Astorga honra a los 800 voluntarios que combatieron contra Napoleón en 1808
Astorga volvió a mirar este martes a uno de los episodios más significativos de su historia con la celebración del acto conmemorativo del 14 de julio de 1808, fecha en la que cientos de vecinos de la ciudad y de sus comarcas participaron en la batalla de Medina de Rioseco frente a las tropas napoleónicas.
La Asociación Histórico Cultural Voluntarios de León organizó, un año más, el homenaje en memoria de aquellos combatientes, con la colaboración del Ayuntamiento de Astorga. El acto tuvo como escenario la placa conmemorativa situada en la calle Enfermeras Mártires, donde se depositó una corona de laurel en recuerdo de quienes perdieron la vida durante la contienda.
Ochocientos hombres partieron desde Astorga
La conmemoración recuerda la marcha de un batallón integrado por unos 800 voluntarios procedentes de Astorga y de distintas localidades de su entorno, que en el verano de 1808 se unieron a la lucha contra el ejército de Napoleón Bonaparte durante los primeros compases de la Guerra de la Independencia.
Aquel contingente combatió bajo el histórico pendón de Clavijo en la batalla librada en Medina de Rioseco, también conocida como la batalla del Moclín, uno de los primeros grandes enfrentamientos del conflicto.
Los integrantes del batallón eran, en su mayoría, jóvenes campesinos, estudiantes y vecinos que, sin formación militar profesional, se enfrentaron a uno de los ejércitos más poderosos de Europa. Muchos de ellos murieron cubriendo la retirada de las tropas españolas, mientras que los supervivientes lograron regresar a Astorga con el pendón que había encabezado la expedición.
Recreación para mantener viva la memoria
El acto contó con la participación de una docena de recreadores históricos, que evocaron la imagen de aquellos voluntarios de principios del siglo XIX mediante uniformes y vestimentas de época, reforzando el carácter divulgativo de la conmemoración.
La recreación se ha convertido en uno de los elementos más representativos de este homenaje anual, cuyo objetivo es acercar a la ciudadanía un episodio que forma parte de la memoria histórica de Astorga y de la provincia de León.
El pendón que regresó a la ciudad
Uno de los símbolos de aquella expedición fue el pendón de Clavijo, enseña con la que marcharon los voluntarios hacia el campo de batalla y que, tras el enfrentamiento, fue devuelta al entonces corregidor Costilla por quienes consiguieron regresar.
Ese pendón se conserva actualmente en el Ayuntamiento de Astorga como una de las piezas históricas más representativas del legado de la ciudad y del papel desempeñado por sus vecinos durante la Guerra de la Independencia.
Con este acto de homenaje, Astorga renueva cada año el recuerdo a aquellos 800 voluntarios que dejaron su tierra para participar en la defensa del país frente a la invasión francesa, manteniendo viva una de las páginas más destacadas de su historia.