La Backyard Ultra Curillas busca consolidarse en 2026 en el mapa de la ultrarresistencia
La Backyard Ultra Curillas ha abierto este sábado las inscripciones para la edición de 2026, una cita que volverá a situar a la localidad de Curillas, pedanía de Valderrey, en el mapa de la ultrarresistencia. La prueba se disputará los días 3 y 4 de octubre de 2026, manteniendo el formato característico de esta modalidad. La inscripción podrá formalizarse aquí.
Tras la buena acogida de la edición anterior, tanto por el volumen de corredores como por la respuesta del público, la cita regresa con la intención de reforzar su papel como evento de referencia. El planteamiento para 2026 pasa por volver a convertir Curillas en un punto de encuentro para participantes, acompañantes y visitantes durante un fin de semana con componente deportivo, solidario y de convivencia, en un entorno natural destacado.
De cara a 2026, la organización sitúa entre sus prioridades la consolidación en el calendario deportivo de la comarca, de la provincia de León y de la comunidad, con un enfoque explícito de crecimiento cualitativo. También se pretende atraer corredores de otras comunidades y de otros países, con el objetivo de proyectar la carrera como escaparate del territorio, sus tradiciones y la vida rural.
Formato Backyard Ultra y dimensión comunitaria
La Backyard Ultra responde a un formato singular de ultrarresistencia: los corredores deben completar un circuito de 6,7056 kilómetros cada hora. El esquema se repite vuelta tras vuelta hasta que solo queda un único participante en carrera, lo que convierte la gestión del esfuerzo y la constancia en factores determinantes.
Más allá del componente físico, la prueba nació con una orientación definida hacia el entorno y la comunidad, al buscar visibilidad para el territorio y un espacio compartido entre deportistas y público. En este marco, Chema Sobrino, organizador de la Backyard Ultra Curillas, señaló que "va más allá de solo un reto deportivo. Es un nexo de convivencia entre deportistas, público y naturaleza. Por eso hemos creado este evento: para quedarnos y, año tras año, seguir creciendo.”
Organización, apoyos institucionales y voluntariado
En la misma línea, David Álvarez, organizador de la prueba, pone el acento en el vínculo con el territorio: “Desde la organización buscamos que la Backyard Ultra Curillas no sólo sea un evento deportivo puntual, sino un acto de reconocimiento y arraigo al medio rural, potenciando todas las bondades de nuestra tierra.” El planteamiento se integra en una estrategia que busca continuidad y sentido de pertenencia alrededor del evento.
La Junta Vecinal de Curillas también ha trasladado su respaldo, subrayando el impacto en el pueblo y su entorno con varios mensajes públicos: “Desde estas líneas queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a la organización de la Backyard Ultra Curillas por su enorme trabajo y compromiso.” “Celebrar una carrera de estas características en Curillas no solo pone en valor nuestro entorno y nuestra gente, sino que también da visibilidad a los pueblos de la llamada España vaciada.” “Gracias por confiar en nuestro pueblo y por dejar una huella que va más allá de los kilómetros recorridos.”
La competición está organizada por la Asociación Deportiva El Último Arriero, con la colaboración de la Junta Vecinal de Curillas y el Ayuntamiento de Valderrey. La estructura del evento se apoya además en la implicación del voluntariado local, un elemento que la prueba destaca por su contribución al ambiente y a la calidad operativa.
Con el horizonte de 2026, la organización anima a corredores, aficionados y visitantes a sumarse a una edición que aspira a ser la más internacional y participativa hasta la fecha, reforzando el papel de Curillas como sede de una experiencia deportiva de larga duración y fuerte componente social.