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15M en CYL | IU Sumar

Juan Gascón: "No facilitaremos la investidura de Mañueco, nuestras políticas son opuestas a 38 años de PP en el poder"

Juan Gascón, candidato de la coalición IU-Movimiento Sumar-Equo en las elecciones a las Cortes de Castilla y León 2026. Foto: Brágimo.
Subraya que los populares han gobernado demasiado tiempo sin atender las necesidades de la ciudadanía y presenta a En Común como alternativa progresista capaz de frenar la mayoría absoluta y acercar la política a los problemas reales del territorio

Juan Gascón (Alcañiz, 1975) encabeza la candidatura de En Común, coalición formada por Izquierda Unida, Movimiento Sumar y Verdes Equo, con la que aspira a entrar en las Cortes de Castilla y León tras las elecciones del próximo 15 de marzo. Tras la experiencia de las últimas elecciones, en las que una coalición con Podemos solo le permitió obtener un procurador, Gascón defiende que la unidad de la izquierda “es la unidad de lo posible” y apuesta por un proyecto “pegado al territorio”, cercano a los problemas de la ciudadanía. 

En una entrevista a Ical, subraya que su objetivo es fortalecer la izquierda transformadora frente a la extrema derecha y a un PSOE debilitado. “La gente agradece una izquierda que esté cerca de sus problemas”, afirma. Entre sus prioridades, destaca la defensa de los servicios públicos, un Plan Regional de Vivienda con 20.000 viviendas disponibles, sanidad primaria bien financiada y un modelo de desarrollo rural sostenible que respete el medio ambiente. 

En las últimas elecciones, en coalición con Podemos, solo pudieron obtener un procurador. ¿Van ahora por separado porque creen que esa unión pudo restar más que sumar?

Parece que las encuestas indican que IU-Sumar-Equo será la que obtenga representación. Para nosotros ha sido positivo haber construido una candidatura de unidad completa, pero si esa unidad total resulta inasumible, creemos que no queda otra opción que apostar por la unidad de lo posible. Estamos trabajando de manera cooperativa y considero que este enfoque también enriquece el proyecto de la izquierda.

¿Cómo explica esa falta de unión de la izquierda ante sus potenciales votantes?

La falta de unión de la izquierda no es algo necesariamente malo. La Chunta Aragonesista duplicó los escaños e IU mantuvo el suyo. El problema en Aragón ha sido que el PSOE ha pegado un bajón muy grande y ese problema no es tanto para la izquierda transformadora, que está fuerte en el sentido de lo que ha pasado en Extremadura y en Aragón. En el caso de Extremadura se ganaron tres escaños y en Aragón se ganaron dos, con respecto al resultado, otra cosa es la correlación de fuerzas de esos escaños, y nosotros consideramos que aquí va a suceder lo mismo, que el PSOE está más bajo y que las opciones de izquierda transformadora están más altas. 

¿Teme cierta desafección por no haber logrado la unión para contrapesar a un Vox cada vez más crecido?

La extrema derecha genera miedo, odio, confrontación y un modelo destructivo de nuestra comunidad. Castilla y León no tiene ese planteamiento y creo que ellos, que ya estaban sobrerepresentados hace cuatro años, no han sido capaces de demostrar nada, ni de terminar la legislatura. Solo han puesto excusas desde Madrid para abandonar el gobierno de la Junta. Tuvimos un vicepresidente que no tenía competencias y que ahora está echando pestes contra Santiago Abascal. Este proyecto está sobrefinanciado por los grandes poderes económicos, pero creo que Castilla y León tiene que generar otro tipo de política, al igual que planteó Bad Bunny en la canción de la Super Bowl: el amor es más fuerte que el odio.

¿Qué ha faltado para lograr la coalición? ¿Se sienten responsables?

Ha faltado voluntad política por parte de una izquierda que no está en el territorio y que dirige su confrontación desde Madrid. En Castilla y León se podía haber llegado a un acuerdo que, obviamente, requeriría de un trabajo en el territorio a lo largo de los últimos cuatro años. Nosotros en Izquierda Unida hemos estado trabajando con CCOO, UGT, Ecologistas en Acción, con todos los distintos movimientos sociales, sindicales, políticos también, para construir ese proceso y otros han puesto más el acento en lo que pasaba en Madrid. 

Ante esa fragmentación en la izquierda, ¿cómo va a combatir la apelación al voto útil que está haciendo el PSOE?

El PSOE dice que va a ganar las elecciones y nosotros no contemplamos esa opción. El Partido Socialista ha tenido problemas graves de corrupción en sus dos últimos secretarios de organización, ha tenido problemas graves de machismo dentro de la propia organización, en cargos orgánicos y en cargos públicos del partido, que es verdad que ha atajado una vez se han conocido.  Además, una de las patas negativas es la debilidad del PSOE en Castilla y León, que ha tenido que cambiar a su secretario regional en los últimos meses. Me parece que eso habla de que en realidad no hay posibilidad de que haya un cambio en Castilla y León. Nosotros nos ofrecemos para capitanear la resistencia dentro de las Cortes y ser un caballo de Troya de las organizaciones de los movimientos sociales dentro de las Cortes y para decirle al señor Mañueco cuáles son las cosas que opina la gente de la calle.

