La Cultural baja el telón de Segunda entre viejos fantasmas
Ribeiro adelantó al equipo leonés en una segunda parte mucho más viva, pero un golazo de Mariezkurrena volvió a castigar a una Cultural incapaz de sostener ventajas durante toda la temporada
La Cultural y Deportiva Leonesa cerró este sábado su etapa en Segunda División con un empate ante la Real Sociedad B en Zubieta (1-1), un resultado tan intrascendente como simbólico para un equipo que terminó el campeonato atrapado en los mismos errores que explican su descenso. El conjunto leonés, ya condenado a Primera RFEF desde la pasada jornada, llegó a acariciar una despedida con victoria gracias al tanto de Lucas Ribeiro, pero volvió a pagar su fragilidad defensiva y se marchó del fútbol profesional con la sensación de oportunidad perdida.
No había nada en juego más allá del orgullo, pero sí mucho componente emocional. Era el último partido de Rubén de la Barrera al frente del banquillo culturalista y también la última función de un equipo obligado a digerir el fracaso de una temporada que acabó demasiado pronto. En un Zubieta más cercano al contexto de Primera RFEF que al escaparate del fútbol profesional, la Cultural quiso despedirse con dignidad, aunque el primer tiempo apenas dejó argumentos para el optimismo.
Una despedida sin brillo
El conjunto leonés salió con intención de tener el balón y asumir el control, encontrando especialmente profundidad por el costado izquierdo. Víctor Moreno fue el primero en probar fortuna con una diagonal culminada con disparo, mientras Ribeiro intentó sorprender desde lejos y Maestre finalizó sin demasiado peligro una de las pocas jugadas hilvanadas con criterio por los visitantes.
La falta de ritmo y precisión marcó una primera parte plana, sin apenas ocasiones. La Real Sociedad B fue creciendo paulatinamente y empezó a generar sensación de peligro. Gorosabel llegó a plantarse solo ante Bañuz, aunque en fuera de juego, mientras el meta culturalista sostuvo a los suyos en una acción desde el lateral del área. La más clara antes del descanso fue para Mariezkurrena, completamente libre de marca en un saque de esquina, aunque su remate se marchó cerca del poste.
Tres claves del partido
Ribeiro pone el fútbol
El encuentro cambió por completo tras el paso por vestuarios. Mucho más abierto, con espacios y transiciones, permitió a la Cultural encontrar mejores escenarios para correr. Y ahí emergió Lucas Ribeiro, el futbolista más inspirado de la tarde. El brasileño ya había avisado nada más comenzar el segundo acto con un disparo con rosca que rozó la escuadra, antes de firmar el tanto leonés en el minuto 56.
Bicho encontró al extremo dentro del área y Ribeiro, con una acción de desequilibrio marca de la casa, se deshizo de su marcador para batir a Arana con un disparo cruzado. La Cultural encontraba premio a sus mejores minutos y parecía encaminada hacia un cierre algo menos amargo.
El viejo problema de siempre
Pero la alegría apenas duró cuatro minutos. Cuando todavía celebraba el gol, el equipo leonés volvió a tropezar con uno de los defectos que le han perseguido durante toda la campaña. Peru Rodríguez, recién ingresado al terreno de juego, fue superado a su espalda y Mariezkurrena cazó un balón en el segundo palo para firmar una volea extraordinaria, prácticamente sin ángulo, imposible para Bañuz.
El empate abrió definitivamente un encuentro que había sido demasiado gris en la primera mitad. El Sanse tuvo ocasiones muy claras para completar la remontada. Dani Díaz dudó en un mano a mano ante Bañuz, Mikel Rodríguez cruzó demasiado un remate franco en el segundo palo y Astiazarán rozó el triunfo local en los minutos finales tras un pase de la muerte. Garro también obligó a intervenir al guardameta leonés.
Un adiós con sabor amargo
La Cultural tampoco renunció a despedirse con victoria. Ribeiro siguió siendo el principal foco ofensivo, rozando de nuevo la escuadra con un golpeo desde el pico del área, mientras Bicho generó peligro con varias acciones de calidad. Ya en el tramo final, Yayo desperdició la ocasión más clara del cierre culturalista con un remate desviado tras un pase atrás perfecto.
El pitido final bajó el telón a una temporada frustrante y al paso fugaz de la Cultural por el fútbol profesional. El empate en Zubieta apenas altera nada, pero sí deja una imagen reconocible del equipo leonés durante el curso. Competitivo por momentos, vulnerable demasiadas veces y siempre con la sensación de que pudo haber sido algo más.