'Indignidad. Una vida recreada'. Lea Ypi
En realidad, y pese que pudiera no parecerlo inicialmente, Indignidad. Una vida recreada, tiene mucho que ver con aquella primera obra que muchos leímos con interés porque en ella Lea Ypi abría las puertas de una Albania de la que, más allá de lo evidente, poco sabíamos. Y nos descubría a través de la vida de su familia cómo fue la transición política desde el régimen estalinista aislado de todo el mundo de Enver Hoxha a un sistema político que en 1997 estuvo a punto de quebrarse en una guerra civil.
En esta ocasión, es de nuevo la familia la protagonista de esta novela (bien es cierto que una particular novela, de esas concomitantes con las memorias, el retrato familiar o la recuperación histórica, algo semejante a la reciente Koljós de Emmanuel Carrièrre) en la que la autora reconstruye la historia de sus antepasados y, más concretamente, la de su abuela paterna Leman Leskoviku y la de su abuelo Asllan Ypi. Una fotografía aparecida en las redes sociales en la que una pareja mira a la cámara desde las hamacas de un hotel de lujo en Cortina D´Ampezo (Italia) en el invierno de 1941, será el detonante de un relato en el que Lea Ypi busca la verdad de la vida de la abuela. Porque ella reconoce inmediatamente a sus abuelos paternos en esa fotografía, que pronto recibe todo tipo de comentarios en los que lo mismo se califica a sus protagonistas de colaboracionistas con el fascismo como de moralmente degenerados, indignos o espías comunistas. La autora no tiene ya a quien preguntar para deshacerse de la inquietud que de pronto le produce la fotografía, para ella hasta entonces desconocida, que sabe tomada en el transcurso de una luna de miel que coincide con una Europa en guerra. Unos días, sin embargo, Leman Leskoviku reconocía como los más felices de toda su vida. Y así surge la necesidad de averiguar cuáles serían los verdaderos motivos por los que su abuela fue perseguida y con ella el inicio de un viaje vital que Lea Ypi aborda como un deber para defenderla.
El mundo que se derrumba
Lo original de la obra parece residir en el planteamiento. Lea Ypi cuenta dos historias paralelas. Una es la de su propio viaje de conocimiento, que tiene lugar en diferentes archivos y comienza en las dependencias de la antigua Seguridad del Estado albanesa, la Sigurini, donde su abuela tiene abierta una ficha como posible agente extranjera. La segunda historia es la que la autora irá recorriendo y novelando hacia el pasado precisamente a partir de esa ficha en la que se recogen tres informaciones relevantes: su nacimiento en Salónica, su nacionalidad griega y su etnia albanesa.
Así comienza la vida de Leman Leskoviku, nacida en 1918 en un mundo que se derrumbaba sin remedio con la fragmentación del Imperio Otomano al que su abuelo Ibrahim Pachá había servido como funcionario de muy alto rango. La familia era culta, musulmana, vivía en Salónica, hablaba albanés, conversaba en francés y tenía propiedades. Sus vidas eran interesantes en unos tiempos que también lo eran, aunque ya por poco tiempo. La incertidumbre, las deportaciones, las prohibiciones cambiaron tan rápidamente como crecía y se formaba Leman. Son unas páginas bellísimas en las que Lea Ypi recrea (de ahí sin duda el título de la novela) la infancia y juventud primera de su abuela. En ellas nos presenta de manera magnífica a los personajes que forman parte o rodean íntimamente la familia: Mediha Hanim, Avni Bey, Selma, Dafne, la prima Cocotte, el doctor Elías, Gustav Heym… Es en ese mundo en ruinas en el que Leman tomará la decisión de su vida: irse con 18 años a vivir sola a Tirana, donde se casará con Asllan Ypi, hijo de un importante político albanés asesinado en un atentado en 1940.
La historia ha transitado hasta entonces por el desmembramiento del Imperio, el reinado de Zog, la invasión nazi de Grecia, la ocupación italiana de Albania, la intervención británica … Lo siguiente será Enver Hoxha, de quien Leman recordará siempre el olor a lavanda y a cebollas que desprendía y su rencor. Con él el mundo volverá a derrumbarse: Asllan Ypi será encerrado en una prisión comunista casi 20 años y Leman enviada a una granja colectiva, campo de trabajo donde sacará adelante a su hijo Xhafer Ypi, “Zafo” y no permitirá que le roben su dignidad.
‘Indignidad. Una vida recreada’, es un relato excelente que bucea en la memoria familiar con un formato muy interesante. Lea Ypi ha sido capaz de conjugar la historia con lo íntimo dando entrada incluso a lo autobiográfico, en forma de recuerdos incompletos y conversaciones con su abuela plagados de largos paréntesis, al tiempo que trata de comprender la verdad de una vida sin saber de antemano cómo resultaría su investigación. Finalmente, cerrar la historia era también un reto. El modo en que lo hace convierte a Lea Ypi en una escritora más que recomendable.