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La A-11 se inaugura sin la Junta y con una batalla por el relato: ¿ausencia o exclusión?

La inauguración de dos nuevos tramos de la A-11 en Valladolid, con 56 kilómetros puestos en servicio, estuvo marcada tanto por el avance de la infraestructura como por la ausencia de representantes de la Junta, la Diputación y los municipios afectados.

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible abrió este lunes oficialmente dos nuevos tramos de la A-11 en la provincia de Valladolid, que suman 25,5 kilómetros en sentido hacia la capital del Pisuerga y 30,7 hacia Peñafiel, tras una inversión de 264 millones de euros, y que llegará a 90 kilómetros en esta vía, en su totalidad, en la “primera parte de 2027”, si todo transcurre según lo previsto, tal y como avanzó este lunes el titular de esta cartera, el vallisoletano Óscar Puente, durante el acto de inauguración celebrado en plena vía, en el entorno del Monasterio de Santa María de Valbuena. “Cerraremos 2026 con más de 80 kilómetros ya culminados, y otros diez en 2027”, comentó Puente, quien manifestó que actualmente “se desarrolla o proyectan todos los tramos de la vía”, en Soria, Burgos, Valladolid y Zamora.

Lento pero "seguro"

Durante el acto de apertura, al que no asistieron representantes de la Junta y la Diputación, Puente celebró una inauguración de una vía que “pasa a formar parte de la vida cotidiana de miles de personas” y reflexionó: “Creo que hay carreteras que acaban contando la historia de un territorio. Y la A-11 pertenece claramente a esa categoría. Porque hablar de la autovía del Duero es hablar también de una parte de la historia reciente de Castilla y León, de Soria, de Burgos, de Valladolid y también de Zamora. Es seguir el curso del río Duero desde el este de la Comunidad hasta Portugal y es hablar de una infraestructura que lleva más de dos décadas avanzando”, comentó el ministro, quien admitió que “no lo ha hecho a la velocidad que nos gustaría”.

Puente concretó que este lunes se ponen en marcha 25,5 nuevos kilómetros de la autovía del Duero entre los enlaces de San Bernardo, Valbuena de Duero y Villabáñez en sentido Soria; y 30,7 en sentido Valladolid, una situación “un tanto extraña, un tanto inhabitual”, admitió. Además, manifestó que “lo más importante” de la infraestructura “es que sirve para mejorar la vida de quienes se desplazan cada día por este corredor, para hacerlo con mayor seguridad”, parámetro en el que hizo hincapié, pues esta zona, en concreto la N-122, es de las que cuenta con la “mayor siniestralidad de nuestras carreteras”, con “varias personas que han perdido la vida este año”. “Por tanto, esta obra no es sólo una cuestión de comodidad o de rapidez, sino que es fundamentalmente para la seguridad”, apuntó.

Por otro lado, consideró que “acerca” las ciudades de Valladolid, Burgos, Soria o Zamora, y también a Portugal, y “hace más competitivas a las empresas” y “vertebra el territorio”.

La reflexión de Puente

Más allá de la carretera, el ministro lamentó la “deslealtad institucional” que el Gobierno, y su persona sufren en su “tierra”, ante la ausencia de responsables de la Junta en la apertura de dos tramos de la A-11, Autovía del Duero, en la provincia de Valladolid. Puente estuvo acompañado del delegado del Gobierno, Nicanor Sen, y el subdelegado en la provincia, Jacinto Canales, pero no acudieron ni representantes del Ejecutivo autonómico, ni de la Diputación ni de los ayuntamientos de la zona, una situación sobre la que el ministro lanzó una “reflexión”.

“Hay gente que hoy no se alegra de que esto sea una posibilidad. Y eso debería llevarnos a reflexionar como sociedad ¿Hasta qué punto hemos llegado para que la apertura de una autovía puede ser una mala noticia en función de quién la inaugura o en función de quién la promueva? Esa es una reflexión que me gustaría dejar hoy aquí sobre la mesa”, trasladó, durante el acto de apertura de la infraestructura que, recordó, es el tramo de autovía “más largo abierto en democracia”, con 25 kilómetros.

La realidad de la "deslealtad institucional"

El ministro consideró que en esta tierra “tendría que ser recibido de otra manera, sobre todo cuando vienes de la mano de inversiones importantes que transforman la realidad y de trabajo duro para conseguirlo.” “Pero la realidad es otra”, dijo, para citar varios ejemplos de “la deslealtad institucional” desde que es ministro que, añadió, aplican el resto de administraciones. Así, se refirió a la integración ferroviaria de Valladolid, a la estación Campo Grande o a la forma de la apertura de la propia A-11.

