El cortejo de Urraca en Sahagún, al detalle
El día 8 de marzo Sahagún será escenario de una representación que homenajea a Urraca I de León, una figura femenina determinante en la historia medieval de la península ibérica. Este evento combina la preservación de la memoria histórica, el patrimonio cultural y una reflexión actualizada sobre el rol de la mujer en el poder.
Participarán más de cincuenta intérpretes, quienes encarnarán al cortejo de 'El último Camino'. Los trajes, confeccionados con meticuloso detalle, reflejan la pluralidad social del siglo XII, incluyendo a nobles de las diferentes casas locales, así como miembros de las comunidades judía y musulmana, junto al pueblo llano que formó parte de esa compleja sociedad.
No se trata simplemente de una comitiva, sino de una representación viva que evidencia la diversidad, las tensiones y la riqueza cultural que rodeaba a la reina Urraca I. "Cada traje, cada insignia, cada textura ha sido pensada para que el pasado camine con dignidad por las calles de Sahagún. El 8 de marzo, la historia tendrá rostro", explican desde el Centro de Desarrollo Rural, Formación, Empleo y ETC 780' de Sahagún, entidad implicada en la preparación del acontecimiento, como ilustran las imágenes difundidas en sus perfiles sociales.
Sahagún y la reina Urraca I
La villa de Sahagún tuvo un papel destacado en la vida política y personal de Urraca I. Algunas corrientes historiográficas barajan la posibilidad de que la reina naciera en esta localidad. Independientemente de esta hipótesis, lo indudable es la estrecha relación que mantuvo con el enclave, especialmente por su interés como punto estratégico dentro del Reino de León y por la importancia del monasterio de la zona, que constituía uno de los principales focos de poder en aquel tiempo.
El cortejo
El evento centraliza la representación simbólica del traslado de los restos de Urraca I desde Saldaña, con una parada significativa en Sahagún, antes de su traslado definitivo al Panteón Real de la Basílica de San Isidoro. Esta recreación pretende evocar la memoria histórica y recuperar el valor patrimonial de aquellos hechos.
La organización ha detallado que este acto busca resaltar el valor histórico y espiritual que esta figura representó, manteniendo la solemnidad propia de la época y ofreciendo una perspectiva contemporánea sobre el legado de la reina.
La recreación histórica
La jornada dará inicio con una señal sonora desde la torre, acompañada del repique de campanas, que anunciará la llegada de la comitiva que traslada simbólicamente los restos de la monarca. La entrada ceremonial en el Monasterio de San Benito incluirá la participación de figuras históricas como Alfonso VII, hijo de Urraca, el abad del monasterio y representantes eclesiásticos, en una escena breve pero solemne que destacará la figura de la reina como titular y benefactora del cenobio.
Tras este acto inicial, la representación seguirá con una procesión hacia el Monasterio de Santa Cruz, amenizada por música medieval y cantos de inspiración gregoriana. Este recorrido culminará con una ofrenda en el Panteón Real donde se depositará una corona de laurel ante las tumbas de sus progenitores, subrayando la importancia simbólica de su memoria.
Acto final y misa conmemorativa
El programa culminará con una procesión hacia la iglesia de San Lorenzo, donde se oficiará una misa conmemorativa especial. El acto representa no solo un homenaje histórico, sino también una invitación a reflexionar sobre el papel femenino en el ejercicio del poder a través del tiempo, recuperando una herencia cultural y social fundamental para la historia peninsular.