Así fue 'el robo del siglo' a la Cultural en Málaga
La Cultural y Deportiva Leonesa volvió a marcharse de vacío, esta vez de La Rosaleda, pero lo hizo con la sensación de haber sido víctima de una decisión arbitral que lo cambió todo. El conjunto leonés perdió 2-1 ante el Málaga CF en un encuentro que quedó inevitablemente señalado por la anulación de un gol clave de Álex Collado en el minuto 77, cuando el marcador reflejaba el 1-1 y el tanto hubiera supuesto el 1-2 para los de José Ángel Ziganda.
La acción, revisada y validada por el VAR, fue interpretada por el colegiado Alonso de Ena Wolf como falta previa de Sergi Maestre sobre el dorsal 12 del Málaga, Dotor. Sin embargo, las imágenes son concluyentes: no existe infracción alguna. Maestre “rebaña” el balón de forma limpia, el jugador local cae sin contacto punible y el gol de Collado debería haber subido al marcador.
Así fue el robo a la Cultural
La acción que lo cambió todo
Todo ocurrió en el minuto 77. En una jugada dentro del área, la Cultural encontró el premio al atrevimiento. Collado definió con acierto tras una acción en la que Maestre ganó el balón con claridad. El tanto suponía volver a ponerse por delante y daba aire a un equipo muy castigado anímicamente en las últimas jornadas.
La decisión arbitral, mantenida tras la revisión del VAR, provocó un estallido de indignación en el banquillo y en el césped. Ziganda fue amonestado por protestar y Calero, autor del primer gol culturalista, no se mordió la lengua tras el encuentro: “Es una vergüenza que ese gol no suba al marcador”. El propio técnico navarro lanzó un mensaje de resistencia pese al golpe: “Yo no me voy a rendir”.
El comunicado de la Cultural
Horas después del partido, la Cultural y Deportiva Leonesa emitió un comunicado oficial cargado de firmeza y preocupación. El club denunció una reiteración de decisiones arbitrales perjudiciales en las últimas jornadas y puso el foco en la falta de coherencia en la aplicación del reglamento.
“Resulta especialmente preocupante la falta de coherencia en la aplicación del reglamento según el escenario, una situación que genera una sensación evidente de trato desigual”, señaló la entidad leonesa, que quiso dejar claro que la protesta no sirve como excusa deportiva. La Cultural exigió “el respeto que nos corresponde” y reclamó decisiones “justas, equilibradas y consistentes”.
El comunicado también sirvió para reforzar la unidad interna: reconocimiento expreso a la plantilla y al cuerpo técnico, confianza en alcanzar los objetivos y un agradecimiento especial a la afición, definida como “el valor más importante de este club”.
Una crónica que va más allá del árbitro
La derrota en Málaga profundiza una dinámica muy preocupante: solo dos puntos de los últimos 24 posibles. La Cultural no respira y el problema, como se repite jornada tras jornada, va mucho más allá del banquillo. No es una cuestión de Ziganda. Falta plantilla, faltan argumentos y la Segunda División no perdona, especialmente en segundas vueltas mucho más exigentes.
En La Rosaleda, el equipo compitió durante muchos minutos. Supo sufrir, se adelantó en el marcador con un gran disparo lejano de Calero en el minuto 39 y defendió con orden. Badía sostuvo al equipo con intervenciones de mérito y Maestre volvió a abarcar mucho campo en el centro.
El mismo patrón
Tras el descanso, el Málaga apretó y encontró el empate en el minuto 63 por medio de Larrubia. A partir de ahí, el partido entró en una fase abierta que desembocó en la jugada polémica del minuto 77. El golpe anímico fue evidente y, ya en el descuento (90+3), Larrubia volvió a aparecer para firmar el 2-1 definitivo con una acción individual que reflejó la diferencia de energía en el tramo final.
La Cultural sostuvo el partido, pero volvió a caer en el mismo patrón: castigo en los minutos finales y sensación de impotencia. Las decisiones arbitrales, como ya ocurrió ante el Ceuta y en otros encuentros, vuelven a formar parte del relato, aunque no explican por sí solas una situación límite.