Astorga recupera un escudo real único del siglo XIX perdido dentro del Ayuntamiento
El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Astorga ha acogido este miércoles la presentación pública de una pieza histórica de gran valor: un escudo real del siglo XIX que permanecía almacenado sin catalogar en dependencias municipales y cuya relevancia ha sido ahora identificada y documentada.
El descubrimiento ha sido dado a conocer por el alcalde, José Luis Nieto, y por el presidente del Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías, en un acto que también ha contado con la participación de investigadores como Manuel Jesús Álvarez y Telmo Jáñez.
Un hallazgo inesperado en dependencias municipales
La pieza, que había permanecido durante décadas en el despacho de Alcaldía, ha sido identificada como un escudo heráldico correspondiente al breve reinado de Amadeo I (1871-1873), una etapa convulsa de la historia contemporánea española.
Durante su intervención, el regidor subrayó la importancia del descubrimiento: “Hoy venimos a la presentación de un evento histórico... un escudo que se encontró en la ciudad de Astorga y que gracias al presidente y a los demás compañeros del centro astorgano Marcelo Macías se ha podido recuperar”.
Nieto destacó además que hasta ahora se desconocía su origen: “...un escudo que estaba guardado en el despacho de alcaldía y que nadie sabíamos el valor histórico que tenía”.
Una pieza excepcional en el contexto nacional
Los estudios realizados apuntan a que se trata de uno de los escasos ejemplares conservados en España de este periodo. Según explicó el equipo investigador, apenas media docena de escudos similares han llegado hasta nuestros días, lo que sitúa el hallazgo en un contexto de notable singularidad.
El emblema formó parte de la antigua bandera municipal de Astorga, donde estaba cosido junto al escudo local. Tras la proclamación de la Primera República en 1873, estos símbolos fueron retirados —e incluso destruidos en muchos municipios—, pero en este caso se optó por conservarlo.
Contexto histórico: una monarquía breve y convulsa
El escudo está vinculado a la llegada al trono español de Amadeo I tras la Revolución de 1868, conocida como La Gloriosa, que supuso la salida de Isabel II. La búsqueda de un monarca constitucional llevó al general Juan Prim a promover la candidatura del príncipe italiano de la Casa de Saboya.
Sin embargo, su reinado fue breve y marcado por conflictos políticos y bélicos, lo que derivó en su abdicación en 1873 y la proclamación de la Primera República.
Un escudo con singularidades heráldicas
El análisis técnico ha revelado además peculiaridades en su diseño. El escudo presenta una inversión en los colores del emblema de Saboya —con la cruz roja sobre fondo claro en lugar de blanca sobre rojo—, lo que apunta a una elaboración artesanal apresurada.
También destaca la disposición de los símbolos de los reinos de León y Castilla, donde el león aparece en posición preferente, una alteración poco habitual en la heráldica oficial.
Conservación frente al olvido
El presidente del Centro de Estudios subrayó que la conservación del escudo fue una excepción en el contexto histórico: “...en muchos lugares de España se dio orden expresa de destruir estos emblemas... pero este se salvó”.
El objeto permaneció durante más de 150 años guardado junto a otros elementos históricos municipales, como restos del pendón de Clavijo, sin que se hubiera investigado su procedencia.
Un impulso a la recuperación del patrimonio local
El proyecto se enmarca en la reactivación del Centro de Estudios Astorganos tras su reciente reorganización, con el objetivo de colaborar estrechamente con el Ayuntamiento en la puesta en valor del patrimonio cultural.
El alcalde quiso destacar este inicio de actividad: “...han empezado hace pocos meses... y tenemos el honor de poder presentar ya el primer tema que han hecho en beneficio de la ciudad de Astorga”.
Exposición pública para vecinos y visitantes
El escudo será expuesto junto a un panel explicativo que detalla su origen, características y contexto histórico, permitiendo a ciudadanos y visitantes conocer una pieza poco habitual de la historia institucional española.
Con esta iniciativa, Astorga recupera no solo un objeto singular, sino también un fragmento de su memoria histórica, vinculado a uno de los periodos más inestables del siglo XIX.