Radiografía de Villahierro: 1.105 internos, la mayoría entre 36 y 55 años y solo 56 mujeres
El 30 por ciento de los internos en Mansilla son extranjeros "en línea con la media nacional"; 21 presos son menores de 21 años; y la mayoría cumple segundo grado | Acaip denunció una "situación límite" hace escasos meses con "sobrepoblación", incidentes constantes y vigilancia insuficiente
La situación del Centro Penitenciario de Villahierro, en la localidad leonesa de Mansilla de las Mulas, ha sido objeto de análisis este miércoles en la primera sesión de trabajo de la Comisión de Asistencia al Subdelegado el Gobierno de 2026, en la que también se han puesto sobre la mesa otros asuntos como Muface, el avance de las licencias de renovables o la situación de la migración en la provincia.
Según el balance oficial ofrecido este miércoles por el subdelegado, Héctor Alaiz, sobre el centro penitenciario leonés, la media poblacional se sitúa a fecha 8 de diciembre de 2025 en 1.105 personas privadas de libertad, de las cuales 1.049 son hombres y 56 mujeres. Villahierro cuenta con una capacidad de 1.008 celdas individuales.
Por edad, la población penitenciaria presenta un amplio rango, entre los 19 y los 79 años, destacando el incremento de personas de edad avanzada y la concentración mayoritaria en los tramos de entre 36 y 55 años, según los datos oficiales. Resulta igualmente relevante la presencia de 21 personas menores de 21 años.
Por tipo, la mayoría de los internos se encuentran clasificados en segundo grado, régimen ordinario, mientras que una parte menor se sitúa en primer grado o en régimen abierto y medidas telemáticas.
El 30 por ciento de los internos son extranjeros
Además, Alaiz expuso que aproximadamente el 30 por ciento de la población penitenciaria en Mansilla es de origen extranjero, una proporción "alineada con la media nacional", según indicó. Los delitos más frecuentes corresponden a "delitos contra la propiedad, la salud pública y el orden público".
Alaiz Moretón ha puesto en valor “el trabajo que se realiza en el ámbito penitenciario no solo en términos de seguridad, sino también de reinserción social”, recordando que Instituciones Penitenciarias cuenta actualmente con 25.600 profesionales, el mayor contingente de su historia, aunque sin especificar cuántos están adscritos al centro leonés.
El subdelegado del Gobierno ha destacado finalmente que los datos expuestos ponen de manifiesto “una gestión sólida, eficaz y coordinada de los servicios del Estado en la provincia de León”, subrayando que “detrás de cada cifra hay un importante esfuerzo de planificación, profesionalidad y compromiso por parte de los empleados públicos”.
Una "situación límite", según Acaip
Sin embargo, hace tan solo unos meses, la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) en León fue contundente al advertir sobre la “situación límite” que atraviesa el Centro Penitenciario de Mansilla de las Mulas. Según denunció el sindicato, la prisión alberga a 1.100 internos (1.105 según los datos ofrecidos este miércoles), pese a que fue diseñada para una capacidad máxima de 1.008 reclusos.
“Denunciamos la sobreocupación que el Centro Penitenciario de León está sufriendo”, señaló en verano Acaip en en comunicado, donde además subrayaban que “la convivencia diaria en módulos masificados que albergan a más de 100 internos es cada vez más complicada”, con incidentes constantes y vigilancia insuficiente. En muchas ocasiones, “la vigilancia en esos departamentos es llevada a cabo tan solo por un trabajador”.
De 840 a 1.100 presos en solo un año
Los datos hablan por sí solos: hace apenas un año, la prisión leonesa contaba con 840 internos. Hoy son 1.100, lo que supone una tasa de ocupación del 127%. “Es un atropello que estamos sufriendo los trabajadores de la cárcel de León”, concluyó Acaip, que no descartaba en verano emprender nuevas acciones si no se producía una respuesta inmediata por parte del Ministerio del Interior.
Dos módulos cerrados y personal en mínimos
El panorama se agravó este año por la ejecución de obras de reforma en el centro, que obligaron al cierre de dos módulos penitenciarios. A esto se suma un déficit crónico de personal: Acaip estima una falta del 24% de la plantilla necesaria, lo que pone en riesgo no solo la seguridad del centro, sino también las tareas de reinserción.
“El trabajo diario cada vez es más peligroso, y la asistencia en materia de seguridad y reinserción social se está volviendo de imposible cumplimiento”, advierten. Esta situación ha generado un ambiente de máxima tensión, especialmente los fines de semana, con plantillas muy reducidas.