Miguel Ángel Llamas: "No se puede negar la influencia del algoritmo del odio de las redes sociales"
Miguel Ángel Llamas (Melilla, 1986), líder de Podemos en Castilla y León, se enfrenta, en coalición con Alianza Verde, a sus primeras elecciones como candidato a la Presidencia de la Junta, tras no llegar, esta vez, a un acuerdo con Izquierda Unida. Después de transitar por la legislatura con un solo representante en las Cortes, su predecesor Pablo Fernández, Llamas aspira a movilizar el voto progresista para aumentar su influencia en un escenario cada más angosto para su partido, que concurre por cuarta vez desde su fundación. Durante una entrevista con la Agencia Ical, el candidato defiende la autonomía leonesa, critica la privatización de los servicios públicos y denuncia la corrupción en la Comunidad.
¿Cómo se presenta la campaña? ¿Preparado?
En Podemos nos gustan mucho las campañas electorales, porque solemos tener un altavoz un poquito más grande de lo que lo tenemos normalmente, y nos gusta el contacto con la gente. Lo que hay, tanto en mi equipo como en la militancia, es muchas ganas de comunicar nuestro proyecto, de convencer, también de escuchar, porque en las campañas hay mucho contacto con la gente y se escucha mucho, y eso te hace comprender mejor la realidad. Y yo diría que con energías renovadas. Hay mucha motivación.
Teniendo en cuenta la evolución de las últimas citas electorales, ¿cree que quedarse fuera de las Cortes es un riesgo plausible? ¿Cuál sería un buen resultado?
Podemos ha tenido representación en las tres últimas convocatorias electorales, desde que nació en Castilla y León y, evidentemente, no tener representación en las Cortes yo lo consideraría un gran fracaso político. Nuestra expectativa es no solo mantener la representación, sino aumentarla. Y somos ambiciosos, sobre todo, por el proyecto que tenemos. Lo estamos diciendo todos estos días: queremos que la ciudadanía busque, compare y elija. Que se fijen en los candidatos, en sus trayectorias personales y profesionales, en los proyectos y en los programas. Evidentemente no nos marcamos techos. Salimos con mucha ambición a disputar las elecciones y sería un error ir a buscar un solo escaño. Nuestro proyecto merece tener el respaldo de la ciudadanía para ser influyentes en las Cortes de Castilla y León.
Tras no llegar a un acuerdo con Izquierda Unida en Castilla y León, ¿no cree que la falta de consenso en la izquierda impide aprovechar la fragmentación del voto en la derecha?
Sí, la falta de acuerdo con la izquierda unida es una dificultad innegable, pero a la que debemos sobreponernos con más trabajo y más intensidad en la campaña. En 2022 nos presentamos Alianza Verde, Podemos e Izquierda Unida y solo repetimos dos de esas tres formaciones y, en cualquier caso, yo diría que en estas elecciones la fragmentación es mayor en el eje de la derecha, aunque es verdad que no está tan presente ese debate en la agenda pública. Nosotros salimos con muchas ganas y con la convicción de que nuestro proyecto es sólido.
¿Por qué Vox parece ser capaz de movilizar a una parte del electorado joven y la izquierda debe centrarse en sortear la abstención?
Yo creo que lo que ha sucedido es que a partir del 15M en España y en muchos otros países ha habido una gran movilización democrática de progreso. Y después, lo que ha habido es una reacción muy organizada de las derechas. No se puede negar la influencia del algoritmo del odio de las redes sociales y también nos gusta hablar de la influencia del poder mediático que ha cambiado mucho sus enfoques en los últimos años. No es lo mismo que se hable de parar desahucios o de ocupación por las mañanas en televisión o en cualquier formato de entretenimiento. En cualquier caso, lo que tenemos que hacer es intensificar nuestro trabajo y ser mucho más audaces y creativos en la comunicación. Tenemos margen de mejora y estamos en ello. Por ejemplo, creo que cometimos el error de no estar tan presentes en las redes sociales de formato audiovisual y eso lo estamos corrigiendo. Hemos llegado tarde, pero vamos a mejorar en esa faceta.
¿Qué puede hacer diferente en esta campaña en Castilla y León para mejorar los resultados de Podemos en Aragón y acercarse a los de Extremadura?
Hay una gran diferencia entre Aragón y Castilla y León, y es que en Castilla León no hay un partido análogo a la Chunta Aragonesista, también porque en Castilla y León no hay una identidad territorial sólida, solo la hay en León y de ahí que exista un partido como Unión del Pueblo Leonés, pero que yo lo situaría más en el eje del centro derecha. Por lo tanto, el escenario electoral es diferente. Por otra parte, en Castilla y León tenemos un trabajo sólido y cierta implantación territorial. Pablo Fernández ha hecho un gran trabajo parlamentario en las Cortes. No solo tenemos que proponer, sino también activar la memoria del electorado para que recuerde quién ha sido la voz de los que no tienen voz en Castilla León.
¿Qué valor le da, por tanto, a la reivindicación de una autonomía leonesa propia?
Desde Podemos Castilla y León apoyamos el derecho a la autonomía leonesa. Es una exigencia democrática que la ciudadanía de León pueda votar y también creemos que sería mejor una comunidad autónoma leonesa porque la extensión territorial de Castilla y León dificulta la proximidad de las administraciones con la ciudadanía. Creemos que se debe votar y que sería mejor para el conjunto de la ciudadanía tener una autonomía leonesa. Y también creo que aquí la izquierda ha sido muy conservadora. No he escuchado un posicionamiento tan claro del Partido Socialista o de otros partidos de izquierdas en esta materia. Yo creo que la única opción autonómica que defiende el derecho a la autonomía leonesa y la justicia social es Podemos.
