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‘Vidas de jurista’: las desazones y casquería del alma del escritor de diarios

Fragmento del libro 'Vidas de jurista' (Renacimiento).
En León, cuando alguien prende la luz (más modernamente la televisión o el ordenador) y tranca la puerta, sabemos ningún género de duda que se trata de uno de los nuestros. Avelino Fierro es uno de ellos y regresa, de la mano de la editorial Renacimiento, con sus varias vidas. Incluida la de jurista.

Vuelve Avelino Fierro (Chozas de Arriba, 1956) con los diarios escritos entre los años 2022 y 2024. Para el lector recién llegado, que lo habrá, los diarios constituyen una serie nacida, como bien recuerda José Luna Borge en el prólogo, de la insistencia de la periodista Eloísa Otero, que porfió hasta conseguir publicarlos en la revista digital Tam-Tam Press. Es, desde luego, un formato que se adapta muy bien al carácter de estos diarios que durante años han ido citándose con los lectores de manera periódica y con una extensión bien definida. 

Reunir tres temporadas en un volumen permite una visión diacrónica de la escritura de Avelino Fierro y el disfrute de una prosa amena que no solamente refleja el pensamiento lúcido y la coherencia que le caracterizan sino también su extraordinaria cultura literaria, humanística y musical y su personalísima mirada al mundo que le rodea. Con el tiempo, sus diarios han ido caminado hacia un estilo cada vez más depurado, de periodos cortos en los que lo mismo tiene cabida la más delicada sensibilidad que una ironía fina y elegante despojada de sarcasmo. La sutileza con la que probablemente repasa la escritura de sus notas, contenidas en los más variados tipos de soportes, termina por hacerla parecer informal, distendida.

“Mi padre influye en mi escritura a través de los recuerdos. De ese pasado suyo y mío que tiene que ver con lugares pobres, maderos viejos y tapiales, bocanadas de campo y tierra mojada, álamos vibrando, luminarias. La infancia, para resumirlo todo”

Los días de 2024

Lo novedoso de ‘Vidas de jurista’ lo encontrará el lector en el diario de 2024, que encabezan estas palabras del autor: “En los primeros meses del año abandoné la redacción de mis diarios y escribí estos textos que narran el día a día de un fiscal de provincias”. Así es como el lenguaje se puebla de diligencias, procedimientos abreviados, agentes judiciales, lesionados, prisiones, penas, sentencias, cuestiones jurídicas, pleitos, pruebas o alegaciones. 

Portada de 'Vidas de jurista' (Renacimiento)

“La Sala de la Sección Tercera, donde se celebran los juicios penales, tiene un aire barroco: lámparas llorosas de cristal, muebles de madera, asientos forrados de terciopelo rojo, medallones de yeso en las paredes con inscripciones sobre el origen divino de las leyes que tratan de corregir esa innata maldad que en todo hombre anida”

Y aparecen nombres familiares de profesores y colegas de la judicatura que de una manera u otra marcaron los varios tiempos del escritor.

Pero el fondo no cambia: Avelino trufa su vida diaria de jurista con recuerdos y anécdotas jugosas del pasado (véase, como ejemplo, la de su primera toga) y del presente más o menos inmediato. Con su preocupación por el mundo que se desmorona, con el valor de la amistad que ha ido tejiendo a lo largo de los años, con el gusto por el viaje, con la reflexión sobre el tiempo, la memoria o el olvido, con la familia…

Creo yo que la explicación del título resulta obvia precisamente de la lectura de estas páginas: el jurista tiene, lo normal, varias vidas. Aunque todas estén enlazadas (más bien enmarañadas) y transcurran diariamente por una ciudad en la que aparentemente no ocurre nunca nada. Apariencia engañosa: no hay más que discurrir con Avelino cruzando la ciudad de la Audiencia a los Juzgados para darse cuenta de ello. Para disfrutar de ello. Que es lo que con toda seguridad hará el lector de ‘Vidas de jurista’: tanto el recién llegado como el asiduo seguidor de su publicación digital. 

‘Vidas de jurista’ es Avelino Fierro y la vida que pasa. 

“Iba a extender aquí mis recuerdos de entonces. Voy a dejarlo… Me reservo. Lo dejo para mis memorias”

Vidas de jurista

Avelino Fierro
Renacimiento, 2026
316 páginas