Más de 300 vacas serán sacrificadas en la provincia de León tras detectarse varios casos de tuberculosis
La detección de varios focos de tuberculosis bovina en el municipio leonés de Boca de Huérgano ha activado los protocolos de control sanitario en la montaña oriental, según han confirmado este jueves los ganaderos de la zona a Heraldo de León.
En apenas unas semanas, los servicios veterinarios han localizado tres explotaciones con presencia de la enfermedad, lo que ha obligado a tomar medidas contundentes para evitar su propagación. "Son casos aislados, nos han dicho, pero estamos muy preocupados", han reconocido.
El primer caso se identificó en la localidad de Barniedo durante los controles rutinarios previos al sacrificio en el matadero de León. Tras confirmarse el positivo mediante pruebas de laboratorio, la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León ordenó el vaciado sanitario completo de la explotación.
Sacrificio total en la primera granja
Como consecuencia de esta actuación, fueron sacrificadas las 175 cabezas de ganado que integraban la cabaña afectada. La administración autonómica ya ha iniciado los trámites para indemnizar al titular de la explotación, con el objetivo de compensar las pérdidas económicas derivadas de la medida.
Nuevos focos en explotaciones cercanas
A raíz de este primer episodio, se llevaron a cabo controles en explotaciones del entorno. Estas inspecciones permitieron detectar un segundo foco en Espejos de la Reina, donde se ha confirmado la presencia de la enfermedad en un grupo de 30 animales, cuyo sacrificio aún debe ser autorizado por la Dirección General competente.
Posteriormente, una nueva revisión sanitaria localizó un tercer caso en Villafrea de la Reina. En esta explotación, que cuenta con un centenar reses, los veterinarios están realizando estudios epidemiológicos para determinar el origen del contagio y evaluar su alcance.
La fauna silvestre, bajo sospecha
Las primeras hipótesis apuntan a la fauna salvaje como posible vía de transmisión, especialmente al jabalí, considerado un reservorio habitual de la tuberculosis bovina. Esta situación podría haberse visto agravada por los incendios forestales registrados en años recientes, que han reducido las zonas de pasto y favorecido el contacto entre animales domésticos y silvestres.
Refuerzo de la vigilancia sanitaria
El servicio territorial de Ganadería en León ha anunciado un refuerzo de los controles en la zona, con inspecciones más frecuentes y seguimiento continuo de las explotaciones ganaderas para contener cualquier posible expansión de la enfermedad.
Pese a estos episodios, la provincia conserva la calificación oficial de libre de tuberculosis bovina (TB3), obtenida en 2023 tras varios años sin registrar la enfermedad.