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Unas 20.000 personas festejan el medio siglo de un combativo Villalar

Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
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Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
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Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
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Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
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Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
Villalar vive una intensa jornada que entremezcla lo político, lo reivindicativo y lo social, sin olvidar la parte festiva y cultural. Foto: Eduardo Margareto
El Nuevo Mester de Juglaría entona el Canto de Esperanza con un mensaje de paz en una jornada de reconocimiento a la música folk y critica a los pactos de PP y Vox

Los 50 años de la fiesta de Villalar de los Comuneros (Valladolid) reunieron hoy a unas 20.000 personas en la villa convertida hoy, Día de Castilla y León, en un espacio de reivindicación y lucha por los derechos, las libertades y la democracia. Esta edición volvió a rememorar el espíritu combativo de los líderes de la revuelta de 1521 para lanzar un mensaje por la paz en el mundo y de defensa de los más vulnerables en una tierra de acogida. 

Este 23 de abril, jornada fría al amanecer, pero calurosa en las horas centrales, que iniciaron ya ayer cerca de un millar de personas, comenzó con la llegada a la villa comunera del presidente en funciones de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, quien estuvo acompañado por el consejero en funciones de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, y el presidente de las Cortes, Francisco Vázquez, autoridad que no había acudido a la localidad en este día desde el año 2022. 

Fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Valladolid trasladaron que la afluencia a las 15.30.horas se elevaba a las 20.000 personas aproximadamente. Además, se contabilizaron en los aledaños del pueblo unos 6.000 vehículos y 21 autobuses.

El regidor Luis Alonso Laguna actuó de cicerone con todos los dirigentes que se dieron cita en la Casa de la Cultura para la entrega de la primera edición de los Premios de la Música Folk y Tradicional, que recayeron en Luis Antonio Pedraza de Castro, el Grupo Tahona y la Asociación El Pandero Cuadrado de Peñaparda (Salamanca). En acto de entrega, amenizado por el grupo Mayalde, Fernández Mañueco aseguró que esta cultura popular es el “alma” de la Comunidad y el “genuino reflejo” de su identidad.

Además de prometer un gobierno “estable”, por el que trabajará “con intensidad” y “tranquilidad” en los próximos días, Fernández Mañueco abogó por una fiesta de la Comunidad “de todos” que se celebra en “libertad” y en “cada rincón” de esta tierra. El también presidente del PP de Castilla y León estuvo acompañado por dirigentes de su partido, como la portavoz parlamentaria Leticia García o el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar. 

El foco de atención se desplazó a la plaza de España donde ante el monolito se realizaron las cuatro ofrendas florales a los principales líderes de la revuelta comunera -Juan de Padilla, Francisco Maldonado, Juan Bravo y María Pacheco-. Precisamente, esta última figura fue revindicada por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, presidenta del PSCyL, mientras que el grupo Nuevo Mester de Juglaría, también participante en el acto, lanzó un mensaje de paz para el mundo y de unidad para Castilla y León. 

Mensajes políticos

A continuación, los partidos y colectivos tomaron el relevo en el monolito. Uno de los primeros en hacerlo fue Izquierda Castellana, a la que sucedieron los socialistas de Castilla y León que llegaron acompañados por el grupo ‘Aires Castellanos’. En su segundo Villalar, el secretario general, Carlos Martínez, defendió la inmigración como la “última de las esperanzas” de Castilla y León y pidió a Fernández Mañueco que no acepte la línea roja de la ‘prioridad nacional’ marcada por Vox. 

No fue el único en tomar la palabra de la familia socialista. También lo hizo, como cada año, el expresidente Demetrio Madrid, quien pidió a sus compañeros “cuidar mucho" de Pedro Sánchez, “pieza a abatir” para la oposición, así como la socialista Patricia Gómez, quien defendió que en la Comunidad “caben todos”, tanto “los de dentro”, como los de “fuera”. Además, en esta 50 edición de la fiesta, acompañaron a la comitiva del PSOE el portavoz del Congreso, Patxi López, y el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, quienes censuraron los pactos de PP y Vox y cargaron contra los ‘populares’ en pleno juicio del caso ‘Kitchen’.

Izquierda Unida, con su coordinador autonómico, Juan Gascón, a la cabeza y el portavoz en el Congreso, Enrique Santiago, no faltaron a la cita con los comuneros. El primero defendió que Villalar es la “fiesta del pueblo” y arremetió contra la Junta por contraprogramar esta celebración con otras actividades. También abogó por una identidad surgida de un “proceso de acumulación” entre Castilla y León. El segundo, sin embargo, apeló a la “resistencia” que simboliza este día frente al presidente estadounidense Donald Trump.

También desfilaron por el monolito otras formaciones políticas como Podemos o el Partido Castellano-Tierra Comunera y colectivos que expresaron sus demandas en relación al soterramiento de las vías del tren en Valladolid, el acceso a la jubilación o la instalación de plantas de biogás. Además, en una esfera internacional, se escucharon proclamas a favor de Palestina y Cuba, cuyo embajador en España, Marcelino Medina, fue premiado por IU, así como el lema ‘ochentero’ "OTAN no, bases fuera". 

Otro de los protagonistas fueron los dos principales sindicatos de clase, UGT y CCOO, que compartieron mensajes este 23 de abril. Sus líderes autonómicos, Óscar Lobo y Ana Fernández, no dejaron pasar la ocasión para expresar su repulsa al concepto de prioridad nacional que abandera Vox y se postularon como “dique de contención” ante hipotéticos retrocesos en los derechos sociales y laborales de la ciudadanía. También cuestionaron que la Junta vaya a recurrir al Tribunal Supremo la regularización extraordinaria de inmigrantes.

Aniversario especial

Este 50 aniversario de la fiesta de Villalar cerró la mañana con la tradicional lectura del manifiesto, suscrito por 15 partidos, sindicatos colectivos y el Ayuntamiento de la localidad. En esta ocasión, la actriz María San Miguel solo repasó desde el escenario instalado en la campa el decálogo de reivindicaciones. El Canto de Esperanza, himno particular de este día, se entonó en varias ocasiones en una jornada en la que no faltaron la música y la danza. 

La campa estrenó este año una escultura conmemorativa y una carpa de grandes dimensiones que permitió a los miles de asistentes refugiarse de los rayos del sol, aunque se quedó pequeña. Tras las proclamas políticas, llegó la hora de comer lo que hizo que se formaran largas colas para poder comprar un plato de paella y una consumición con la que hidratarse.