Campos del Renacimiento incorpora la Piedad de Lantadilla como nueva obra invitada en Paredes de Nava
El Museo Territorial Campos del Renacimiento suma una nueva propuesta temporal a su itinerario expositivo con la incorporación de una obra invitada de especial relevancia: la Piedad de Lantadilla, una talla en madera policromada (127 x 75 cm) realizada hacia 1510-1515 y atribuida al taller del Maestro de San Pablo de la Moraleja. La pieza podrá visitarse en la iglesia de Santa Eulalia de Paredes de Nava hasta el próximo 30 de junio.
Procedente de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Lantadilla, esta escultura se integra en el discurso expositivo de una de las sedes principales del museo para enriquecer el recorrido con una obra que permite comprender la evolución de uno de los temas más universales del arte cristiano: la representación de la Virgen con el cuerpo sin vida de Cristo, así como la evolución de la iconografía de la Piedad en el tránsito del Gótico al Renacimiento.
Una composición singular y de gran fuerza expresiva
La iconografía de la Piedad, difundida ampliamente en Europa desde finales de la Edad Media, alcanzó una profunda implantación en la escultura castellana a comienzos del siglo XVI. En este contexto se sitúa la Piedad de Lantadilla, una obra que refleja el tránsito entre los modelos góticos y las nuevas formas de sensibilidad del Renacimiento.
Frente a composiciones anteriores de carácter más horizontal, en esta talla se impone una disposición vertical que concede mayor protagonismo a la Virgen. La escala de las figuras no responde a criterios naturalistas, sino simbólicos. María aparece representada en mayor tamaño y sostiene sobre su regazo el cuerpo de Cristo, cuyo peso y dramatismo se acentúan mediante la tensión de sus miembros.
Intensidad emocional
El conjunto destaca por su intensidad emocional. La Virgen muestra un rostro de serena tristeza, contenido, pero profundamente expresivo, mientras sostiene con firmeza la cabeza de su Hijo. Cristo, con los brazos alargados y las manos deformadas tras el suplicio de la cruz, transmite una sensación de agotamiento físico que contrasta con la calma interior de la madre.
Desde el punto de vista compositivo, la obra presenta además una solución poco habitual ya que la cabeza de Cristo se dispone hacia el lado derecho del espectador, rompiendo con la tradición más extendida. Esta singularidad, posiblemente condicionada por el bloque de madera original, aporta equilibrio y dinamismo al conjunto.
La talla comparte rasgos con el estilo del denominado Maestro de San Pablo de la Moraleja, caracterizado por plasmar rostros alargados, cejas marcadas, gestos contenidos y un tratamiento delicado del cabello y los pliegues. Su calidad la sitúa como una de las piezas más notables de este ámbito en la provincia de Palencia.
Un nuevo diálogo en Santa Eulalia
La incorporación temporal de esta escultura en la iglesia de Santa Eulalia permite establecer un interesante diálogo con las obras permanentes de la sede, especialmente con el conjunto pictórico y escultórico vinculado al Renacimiento en Paredes de Nava.
Este espacio, que alberga algunas de las piezas más significativas del museo, se convierte así en el marco idóneo para acoger una obra que, desde su raíz gótica, anticipa ya las nuevas formas de espiritualidad y representación propias del siglo XVI.
Con esta iniciativa, Campos del Renacimiento continúa acercando al público piezas relevantes del patrimonio artístico de la diócesis de Palencia, reforzando su vocación de dinamizar y difundir su legado cultural y espiritual a través de propuestas expositivas temporales.
Sobre Campos del Renacimiento
El Museo Territorial Campos del Renacimiento es una innovadora propuesta museográfica que articula un recorrido artístico y patrimonial por cuatro localidades de la provincia de Palencia: Becerril de Campos, Paredes de Nava, Cisneros y Fuentes de Nava. A través de cinco iglesias-museo, se invita al visitante a conocer algunas de las obras más sobresalientes del Renacimiento español, en el mismo entorno donde fueron creadas o conservadas.
El proyecto es fruto de la colaboración entre la Diócesis de Palencia, la Diputación de Palencia y la Fundación Las Edades del Hombre, con el respaldo de la Junta de Castilla y León. Su objetivo es preservar, difundir y dinamizar el patrimonio artístico y espiritual palentino.