La Cultural se hunde en Málaga con polémica arbitral
La Cultural ha sumado dos puntos de los últimos 24. Y hoy, todas las lecturas son negativas. El equipo no respira, y no es un problema de 'Cuco' Ziganda. A la Cultural no le llega para competir en esta Segunda. No hay plantilla suficiente y faltan argumentos.
La situación comprometida de principio a fin, se multiplica por factores externos. Ante el Málaga, como ante Ceuta, o en otros partidos, una decisión del colegiado condenó al equipo leonés.
Marcó Collado y su gol, limpio, fue anulado por una falta inexistente. A la Cultural le castigan los árbitros, pero no solo los árbitros: no puede competir porque no tiene argumentos y todo en una competición como la Segunda División donde se conoce desde hace tiempo que las segundas vueltas son mucho mas competidas que la primera.
La radiografía
La Cultural y Deportiva Leonesa volvió a salir derrotada y con la sensación de haber agotado casi todas sus opciones de competir en Segunda División. En Málaga, el equipo leonés sostuvo el partido durante muchos minutos, se adelantó en el marcador y defendió con orden, pero acabó castigado en el tramo final por un rival más profundo y por decisiones arbitrales que volvieron a ser determinantes.
El resultado final, 2-1, deja una lectura global desoladora: la Cultural no respira y el problema va mucho más allá del banquillo.
Un inicio serio y sin complejos
El partido comenzó con dominio territorial del Málaga, pero con una Cultural bien plantada, presionando arriba y defendiendo con contundencia. Barzic y Rodri se mostraron firmes desde el inicio, mientras Tresaco ayudó con intensidad en tareas defensivas ante las incursiones de Larrubia.
Durante el primer cuarto de hora no hubo ocasiones claras. Badía apenas tuvo trabajo y el conjunto leonés fue ganando metros con el paso de los minutos. Sobrino comenzó a generar peligro, primero forzando un córner y después rozando el gol en una acción en la que no llegó por centímetros a un buen servicio lateral.
Las tres claves del partido
El encuentro quedó marcado por la decisión del colegiado Alonso de Ena Wolf de anular el gol de Collado en el minuto 77 por una supuesta falta previa de Sergi Maestre. La acción, validada por el VAR, privó a la Cultural de ponerse de nuevo por delante en el marcador y tuvo un fuerte impacto anímico en el equipo leonés, que ya había visto cómo en otros partidos decisiones similares condicionaban el resultado final.
La Cultural compitió durante muchos minutos y mantuvo el orden defensivo, pero volvió a evidenciar sus limitaciones ofensivas cuando el partido entró en la fase decisiva. Tras el empate del Málaga, el equipo tuvo dificultades para generar peligro sostenido y acabó acusando el esfuerzo acumulado, algo que se tradujo en pérdida de presencia en campo rival.
Cuando el empate parecía asegurado, el Málaga encontró el gol de la victoria en el tiempo añadido. La acción individual de Larrubia en el 90+3 reflejó la diferencia de energía y determinación en el cierre del partido. Una vez más, la Cultural vio cómo se le escapaban puntos en el tramo final, un síntoma recurrente de su delicada situación en la categoría.
Golpe culturalista antes del descanso
Tras superar el dominio inicial local, la Cultural vivió sus mejores minutos. Movió el balón con criterio y encontró espacios por banda, especialmente con Tresaco. En el minuto 39 llegó el premio: Calero conectó un disparo raso y potente desde fuera del área que se coló ajustado al poste derecho de Herrero para poner el 0-1.
Antes del descanso, el propio Calero estuvo cerca de ampliar la ventaja con un nuevo disparo lejano que obligó al portero malaguista a intervenir con apuros. El descanso llegó con ventaja mínima para los de Ziganda y con la sensación de partido controlado.
Resistencia tras el descanso
La segunda parte arrancó con un Málaga más agresivo, pero la Cultural resistió bien el primer empuje. Badía firmó una gran parada en el minuto 47 ante Chupe y el equipo leonés mantuvo el orden defensivo, con Sergi Maestre ocupando mucho campo en el centro.
Pese a la presión local, la Cultural no renunció a salir a la contra y tuvo fases de control. Sin embargo, en el minuto 63, una jugada por banda derecha acabó con el remate de Larrubia para establecer el empate (1-1), un golpe que cambió el guion del partido.
La acción que lo cambió todo
Con el empate, el encuentro entró en una fase abierta. La Cultural volvió a estirarse y en el minuto 77 llegó la jugada clave del partido. Collado marcó tras una acción en el área, pero el tanto fue anulado por una supuesta falta previa de Sergi Maestre, una decisión que el colegiado Alonso de Ena Wolf mantuvo tras la revisión del VAR y que dejó al conjunto leonés sin un gol que parecía válido.
Las protestas se sucedieron. Ziganda vio la amarilla y el equipo acusó el golpe anímico, aunque siguió buscando la victoria en los minutos finales.
Castigo en el descuento
Cuando el empate parecía definitivo, el Málaga encontró el premio máximo. En el minuto 90+3, Larrubia firmó su segundo gol tras una acción individual dentro del área, sin que nadie lograra frenarle. El 2-1 fue definitivo y dejó sin respuesta a una Cultural exhausta.
Una derrota que pesa más allá del marcador
El pitido final confirmó una nueva derrota y prolongó la dinámica negativa: solo dos puntos de los últimos 24 posibles. La Cultural compite, resiste y por momentos juega, pero no le alcanza. Falta plantilla, faltan argumentos y la categoría no perdona, especialmente en segundas vueltas mucho más exigentes.
Las decisiones arbitrales vuelven a aparecer en el relato, como ya ocurrió ante el Ceuta, pero no explican por sí solas la situación. La Cultural está comprometida de principio a fin y cada jornada que pasa el margen de reacción se reduce. En Málaga, como tantas otras veces, el equipo se quedó sin aire justo cuando más lo necesitaba.