Castilla y León declara la doma vaquera Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial
Logra el reconocimiento por su vinculación histórica con la ganadería brava, los encierros tradicionales y el medio rural
La Junta de Castilla y León declaró la doma vaquera como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial al considerar que constituye una manifestación cultural “viva” ligada a la tradición ganadera, al mundo del caballo y a los festejos populares de la Comunidad. La decisión aparece recogida este lunes en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).
El acuerdo aprobado por el Consejo de Gobierno reconoce la doma vaquera como una forma singular de montar a caballo influenciada por la equitación militar y por las necesidades del trabajo con ganado bravo, cuyos orígenes se remontan a siglos atrás.
En Salamanca, Ávila, Soria o Valladolid
La Junta subrayó la estrecha relación de esta práctica con la crianza de reses bravas en provincias como Salamanca, Ávila o Valladolid, además de su presencia en festejos tradicionales de Castilla y León como el Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo, los Encierros de Cuéllar o La Saca de San Juan de Soria.
El expediente contó con informes favorables del Centro Asociado de la UNED de Soria y de varios expertos, y superó el periodo de información pública sin recibir alegaciones.
Vertiente deportiva e histórica
El texto también pone en valor la vertiente deportiva de la doma vaquera a través de disciplinas regladas como la doma de competición, las faenas y doma de campo o la equitación de trabajo, así como el peso histórico de Salamanca en este ámbito, donde se celebró en 1970 el primer Campeonato de España de Acoso y Derribo.
Además, la declaración destaca el papel de ganaderos, jinetes, veterinarios, artesanos y asociaciones en la conservación y transmisión de esta tradición, que se mantiene viva de generación en generación tanto en el ámbito rural como en escuelas y competiciones ecuestres.
La Junta considera que la doma vaquera reúne los requisitos de antigüedad, continuidad histórica, arraigo territorial y transmisión intergeneracional necesarios para su protección como patrimonio cultural inmaterial de Castilla y León.