Peña Ubiña, entre la seducción y el riesgo
El macizo de Las Ubiñas, situado entre León y Asturias, ha vuelto a teñirse de luto durante esta Semana Santa, tras el hallazgo del cuerpo sin vida de un montañero de 28 años en las cercanías del refugio de El Meicín, en el concejo de Lena. El joven no logró alcanzar su destino, y su cuerpo fue encontrado a apenas 200 metros del lugar en el que tenía previsto pasar la noche.
Este entorno natural, considerado uno de los más bellos y exigentes del norte peninsular, es también uno de los más peligrosos, con 28 fallecidos registrados en las últimas cinco décadas, según datos de los grupos de rescate que operan en la zona.
Un entorno accesible que puede llevar a engaño
A solo una hora de distancia de varias ciudades del centro de Asturias, la facilidad de acceso a Las Ubiñas hace que sea un destino habitual para montañeros y excursionistas.
La misma sensación se aprecia en la vertiente leonesa, que se separa en los mismos términos. En León, si hay una montaña que llama a los incondicionales de esta actividad, es esta.
Pero su aparente cercanía puede generar una falsa sensación de seguridad. La abrupta orografía, la inestabilidad del terreno y los cambios bruscos de meteorología, incluso en primavera o verano, hacen que sea imprescindible contar con el equipo adecuado y una planificación detallada.
Expertos en montaña recuerdan que Las Ubiñas es alta montaña en toda regla, y que ni el buen tiempo ni la experiencia son garantías de seguridad total en este terreno.
Otro accidente reciente en la misma zona
Este nuevo caso se suma a otro accidente mortal ocurrido este mismo año. El pasado 9 de febrero, un escalador de 47 años, natural de Vigo y con una amplia trayectoria en actividades de montaña, fallecía tras una caída en la vertiente leonesa de Peña Ubiña, dentro del municipio de San Emiliano. Curiosamente, su padre había perdido la vida en el mismo enclave tres décadas antes.
Un historial marcado por la tragedia
El historial de accidentes graves en este macizo cuenta con fechas especialmente sombrías. Una de las más recordadas es la del 6 y 7 de enero de 2004, cuando en apenas 20 horas perdieron la vida tres personas: un vecino de Lena y una pareja de profesores que descendía del pico Fariñentu.
Las Ubiñas es un paraíso natural de enorme valor paisajístico y deportivo, pero también un entorno que exige respeto, preparación y prudencia. Los servicios de rescate, como el GREIM de Mieres y el SEPA del Principado, insisten cada año en la importancia de actuar con responsabilidad en estas rutas de montaña.