En este contexto, ¿qué valoración hace de la propuesta de Gabriel Rufián para articular una confluencia de todas las formaciones de izquierdas, incluidas las nacionalistas, a nivel nacional?

Lo que nos falla del proyecto es que se presentara en Madrid. Nosotros dijimos que nos parecían bien todas las propuestas que vayan orientadas a ver cómo somos capaces de generar un proceso de unidad. Agradecemos el paso al frente que ha dado nuestro coordinador federal, Antonio Maíllo, y también Más Madrid, Comunes y el Movimiento Sumar para hablar también desde las organizaciones y desde los liderazgos que hay dentro de la izquierda, que me parece que están representando una voluntad popular clara de ver cómo somos capaces de hablar entre nosotros y cómo somos capaces de conjugar los problemas de la gente para que estén mejor representados. En su tiempo se habló de una reforma de la Ley Electoral. Seguimos defendiendo que en realidad el problema de Castilla y León hace cuatro años fue que nosotros sacamos un 5 por ciento de porcentaje de voto y eso supone solo un procurador, cuando en otras comunidades autónomas con ese 5 por ciento entras con 6-7 diputados. Lo que tenemos aquí es un gran embozo que favorece principalmente históricamente al bipartidismo, pero que ahora está favoreciendo claramente también a la extrema derecha y a las derechas en Castilla y León.

¿Ve posible esa unión, cuando hay comunidades en las que no están siendo capaces de armar una coalición con Podemos?

Para la unidad tiene que haber voluntad. El que no quiere estar, obviamente no va a estar y creo que al final plantea discusiones que son más partidistas y de mantenimiento del partido que cosas concretas de lo que la gente quiere. 

Hace unos días hemos conocido que Yolanda Díaz no continuaría al frente de Sumar, ¿Cree que eso puede servir para retomar las conversaciones con Podemos?

Maíllo ha dicho que no va a estar, Yolanda Díaz ha dicho que no va a estar. A lo mejor hay otros que también se están enrocando en la parte personal, que también tendrían que dar un paso atrás y decir que lo relevante no son las personas sino el proyecto político. Yo creo que van a agradecer a Yolanda Díaz el trabajo que ha hecho en el Ministerio, que ha sido inmenso. Ella ha decidido dar un paso al lado porque considera que eso va a ser mejor para el espacio y así lo están empezando a reflejar también las encuestas, que refleja una subida de Sumar.

¿Falta estrategia pragmática en la izquierda en un contexto donde la derecha cada vez crece más?

Hay que ser conscientes que hay un proyecto internacional de derechización que hace que presidentes como Trump apoyen explícitamente y con recursos económicos y mediáticos a las derechas y a las extremas derechas. El problema es que Castilla y León también tiene que ser consciente de cuáles son sus problemas y levantarse. A mí me parece muy bien que se hable por parte del PP de sus mil recetas para mejorar Castilla y León, pero es que llevan 38 años gobernando y la realidad es que el exportavoz de las Cortes, Raúl de la Hoz, votó a favor de que Mercosur saliera adelante y en contra de que hubiera un recurso al Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea para tumbar algo que perjudica mucho los intereses de nuestros agricultores y nuestros ganaderos. El otro problema es Trump. La derecha en general tiene que resolver cuestiones como las amenazas de Trump a Castilla y León vía aranceles. Deben decir si están con Trump o están con Castilla y León, porque a veces parece que están más en lamer las botas del presidente del imperio que no en defender a los intereses concretos de los agricultores y los ganaderos en Castilla y León.

Dados los resultados de las últimas elecciones en Extremadura y Aragón, ¿cree que la estrategia del miedo a la extrema derecha ya está agotada?

Sí. Creo que esa estrategia, que favorecía mucho al PSOE en Castilla y León, no va a servir. La gente ha perdido el miedo. Ahora ya no se trata tanto del miedo sino de la inutilidad que han demostrado a la hora de gobernar. Ellos estaban en generar debates que la sociedad de Castilla y León tiene totalmente superados y creo que no están capacitados para sacar de los problemas que tienen de despoblación, de sanidad rural, de sanidad pública, de vivienda.

¿Cuál va a ser el mensaje propositivo de IU-Sumar-Equo en estas elecciones?

Tenemos una parte propositiva que hemos hecho primero como IU y después dentro de la coalición en la página encomuncyl.es, que es donde se están recogiendo aportaciones de la ciudadanía para poder colaborar en la construcción de una campaña que es mucho más precaria en lo económico que el resto de las campañas. Asumimos la austeridad como un principio de la izquierda y una realidad también dentro de Castilla y León. La defensa de los servicios públicos nos parece uno de los ejes fundamentales. Defendemos lo rural, porque en nuestros pueblos están surgiendo plataformas en defensa de que no se contaminen las aguas, el aire ni la tierra. Hay pueblos de Castilla y León donde ya no se puede beber el agua del grifo por la contaminación de nitratos y de arsénicos que la Junta no está persiguiendo de manera adecuada. Igual ocurre con las plantas de biometano que quieren poner en nuestros pueblos o con las grandes plantas fotovoltaicas y eólicas, que generan mucho conflicto en la tierra.

