Delacueva: "La viralidad es un espejismo, un becerro dorado, lo importante está en la energía del escenario"
DELACUEVA, alter ego del compositor Manuel de la Cueva (Zaragoza 1994), prepara una explosión de pop, fresco, divertido y, por momentos, irreverente, para estrenarse sobre los escenarios leoneses. Será este jueves 12 en la mítica sala Gran Café de la calle Cervantes. El aragonés llega con su nuevo trabajo 'No me llames artista' debajo del brazo y este mismo miércoles acaba de lanzar una reedición de 'Me Pareció Ver Un Lindo Gatito” con Sandra Sabater, guitarrista y cantante de Ginebras. Está claro, a DELACUEVA le cuesta parar y vive un momento artístico pletórico.
DELACUEVA es tu proyecto más personal hasta ahora. 2025 marca tu despegue definitivo en el pop emergente y ahora en 2026 toca defender todo esto en directo. Dices que por primera vez te sientes “100% representado” con las canciones de ‘No me llamas artista’. ¿Qué tiene este disco que no habías encontrado hasta ahora?
Yo creo que se juntan dos cosas. En primer lugar, un punto de madurez compositiva, tanto melódica como narrativamente hablando, que no había logrado desarrollar antes; y, en segundo lugar, que es el primer proyecto que desarrollo como solista y esto, inevitablemente, hace que sea la primera vez que haya escrito pensando única y exclusivamente en mi, sin tener que pasar luego un, digamos, filtro musical de banda en el que se descartaban ideas o se modificaban otras.
También ha jugado un papel clave el equipo del que me he rodeado, con Noel Campillo a la batuta de la producción, y con mis compañeros músicos Jorge Portillo, Carlos Montull y Dani Katena. Gracias a ellos he sabido encontrar un camino sonoro con el que, a día de hoy, me siento realizado y satisfecho.
Me siento muy cómodo escribiendo en ese medio camino entre lo honesto y lo irreverente y entre lo romántico y lo sarcástico, siempre bañándolo todo en atmósferas de pop ligero y melodías tarareables
Para alguien que te vea por primera vez en el Gran Café, ¿qué debería esperar de un concierto de DELACUEVA: más actitud, más guitarras o más fantasía… o todo a la vez?
Mientras leía las opciones que me dabas, he pensado “sí sí, actitud claramente”, pero luego has dicho guitarras y he pensado “bueno, guitarras también claramente”, y luego al leer fantasía digo “joder, siempre hablo de la magia, la ilusión y la energía en los conciertos, me quedo con la fantasía por supuesto!”. Así que supongo que mi respuesta final es la secreta opción 4: “todo a la vez”. [risas] Como matiz final, añadiría que van a encontrar mucha energía, mucho ritmo estructural y que, a nada que hayan escuchado alguna canción del disco y les haya gustado, se van a encontrar con un directo que 100% seguro les va a gustar y les va a dejar con ganas de más.
¿Tienes algún vínculo especial con León o algún recuerdo por estas tierras?
Ninguno todavía. Espero que después de mi paso por el Gran Café pueda decir lo contrario ;)
Tus canciones destacan por melodías muy pegadizas y letras con humor ácido, deseo y, a veces, irreverencia, pero también por una identidad pop muy clara. ¿Cómo encuentras el equilibrio entre el descaro y la honestidad emocional al escribir?
No sé decirte [risas]. Me siento muy cómodo escribiendo en ese medio camino entre lo honesto y lo irreverente y entre lo romántico y lo sarcástico, siempre bañándolo todo en atmósferas de pop ligero y melodías tarareables.
Vivimos en una época en la que todo es tan volátil, tan frágil, que la viralidad es un espejismo, un becerro dorado, y lo importante está en la energía del escenario y en cuidar esa relación con la comunidad y con el público
Has sido muy crítico con la cultura de la inmediatez, los números y la obsesión por la viralidad, y defendiste estrenar tus canciones primero en directo. ¿Qué crees que estamos perdiendo (como público unos y como músicos otros) en esta carrera constante por el impacto rápido?
Siento que vivimos en un contexto en el que se difumina la esencia de la música. La esencia de la conexión emocional entre interprete y receptor de esa energía creativa que es la expresión musical. Esta claro que las estadísticas mandan y que las cifras son avales de éxito mediático y optimización de recursos para los agentes e inversores de la industria y, no me malinterpretéis, no quiero dar un discurso victimista, soy el primero que acepto esas reglas si quiero jugar a este juego, y no hay nada peor que autocompadecerse de uno mismo, pero sí creo necesario ser crítico y consciente con lo que vivimos y nos rodea. Más allá de eso, que insisto, acepto como parte de la realidad del entramado musical, no debemos perder de vista la esencia, el foco, en el que hago tanto hincapié, que es, por un lado, la expresión emocional, y por otro, la comunión entre músico y público, a través de esa expresión emocional, en los escenarios.
Vivimos en una época en la que todo es tan volátil, tan frágil, que la viralidad es un espejismo, un becerro dorado, y lo importante está en la energía del escenario y en cuidar esa relación con la comunidad y con el público.
Imagino que ahora mismo estás centrado en la gira pero, ¿se vislumbra ya algún nuevo proyecto, nuevas canciones o colaboraciones?
Ha sido un 2025 de mucho trabajo, he publicado el disco con siete singles adelanto con sus respectivos videoclips, eventos de presentación, cartas a la comunidad... mucho trabajo y mucha exigencia. Este 2026 toca disfrutar del lanzamiento, tocarlo en directo y tomarse un respiro.
Esta sería la respuesta que cabría esperar, ¿no? Pues nada de eso, porque viene un 2026 con colaboraciones, nueva música y muchísimas sorpresas y novedades. Agarraos [risas] De momento, acabo de publicar (este mismo miércoles 11) una reedición de “Me Pareció Ver Un Lindo Gatito” con la colaboración de mi buena amiga Sandra Sabater, guitarrista y cantante de Ginebras, con su proyecto personal, Grasias. Sandra es la caña, y le ha dado una vuelta de tuerca al tema genial. Ella es todo el rock que necesitaba la canción. La adoro.