La industria agroalimentaria confía en superar la previsión de crear 15.000 nuevos empleos hasta 2030
La industria agroalimentaria de Castilla y León confía en superar la previsión de crear 15.000 nuevos empleos en el periodo que transcurre desde 2025 a 2030, dado que solo en el primer año, se han generado ya 7.000 nuevos puestos de trabajo, consolidando el crecimiento en el número de ocupados del 14 por ciento en 2025.
Así lo reflejan los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) que la Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Vitartis, destaca como parte del crecimiento del sector, el tercero en España por detrás de Cataluña y Andalucía con una facturación de algo más de 16.900 millones de euros, “un 5,2 por ciento del valor añadido bruto regional”, un total de 2.736 empresas y 57.102 ocupados, el 5,4 por ciento de empleos de la Comunidad.
Una cuestión que se tratará en el IV Congreso de la Industria Alimentaria de Castilla y León que se celebra los días 7 y 8 de mayo en el espacio de eventos Zibá de Segovia, a través de la mesa redonda ‘Sin talento no hay soberanía’ en la que participan el director de Recursos Humanos de Bimbo, Benito Villamarín; el director general de Supermercados Plaza, Pascual Campos, y la directora de Recursos Humanos de la división Europa de Nauterra, Rebeca Filgueira.
Confianza en mejora de la empleabilidad
No obstante, el presidente de Vitartis, Santiago Miguel Casado, confía en que la empleabilidad del sector siga mejorando a tenor de los resultados de los últimos seis años, cuando se crearon 17.000 puestos de trabajo, y especialmente del último, con 7.000 más, por lo que los responsables del clúster de la industria agroalimentaria de Castilla y León señalan que la previsión de 15.000 nuevos empleos en el periodo comprendido entre 2025 y 2030 se pueda superar.
“Hemos crecido un 14 por ciento del 24 al 25. Es una barbaridad”, apuntó el responsable de Vitartis, durante su participación en ‘Los Desayunos de Ical’, donde también señaló que el 45 por ciento de las industrias agroalimentarias de Castilla y León se sitúan en municipios de menos de 2.000 habitantes, donde trabajan unas 20.000 personas en el sector “fijando población en ese entorno”.
Políticas de migración que "favorezcan" al sector
Una población que, en muchos casos, procede del exterior de la Comunidad y del país. Y es que uno de los grandes caladeros de mano de obra para el sector es la población migrante, motivo por el que, desde Vitartis, se pide al Gobierno de España que lleve a cabo “políticas de migración que nos favorezcan para desarrollar nuestras actividades”.
En ese sentido, el clúster de la industria agroalimentaria de Castilla y León plantea estrategias que permitan “traer trabajadores especialmente cualificados sin que se tarde dos años en poder hacerlo” así como regularizar a quienes ya están en el país porque “no tiene sentido que la gente que viene esté por la calle sin nada que hacer y no podamos cubrir nuestras necesidades de mano de obra”.
Precisamente por esa “dificultad para encontrar talento” con el que “cubrir las necesidades no solo en los puestos directos sino para encontrar relevo en las actividades del sector primario”, Santiago Miguel Casado abogó por “seguir concentrando y formando estructuras más grandes y complejas”.
No obstante, desde Vitartis siguen “comunicando las oportunidades que da” la industria agroalimentaria para los jóvenes que acaban sus estudios, a los que ofrecen “empleo de calidad” con salarios que están “por encima de la media” pese a la “losa del absentismo” que sufre el sector, según apuntó tanto el presidente del clúster como uno de sus vicepresidentes, Javier Oblanca.
Precisamente Oblanca destacó que ese salario por encima de la media se paga “en el mundo rural” y en trabajos de “calidad”, algo que ahora tratan de explicar en las universidades y los centros de Formación Profesional porque “hasta ahora, no nos tenían en cuenta porque no lo hemos sabido explicar, y la gente huía”.
Calidad laboral y productividad
En cuanto a la necesidad de garantizar el relevo generacional, tanto en la industria como en el sector primario, desde Vitartis apuestan por “hacer atractivas ciertas actividades” a través del dimensionamiento de las explotaciones y empresas, ya que “la ganadería en sí no es esclava, sino una dimensión inadecuada de esa ganadería”.
En ese sentido, el presidente de Vitartis recordó que otras profesiones, como las sanitarias o policiales, están en servicio 24 horas siete días a la semana pero eso no implica que los trabajadores no puedan tener “una jornada adecuada” de entre siete y ocho horas que también es posible, según Santiago Miguel Casado, en el sector agroalimentario.
“Pero ahí chocamos con el rechazo social, porque está en contra de las mal llamadas macrogranjas”, sentenció, al puntualizar que este tipo de explotaciones, “lejos de ser una amenaza, son una oportunidad”, no solo por la capacidad de mejorar la calidad de vida de sus trabajadores sino incluso porque “el impacto medioambiental va a ser mucho menor que el que se tuviera con una granja más pequeña”.
Ese dimensionamiento mayor de la industria agroalimentaria también permitiría mejorar aún más los datos de exportación, donde el 37 por ciento de las empresas del sector en Castilla y León son exportadoras “pero exportamos poco por empresa”, por lo que Santiago Miguel Casado también consideró “lógicas” las concentraciones porque aunque “desaparezca el número de operadores, los que quedan son más profesionales, más fuertes y con más capacidad”.