De la Barrera: "Pedimos perdón; no está todo perdido pese al 0-4"
El entrenador de la Cultural y Deportiva Leonesa, Rubén de la Barrera, compareció tras la contundente derrota frente al FC Andorra (0-4) con un discurso que combinó autocrítica, mensaje de resistencia y una llamada a la fortaleza mental en el tramo final de la temporada.
El técnico gallego trató de relativizar el impacto del resultado, aunque sin esquivar la realidad del encuentro: “El partido de hoy no es la vara de medir”, afirmó, si bien reconoció que el desarrollo del choque dejó señales preocupantes.
De la Barrera explicó cómo se desencadenó el partido desde los primeros minutos: “Comenzamos con un gol en contra, tenemos dos, fallamos un penalti, encajamos otro y luego el 0-3”, resumió, señalando los momentos clave que marcaron el desenlace.
Falta de acierto y errores decisivos
Uno de los aspectos en los que más incidió fue en la falta de eficacia en ambas áreas: “Cometimos errores” y “en las áreas no estamos teniendo acierto”, apuntó. En esa misma línea, lamentó que el equipo no lograra transformar sus ocasiones: “No supimos aprovechar las ocasiones que hemos generado”.
También se refirió a la jugada del penalti fallado por Lucas Ribeiro, dejando claro que la decisión estaba definida: “Nosotros determinamos quiénes son las dos primeras opciones del lanzamiento de penalti. Lucas se sintió con confianza y lo tiró y no hay más”.
Un problema también mental
Más allá de lo futbolístico, el entrenador puso el foco en el aspecto psicológico: “Ahora esto es cuestión de cabeza”, subrayó, insistiendo en la necesidad de recuperar la confianza para competir en lo que resta de campeonato.
Pese al golpe recibido, lanzó un mensaje de esperanza: “Quedan diez partidos, son muchos puntos, y este equipo tiene que tener alma y competir”, destacando que la permanencia aún es posible.
Mirada puesta en Huesca
De la Barrera ya proyecta el próximo compromiso como una oportunidad de reacción: “Tenemos que ir a por el partido en Huesca”, afirmó con rotundidad. Además, defendió su planteamiento inicial, explicando que buscaba “poner en ventaja a Chacón y Ribeiro con Collado para atacar la profundidad”, aunque admitió que ese plan no pudo desarrollarse como esperaba.
“El rival nos ha castigado; el equipo tiene compromiso”, añadió, reivindicando la actitud del grupo pese al resultado.
Mensaje a la afición
El técnico no quiso cerrar su intervención sin dirigirse a la grada del Reino de León: “Le pedimos perdón a la afición”, expresó, reconociendo el mal partido ofrecido en casa.
Aun así, insistió en la necesidad de reconstruir la confianza como local: “Lo que quiero es que el equipo se sienta fuerte cuando juega delante de los suyos; hay que seguir trabajando”.
Con el equipo en una situación límite, el mensaje del entrenador combina autocrítica y resistencia: “Lo de hoy es una oportunidad perdida, pero no está todo perdido”.