Mejor (no) decirlo: ha sido genial
Imanol Arias y María Barranco brillan en León con la comedia ‘Mejor no decirlo’ | El Auditorio Ciudad de León acoge una función ágil y divertida que reflexiona, con humor e ironía, sobre los silencios en la vida en pareja
En el marco de la programación de Artes Escénicas diseñada por el Ayuntamiento de León, el Auditorio Ciudad de León ha recibido esta noche la representación de ‘Mejor no decirlo’, obra que los interesados podrán ver en un segundo pase este jueves, día 5, a la misma hora.
Un texto de recorrido internacional
Se trata de un texto firmado por la dramaturga y actriz francesa Salomé Lelouch (París, 1983), que ella misma dirigió en su estreno en París en 2021 en el Théâtre de la Renaissance y que posteriormente ha sido traducido y representado en varios países de América Latina, entre ellos Argentina.
La dirección entonces, como en este caso, correspondió al actor y dramaturgo argentino Claudio Tolcachir, fundador de la Compañía Timbre 4. Por cierto que los espectadores leoneses tendrán oportunidad de asistir a la representación de otra de sus obras en cartel, ‘Camino a la Meca’, con Lola Herrera como intérprete principal, que llegará a este mismo Auditorio el mes que viene.
Dos intérpretes en estado de gracia
Imanol Arias y María Barranco son los magníficos intérpretes de esta comedia agradable que se desenvuelve en torno a los silencios pactados entre una pareja madura y duradera, y a lo que ocurre cuando esa máxima se rompe.
Aunque el texto presenta una estructura reconocible y convencional dentro del género, ambos actores lo sostienen con enorme solvencia, dotándolo de matices, ritmo y verdad escénica. La brillante interpretación de Arias y Barranco se convierte así en el gran motor de la función.
Una puesta en escena que sorprende
La función, ágil y divertida, cuenta además con una puesta en escena especialmente cuidada y muy original, que juega con acierto con los distintos espacios —la casa, el gimnasio o el conservatorio—.
La escenografía de Mariana Tirante propone una idea novedosa que, combinada con la iluminación de Matías Sendón, da como resultado un conjunto visual muy atractivo y eficaz, calificado por muchos espectadores como espectacular.
Risas y aplausos
El público ha disfrutado de la función, entregándose a una sucesión de humor, sátira, ironía y malentendidos que desembocan en risas constantes, entretenimiento asegurado y un final abierto a la reflexión: ¿feliz?
La respuesta llegó en forma de una extraordinaria ovación final, prolongada y entusiasta, que confirmó el éxito de una velada protagonizada por personajes comunes y corrientes, pero llevados a escena con gran talento.