De la Barrera ve cimientos pese al duro golpe
El regreso de Rubén de la Barrera al banquillo de la Cultural y Deportiva Leonesa dejó sensaciones encontradas. El marcador fue contundente, pero el técnico gallego puso el acento en el desarrollo del juego, especialmente en una primera parte que consideró bien competida, equilibrada y disputada ante un rival de entidad como la UD Las Palmas.
Para el entrenador culturalista, el encuentro cambió de forma decisiva tras el primer gol encajado a balón parado nada más comenzar la segunda mitad. A partir de ahí, la aparición de los siguientes tantos condicionó por completo el partido. De la Barrera entiende que, una vez por detrás en el marcador, el conjunto canario supo manejar los tiempos y enfriar el juego, una virtud propia de equipos con oficio en la categoría.
Más control y verticalidad
El técnico destacó que su equipo mostró momentos de mayor control del balón y verticalidad, logrando llevar el juego al campo contrario y generando situaciones en las que pudo hacer daño. En ese contexto explicó la apuesta inicial por Luis Chacón y Lucas Ribeiro juntos en ataque, una decisión pensada para agrandar espacios arriba y favorecer que ambos pudieran asociarse si la Cultural lograba dominar territorialmente.
De la Barrera considera que el 0-3 final resulta tremendamente abultado en relación a lo visto, sobre todo en los primeros 45 minutos. Aun así, rehúye excusas y subraya la necesidad de atacar y defender mejor, de asumir la realidad con naturalidad y responsabilidad, y de entender que la categoría penaliza cualquier desajuste.
Compromiso y alma
Uno de los aspectos más positivos para el técnico fue el grado de implicación del vestuario. Ve a la plantilla comprometida y convencida, transmitiendo el alma que exige el momento. En ese sentido, insistió en que hay muchas cosas sobre las que construir y crecer, y que ahora la prioridad pasa por ayudar al equipo desde todos los ámbitos.
De la Barrera también quiso reconocer el apoyo de la afición en el Reino de León. Agradecido por el respaldo recibido, admitió que el equipo se marcha fastidiado por no haber podido ofrecer puntos a su gente en este estreno, aunque confía en que la línea mostrada en fases del partido tenga continuidad.
Mirar al frente, partido a partido
El mensaje final del entrenador fue de convicción y responsabilidad. Confía plenamente en los jugadores y está convencido de que el próximo encuentro supondrá un paso adelante. La hoja de ruta es clara: ir partido a partido, tratar de construir un equipo lo más compensado posible y competir hasta el final, mirando la situación de frente y sin bajar los brazos.