León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: AytoLeón
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: AytoLeón
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: AytoLeón
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: AytoLeón
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: AytoLeón
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: AytoLeón
León puso esta anoche el broche final al Carnaval con la celebración del tradicional Entierro de la Sardina, un rito festivo que ha vuelto a reunir a cientos de personas en el centro de la capital. El acto culminó con la quema de la sardina carnavalesca —este año convertida en una vistosa pieza de trencadís— y con la simbólica viuda del boquerón ardiendo en la hoguera, sellando el paso del desenfreno carnavalero al recogimiento de la Cuaresma. Fotos: Lucía Ramajo