Murias de Paredes recuerda al gran 'Lolo'
El pasado sábado en La Casona Murias de Paredes estuvo marcado por una jornada especial que comenzó explorando el valor y las raíces de nuestras plantas. Esta primera parte del día sirvió como introducción perfecta para una tarde repleta de significado, donde el corazón tomó protagonismo para rendir homenaje a José Manuel Redondo 'Lolo' en un encuentro cargado de emoción y dibujos compartidos.
Con el título "Uso y cultivo de plantas condimentarias y medicinales", Pedro Díaz, Ingeniero Agrónomo y Presidente del Ateneo Rural Urbicum, condujo a los asistentes en un recorrido fascinante desde la prehistoria hasta la actualidad. Dionisio Rodríguez, quien abrió el evento, recordó que estas plantas forman parte de un legado ancestral que ya las antiguas civilizaciones usaban para sanar y conservar alimentos.
Los participantes recibieron una guía para montar su propio jardín botánico en casa con una selección de 30 especies locales —entre anuales, bianuales y vivaces— adaptadas al clima de la región. Además, aprendieron que las hierbas no solo aportan sabor a los platos, sino que también son grandes aliadas para mejorar la digestión y favorecer el bienestar general. La jornada concluyó con un debate enriquecedor donde se intercambiaron experiencias y dudas.
Recordando a Lolo
Ya en la tarde, el Instituto Leonés de Cultura organizó el taller “Recordando a Lolo”, que reunió a vecinos y vecinas en un encuentro lleno de cariño para homenajear a José Manuel Redondo 'Lolo'. El dibujante que logró convertir los pueblos en viñetas vivas y a sus habitantes en personajes inmortales, retratando la cotidianeidad con la mirada atenta de un artista y el corazón de un vecino.
El evento, celebrado también en la Casona de los Condes de Luna, fue impartido por Laia Redondo, hija del artista, quien compartió con el público recuerdos, anécdotas y la forma tan personal y única que tenía su padre para plasmar su entorno. A través de imágenes y relatos, se pudo apreciar la sensibilidad y el compromiso de Lolo por cada rincón del municipio.
Este taller se convirtió en mucho más que una simple actividad, fue un diálogo entre generaciones que permitió que el lápiz de Lolo volviera a recorrer las calles de los pueblos, recordando que la memoria compartida sigue deveniendo futuro.