En primer lugar mencionó el convenio de integración del ferrocarril que firmó cuando era alcalde de Valladolid con el Gobierno y la Junta, ambos entonces gobernados por el PP, pero Carnero llegó al Ejecutivo local “y dinamitó aquel acuerdo suscrito por tres administraciones de distinto signo político, por conveniencia electoral lo hizo saltar por los aires” y “lo convirtió en una batalla”.

El segundo “ejemplo de deslealtad institucional” en su tierra es la estación Campo Grande, que ejecuta el Ministerio con “la oposición del PP y de quien acude a los tribunales para intentar frenar la obra, aunque con nulo éxito, pero otra prueba más de deslealtad absolutamente inadmisible y que además es un ejemplo casi exclusivo”. “No he padecido esta situación en ningún otro lugar de España. No conozco ningún alcalde que recurra una inversión de 250 millones para su ciudad”.

El tercer caso al que se refirió, que ha salida a la luz esta misma semana y que tachó de “tremendamente chusca”, es el derribo de un muro en la propia estación, “sin ningún valor patrimonial”, que contaba, dijo, “con todos los parabienes de patrimonio de la Junta de Castilla y León”. “Y tengo que leer ayer que nos va a pedir explicaciones por qué hemos derribado ese muro ¡Si estaba en el anteproyecto desde el año 2019! Es una anécdota, pero para que vean hasta qué extremo llega la deslealtad”, consideró Puente.

"Esto lo licitó Ábalos y hoy lo inauguro yo"

Y la última “muestra”, mencionó, es la apertura de la A-11 que se celebró la mañana de este lunes. “Podríamos abrir 31 kilómetros en los dos sentidos y no vamos a hacerlo. Vamos a abrir 25 en sentido Peñafiel y 31 hacia Valladolid. Y no vamos a hacerlo por algo que tampoco me ha sucedido en ningún otro sitio. Es verdad que no es lo más habitual concluir una obra de una autovía y que el tráfico se vuelque en una carretera comarcal o autonómica y la mayor parte de las veces se desemboca en una nacional, pero no siempre sucede así. Por ello, en otros sitios se hacen las correcciones, obras necesarias y la señalización que haga falta para no privar a la ciudadanía de una autovía que redunda en beneficio de la seguridad del conjunto de los ciudadanos”, se explayó Puente, quien esgrimió que en este caso “no ha podido ser” y “se abre al final de esta manera”, motivo por el que, dijo, “se explican las ausencias”.

En este sentido, señaló que “hoy está aquí la gente que ha trabajado para que esto sea una realidad”, entre los que citó los “trabajadores, las empresas, la Demarcación de Carreteras…”, y “por supuesto el Gobierno de España, que tomó la decisión”. “Algunos se han encargado de recordar que esto lo licitó Ábalos y hoy lo inauguro yo. Pues sí, es así, esta es una obra enteramente promovida por el Gobierno del que yo formo”, incidió, para dar las gracias a “todos aquellas que se alegran” de esta obra y que “tiran del carro”, entre los que aseguró encontrarse, y cargó contra los que “ponen palos en las ruedas mientras van subidos en él”.

Las "dos realidades" de Puente

Puente se centró también en la provincia de Valladolid y criticó a quienes “niegan que lleguen inversiones” del Gobierno, algo que rechazó, con proyectos como la A-60, con más de 230 millones de euros, la mejora de la N-601 entre Olmedo y Boecillo, con más de 100 millones; la U ferroviaria de Olmedo, en ejecución, con 44 millones, que “permitirá conectar todas las líneas del norte, noroeste y noreste sin necesidad de pasar por Madrid, tanto que se habla de la estructura radial de la red ferroviaria”. Por ello, aseguró que ve una provincia en la que se ha multiplicado la inversión del Ministerio.

Sobre la ciudad del Pisuerga, “la fotografía es todavía más clara”, con la humanización de la VA-20, ya en servicio, la Variante Este ferroviaria, “a punto de terminar, que va a permitir sacar todas las mercancías a su paso por Valladolid”, así como diferentes infraestructuras que el ministro relató.

“Cuento esto porque a veces tengo la sensación de que vivimos dos realidades distintas. Una es la de algunos discursos y otra la que uno se encuentra cuando sale por la calle y simplemente abre los ojos ¿Se puede decir que el Gobierno de España no invierte en Valladolid? ¿Se puede decir que no invierte en Castilla y León? Se puede decir y repetirse muchas veces. Incluso se puede convertir en un eslogan. El problema es que uno luego mira alrededor y llega un momento en el que la realidad es suficientemente incómoda como para que algunos relatos se hicieran un poco más incómodos”, criticó Puente, quien matizó que ciudadanos “no viven en los titulares, viven en las ciudades, viven en los pueblos, utilizan las carreteras, van a trabajar, llevan a sus hijos al colegio, tienen empresas…” “No esperan de quienes gobernamos que ganemos una discusión. Esperan que resolvamos problemas con inversión, con trabajo y con hechos”, concluyó.

