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LIBROS

‘Viejos oficios en un León sorprendente’: la originalidad de Gregorio Fernández Castañón

El autor, Gregorio Fernández Castañón.
Culmina una trilogía que podría haberse titulado “La trilogía de la sorpresa” porque todos sus textos incluyen la palabra sorpresa en su título: ‘Un sorprendente paseo por León’ (2023), ‘León, una provincia sorprendente’ (2024)

La originalidad que derrochan los libros de Gregorio Fernández Castañón es absolutamente sorprendente. Así, sin más. Tanto como lo es su autor, de trato cercano y amable. De conversación fluida y curiosidad insaciable. Un hombre que se define a sí mismo como lo que es, polifacético; que no ha perdido la capacidad de asombrarse ante lo que pasa ante sus ojos y que, fruto de ella, termina elaborando libros que el califica de “manuales”. No porque pretendan enseñar nada ni compilar una materia, sino simplemente porque están hechos casi artesanalmente y en ellos él lo pone todo: la idea, los textos, el diseño. Con la inestimable colaboración de ese magnífico ilustrador que es Alejandro Cartujo o con el aporte visual que suponen fotografías de épocas pasadas que él rastrea donde haga falta y en la que invierte sus dineros. 

Portada del libro. 

‘Viejos oficios en un León sorprendente’ es su último libro. Con él culmina una trilogía que podría haberse titulado “La trilogía de la sorpresa” porque todos sus textos incluyen la palabra sorpresa en su título: ‘Un sorprendente paseo por León’ (2023), ‘León, una provincia sorprendente’ (2024). En el último confiesa haber invertido cinco años, ahí es nada, para amasar “personajes y recuerdos” añadiendo, de propina, “algún que otro mito y fotografías originales”, “escenas que ya solo existen en el perfil de un viejo papel ya hecho historia” o “facsímiles pegados a mano”. El resultado son más de 250 páginas coloristas de brillante y suave papel satinado, tal vez el más adecuado para reproducir las fotografías e imágenes que aparecen en el libro. Merecería la pena contarlas. Tanto como contar las escasas las páginas desprovistas de ilustraciones. De estas, algunas son ya conocidas (pienso en las de los fotógrafos leoneses Testera y Gracia), pero mayoritariamente suponen nuevas aportaciones para los lectores que encontrarán en ellas cromolitografías sobre acuarelas de Edgar Wigram, fotografías de Roisin, Hürlimann, Boünan, Alsina…

También las anónimas y espectaculares que nos enseñan no solamente cómo era Puerta Obispo en 1901antes, por supuesto, de su demolición, sino cómo sirvió de mural artístico como homenaje a los gremios en el gran acontecimiento que supuso la reinauguración de la Catedral después de casi medio siglo cerrada para su restauración. Con ellas Gregorio Fernández Castañón nos introduce de lleno en el contenido de su obra: oficios, viejos oficios que fueron un sinfín y ya no son. No solo porque lo manual haya pasado a mejor vida sino porque han desaparecido las tareas que los sustentaban. No hará falta hacer una lista de lo que el lector encontrará (que por lo demás exigiría un buen rato) y así se evita que desaparezca el componente de sorpresa.

Basta con pensar en aquellos que aún conocimos, por ejemplo en la ciudad, aunque fuese en sus últimos momentos: lecheras, afiladores o cacharreros, algunos vinculados de manera indisoluble a un animal o a un sonido. Como lo estaban el panadero o el pescadero cuando llegaban a los pueblos.

En fin. ‘Viejos oficios en un León sorprendente’ es un viaje estupendo por el ayer, por los cuentos, por la imagen, por la historia, por la belleza: “… todo cambia, pero la historia, aunque les pese a los incrédulos, permanece para gloria de todos aquellos que, como yo, reconocemos el esfuerzo de nuestros ancestros por dejarnos un mundo, cuanto menos, más humano”.

Lo humano es, me parece a mí, lo que subyace en todas las obras de Gregorio Fernández Castañón. 


‘Viejos oficios en un León sorprendente’

Gregorio Fernández Castañón
Asociación Cultural ‘La Armonía de las Letras’. León 2026
258 páginas