Desde su punto de vista, ¿cómo se tendría que tomar esa decisión?
Históricamente la Región Leonesa ha estado formada por León, Zamora y Salamanca, con lo cual sería plausible que se votase en las tres provincias. Al mismo tiempo, hay que reconocer que la pujanza de la reivindicación está en la provincia de León y si la provincia de León es quien logra la autonomía debería respetarse porque eso sería una decisión democrática.
Si Podemos tuviera capacidad de decisión en el próximo Gobierno, ¿cuáles serían las tres medidas más urgentes que pondría en marcha en Castilla y León?
En primer lugar, declarar zonas tensionadas para limitar los precios de los alquileres con carácter urgente. En segundo lugar, un plan de desprivatización de la sanidad pública y, con carácter urgente y para demostrar la credibilidad de esa propuesta, revertir la privatización del Hospital Universitario de Burgos. En tercer lugar, creo que sería fundamental crear una agencia anticorrupción con una división especializada en medios de comunicación. La corrupción en Castilla León consideramos que es un problema sistémico y una de las principales ramas es la corrupción mediática, en torno a la publicidad institucional, y también creemos que sería importante desprivatizar la televisión autonómica.
¿En qué ejes programáticos debe centrarse más para dar el giro que pretende a la Comunidad?
Nuestras prioridades son garantizar el derecho a la vivienda, con una potente intervención del mercado de alquiler, y con un parque público de vivienda en alquiler social del 20 por ciento del total en una legislatura. En segundo lugar, desprivatizar todos los servicios públicos, sanidad, educación y cuidados, con especial atención a la realidad del medio rural. En tercer lugar, la lucha anticorrupción es fundamental, crear una agencia autonómica de lucha contra la corrupción y abordar el problema de la corrupción sistémica en Castilla y León. Y, por último, necesitamos un gran liderazgo público de la economía. Hay que abordar una gran transformación económica en Castilla y León para luchar contra la despoblación. Y eso se hace con palancas públicas para la economía, banca pública, empresa pública de transportes, empresa pública de energía y con programas de trabajo garantizado en el medio rural. Es fundamental que hagamos una transición ecológica en el modelo económico para fijar población y tener una mayor sostenibilidad en la agricultura y ganadería.
Hablando de este ámbito, en un contexto de quejas por el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, y tras años de aparente conflicto entre algunas medidas medioambientales y los intereses del sector primario, ¿qué tiene previsto Podemos para mejorar la rentabilidad de las explotaciones en Castilla y León?
Lo primero es que vamos a oponernos con rotundidad a tratados de libre comercio como el de la Unión Europea con Mercosur. En segundo lugar, hay que apostar por la ganadería extensiva frente a las macrogranjas que destruyen el territorio. Y, por último, hay que hacer una apuesta decidida por la agricultura de proximidad, que es lo que va a garantizar la rentabilidad de las pequeñas explotaciones. Y eso se consigue con iniciativa pública de proximidad. Por ejemplo, hemos propuesto Supercyl, una red de supermercados públicos de proximidad y también una gran iniciativa de compra pública sostenible con productos de primera necesidad para que, a través de la iniciativa pública, apoyemos a los productos locales y eso también va a garantizar el respeto al medio ambiente.
¿Cómo se articularía esta medida?
Hablo de contratación pública de proximidad. Un ejemplo muy claro: los colegios que tienen un servicio de comedor deben tener cocina propia y los centros educativos deben proveerse de productos de proximidad. Eso va a garantizar precios justos en origen y también una alimentación saludable para nuestras niñas y nuestros niños. Son cosas que no se están haciendo y que son fundamentales. Y en general, creo que hay que decirlo, hace falta una ley de lucha contra la despoblación porque es increíble que Castilla y León no tengan una ley contra la despoblación teniendo en cuenta el grave problema que sufrimos.
¿Qué tipo de iniciativas debería contener esta ley?
Pues sería una ley integral, eso significa que tiene numerosas dimensiones. Hay algunos ejemplos, hay algunas comunidades que ya la tienen, como Aragón, por ejemplo. Y para eso se necesitarían distintas medidas, por ejemplo, esa ley puede impulsar programas de trabajo garantizados porque eso es lo que fija la población. Todo el que quiera trabajar en el medio rural debe poder hacerlo. Debe haber también una gran extensión de los servicios públicos, porque si no hay servicios públicos la gente no puede vivir en los pueblos, y por citar algunas de las otras medidas, también hace falta una mayor iniciativa pública en el medio rural, por qué no una empresa pública de servicios, porque la gente que vive en el medio rural cada vez tiene dificultades hasta para realizar cualquier tipo de obra. Esa empresa pública de servicios serviría para reactivar la economía en el medio rural y crear empleo estable.
Para terminar, ¿por qué un ciudadano castellano y leonés debería escoger el 15 de marzo la papeleta de Podemos-Alianza Verde?
Siempre da un poquito de rubor hablar de nuestras virtudes, pero yo pediría que compare a los candidatos, que compare sus trayectorias personales y profesionales, y que compare la solidez de los proyectos. Creo que esto no es habitual en política, normalmente siempre se tiende a decir que se vote a uno mismo, pero yo lo que le trasladaría es que haga un voto racional, a ver quién es el mejor candidato y quién tiene el mejor proyecto para Castilla y León.