"Esto parece más un acto de partido"

Tras los intentos de Puente por justificar de alguna manera la falta de asistentes de la Junta de Castilla y León, introduciendo sus propias reflexiones firmadas y dotando al acto de "deslealtad institucional", es preciso comparar las palabras del ministro con sus rivales políticos.

El Partido Popular lamentó que la inauguración del tramo Tudela Valbuena de la Autovía del Duero (A11), por parte del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible se haya convertido en un “acto de partido, cuando en realidad debería ser un día de celebración para todos”. 

La diputada nacional del PP Mercedes Cantalapiedra consideró que “no es de recibo que el señor Puente, acuda a Castilla y León, a inaugurar ese tramo de autovía sin haber invitado a los representantes de la Junta de Castilla y León, Diputación Provincial y a los municipios afectados del entorno”. “A quien sí ha querido invitar es al secretario general del Partido Socialista de Castilla y León. Por lo tanto, esto parece más un acto de partido pagado con el dinero de todos los españoles, que una inauguración oficial”, señaló.

"Muestras de sectarismo"

Cantalapiedra indicó que “el avance de la autovía del Duero es una gran noticia para Valladolid y para Castilla y León, pero es normal que los vecinos de la zona estén molestos con estas muestras de sectarismo, después de tanta siniestralidad, tantos retrasos y tanta dejadez”. “Yo lo que le pediría al señor Puente es que se deje de tanta propaganda y de tanto insulto y que se ponga a trabajar por las infraestructuras de Castilla y León”, dijo. 

“Tenemos una A-11 que no ha sido todavía terminada y que es una estructura muy demandada en nuestro territorio. Tenemos la A-60, necesaria para unir Valladolid y León; tenemos el Corredor Atlántico, una infraestructura que es fundamental para la promoción y para la creación de empleo en Castilla y León. Y queremos reclamar al ministro Óscar Puente que deje de ahogar a nuestras autopistas con peajes y que se ponga manos a la obra con el soterramiento en Valladolid”. Estos proyectos pendientes y otros muchos, evidencian según Cantalapiedra, que “Castilla y León está abandonada por el Gobierno de Pedro Sánchez y Óscar Puente”.

Mañueco, el presidente de la Junta de Castilla y León quiso dejar claro que no recibió invitación alguna y que ni siquiera fue informado con anterioridad de forma oficial de la celebración de este acto. “Nos acusa de no acudir a la apertura cuando ni siquiera nos ha invitado. Puente falta a la verdad y no respeta a las instituciones de Castilla y León”, señaló el jefe del Ejecutivo autonómico.

La Junta reclama al ministro Óscar Puente respeto institucional hacia el presidente de la Comunidad, “que representa a todos los castellanos y leoneses”, y lamenta que un miembro del Gobierno de España utilice una actuación institucional para generar confrontación y atacar a las instituciones de Castilla y León, recordando, además, que Castilla y León lleva años reclamando al Ministerio el cumplimiento de sus compromisos y el impulso de infraestructuras esenciales para la Comunidad, entre ellas los proyectos de soterramiento ferroviario de Valladolid, Palencia y León.

El choque de relatos y el reto de Carnero 

La comparativa de los relatos dejan en claro que si los miembros de la Junta hubiesen boicoteado a Puente sería por las razones que este nos deja, ya que los miembros del Partido Popular critican exactamente eso. El problema es cuando observamos que desde el PP hay una asunción que se pasa por alto: que Oscar Puente quería realizar un acto partidista en el que se vieran los colores de los que posibilitaban la creación de la A-11, no invitando a aquellos que más tarde criticará por no haber asistido.

Este choque de relatos explota con la acalorada respuesta de Carnero, el alcalde de Valladolid, al ministro con motivo de su pretensión de presentarse a la alcaldía como cabeza de lista del Partido Socialista para las elecciones municipales de mayo de 2027: “He dicho varias veces que yo le espero aquí a que confronte con el candidato del Partido Popular a los próximos comicios. Si se atreve o no, ya es cosa de él”.

En una rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno Local, Carnero, que será el candidato del PP a la reelección de la Alcaldía de Valladolid, se dirigió al ministro como el “innombrable”. “Lo que haga me parece muy bien y lo que deje de hacer también me parece muy bien”, sentenció, después que Óscar Puente dejara abierta la puerta a presentarse para relevar al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, cuando llegue el momento de la sucesión, que a su juicio se producirá dentro de cuatro o cinco años, tras la próxima legislatura.