¿Qué cree que es perentorio y necesario asumir como primer reto para el nuevo gobierno?

Para nosotros el Plan Regional de Vivienda que tenía IU y que ha asumido la propia coalición es necesario y relevante, ya que contempla la construcción de 20.000 viviendas de toda Castilla y León. A mí no me vale lo que dice el PSOE de poner el 50 por ciento a disposición de los jóvenes, porque ¿cuántas viviendas son ese 50 por ciento? Hay que hablar de números concretos. También están los fondos buitres contra los cuales hay que hacer políticas agresivas, porque quien conciba la vivienda como un espacio especulativo, en vez de como un derecho humano para la gente que vive aquí, se equivoca y con nosotros tendrá un obstáculo.

La sanidad pública será un eje central de su campaña. ¿Puede detallar cómo financiarían su propuesta de dedicar un 25 por ciento del gasto sanitario a Atención Primaria?

Tenemos una propuesta de financiación que hemos debatido en un grupo de trabajo y creo que es muy positiva, que hay que hablar de fiscalidad para que la gente que tenga más pague más y que la gente que contamine más pague más. Es un principio básico de la izquierda. Me parece muy relevante que el PSOE también lo entienda, porque muchas veces cuando ha gobernado ha caído en los cantos de sirena de los grandes poderes económicos. . Además, el problema es que el PP de Mañueco y la extrema derecha se han dedicado a reducir impuestos con los incrementos de partidas que ha habido por parte del gobierno de España, en vez de mejorar los servicios públicos. Con la reducción de impuestos no se pueden pagar los servicios públicos. 

¿Es difícil explicar en Castilla y León cuestiones en las que en Madrid parecen estar de acuerdo como la financiación diferenciada en Cataluña o que la inversión pública vaya no en función de las necesidades sino de los ingresos? ¿Eso les puede lastrar?

Nuestro planteamiento como organización a nivel federal es que los territorios no se financian, lo que se tiene que financiar son las personas y entonces da igual que la persona viva en Castilla y León, que viva en Cataluña, que viva en Aragón, tenemos que conseguir que la financiación sea igual para todas las personas. Esto en una comunidad como Castilla y León es muy complejo de llevar a cabo cuando no tenemos una propuesta de financiación del PP para Castilla y León. Tenemos que trabajar políticamente para que Castilla y León tenga una propuesta en positivo. La propuesta del señor Mañueco es utilizar eso contra el gobierno de España y eso no es pertinente. Tendríamos que ver cómo somos capaces de que esos problemas de la ciudadanía de Castilla y León sean atendidos.

¿Qué otras medidas plantea su coalición para atender a sectores tradicionalmente más vulnerables como jóvenes, desempleados o trabajadores precarios? 

Nosotros trabajamos con dos lemas claros: ‘Defender lo común’ y ‘El orgullo de quedarnos’. Creemos que con la gente joven hay que implicarse mucho más. En algunos centros públicos de FP muchos estudiantes están pensando en marcharse y eso es un problema para nuestra Comunidad. No se trata solo de que se queden, sino de que puedan plantearse quedarse con orgullo. Queremos fomentar ese modelo frente a uno hipercompetitivo, propio del sistema capitalista, que no es el que defendemos ni el que encaja con Castilla y León. En cuanto a la precariedad, sigue siendo una realidad y hay que combatirla.

¿Cree que Vox les ha ganado la partida en cuanto a la presencia en nuevas formas de comunicación, como las redes sociales?

Claro, pero es que el asesor de Vox cobra veinticinco mil euros al mes y nosotros estamos tirando de militancia para hacer muchas de esas cosas. Entiendo que al final el dinero no te da la felicidad, pero articula un proyecto político que tiene ingentes cantidades de dinero para hacer lo que nosotros hacemos con militancia. Estamos muy orgullosos de nuestra militancia, de la gente que de manera altruista trabaja para construir este proyecto político.

En caso de obtener representación, ¿facilitarían la investidura de Mañueco si de esa forma evitaran un nuevo pacto PP-Vox?

No. Nos parece muy positivo que las encuestas planteen que somos la izquierda transformadora que tiene capacidad y posibilidad de entrar dentro de las Cortes, pero obviamente nuestras políticas son contrarias a los 38 años que lleva el Partido Popular en el poder, aunque solo fuera por higiene democrática. No es positivo que el PP siga gobernando y sería muy positivo que dejara de gobernar nuestra comunidad como lo fue en su momento en Andalucía, cuando el PSOE dejó de hacerlo, porque al final el gobierno y el poder te genera una serie de problemas que yo creo que a veces los partidos que gobiernan no son capaces de trabajarlo. 

Finalmente, ¿cuál es su deseo para este 15M?

Para nosotros el deseo sería lo contrario de lo que ha dicho Abascal, que la izquierda no tiene posibilidades de gobernar en Castilla y León.