USO carga contra la falta de planificación y recursos en la sanidad de Babia
La situación que atraviesa el Centro de Salud de Babia, en San Emiliano (León), "vuelve a poner de manifiesto las graves carencias que afectan a la Atención Primaria en el medio rural de Castilla y León: lo que debería ser un servicio público esencial se mantiene gracias al esfuerzo y la profesionalidad de los trabajadores, mientras la falta de planificación y de recursos amenaza la continuidad de una asistencia sanitaria de calidad". Esa es la denuncia realizada este sábado por el sindicato USO, que reclamó el "cese inmediato" de todos los gerentes de la sanidad leonesa.
El sindicato explicó que "en estos momentos, la plantilla de enfermería consigue mantenerse cubierta gracias a la incorporación de una profesional sustituta" y que "la situación médica es especialmente preocupante" ya que "los facultativos titulares de los cupos se encuentran de baja y la cobertura de las plazas de área es claramente insuficiente, tras producirse renuncias, bajas y ausencias por vacaciones". Como consecuencia, asegura USO, "la atención sanitaria depende de profesionales que van siendo destinados de forma temporal para cubrir las necesidades más urgentes".
Falta de planificación
A esta inestabilidad se suma una realidad que evidencia la falta de planificación en materia de recursos humanos: numerosos médicos que actualmente están sosteniendo la asistencia carecen de la especialidad vía MIR. Una circunstancia excepcional que según USO "refleja la incapacidad de la Administración para garantizar una cobertura estable mediante especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria". "80 médicos sin MIR en toda la provincia de León", añadieron.
Igualmente, indicaron que "la precariedad" alcanza incluso aspectos tan básicos como los desplazamientos de los profesionales. "Desde la Administración se llegó a plantear que fueran las propias enfermeras quienes trasladaran en sus vehículos particulares a los médicos desplazados, ante la falta de medios para facilitar su movilidad. Una petición absolutamente inaceptable ya que las funciones del personal sanitario no incluyen asumir costes ni responsabilidades ajenas a su trabajo asistencial".
Mientras tanto, prosiguió USO, algunos de los profesionales destinados temporalmente al centro se ven obligados a buscar soluciones por su cuenta para poder desarrollar su labor, recurriendo al alquiler de vehículos o alojándose en establecimientos de la zona, evidenciando una vez más la ausencia de una organización adecuada por parte de la Administración.
Babia no es un caso aislado
USO recordó que la situación del Centro de Salud de Babia "no es un caso aislado, sino el reflejo de un problema estructural que afecta a toda la provincia de León y, por extensión, a buena parte de la sanidad pública de Castilla y León. La dependencia de medidas excepcionales para cubrir bajas y vacaciones pone de manifiesto la falta de una política eficaz de captación y fidelización de profesionales".
Ante esta realidad, desde USO exigieron a la Consejería de Sanidad y a la Gerencia Regional de Salud que "abandonen la improvisación permanente y adopten soluciones reales y duraderas para garantizar la asistencia sanitaria en el medio rural". "No es admisible que la calidad del servicio dependa exclusivamente del compromiso de los trabajadores mientras la Administración continúa descargando sobre ellos las consecuencias de una gestión deficiente. Es por ello que pedimos el cese inmediato de los gerentes de la sanidad leonesa, todos".
Condiciones dignas
Finalmente, aseguraron que "Babia tienen el mismo derecho a una atención sanitaria digna que cualquier otro vecino de Castilla y León. Del mismo modo, los profesionales merecen desarrollar su trabajo con plantillas suficientes, medios adecuados y una organización que garantice tanto la seguridad de los pacientes como unas condiciones laborales dignas".
"La sanidad rural no puede seguir sobreviviendo gracias al sacrificio de sus profesionales. Es el momento de asumir responsabilidades, invertir en Atención Primaria y garantizar que los centros de salud dispongan de los recursos humanos y materiales necesarios para prestar una asistencia de calidad. Porque defender la sanidad pública también significa defender a quienes la hacen posible cada día", apostillaron.