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El 80% de los trabajadores modificará sus planes de vacaciones por la subida de precios

El precio del combustible se ha disparado en los últimos días.
Un 41,2% recortará días de estancia y un 38,8% escogerá destino o alojamiento más baratos

El encarecimiento del coste de vida continúa modificando el consumo cotidiano y la planificación del descanso estival de los trabajadores. Según los datos del último análisis de Randstad, el 80 por ciento de los trabajadores en Castilla y León modificará sus planes de verano, decantándose de forma prioritaria por recortar los días de estancia (41,2 por ciento) mientras que un 38,8 por ciento apuntan a un destino o alojamiento más económico. Por su parte, un 20,1 por ciento de los trabajadores afirma que mantendrá sus vacaciones sin cambios.

En la comparativa autonómica, Castilla y León registra uno de los índices de modificación de vacaciones más altos del interior peninsular (80 por ciento), alineándose con el patrón de Madrid (42,1 por ciento) o Castilla-La Mancha (42,5 por ciento), donde la prioridad es la reducción de días. En cambio, en regiones como la Comunidad Valenciana (41,5 por ciento) o Navarra (46,9 por ciento), se impone la búsqueda de viajes más económicos.

Asimismo, en Castilla y León, el 89,4 por ciento de los trabajadores ha tenido que modificar sus hábitos de consumo cotidianos como consecuencia del aumento del coste de vida. Entre ellos, el 71,7 por ciento los ha modificado de forma general, mientras que el 17,7 por ciento solo en algunos casos.

Según una encuesta de Randstad realizada a una muestra representativa de casi 5.700 trabajadores, el 73,9 por ciento ya ha tenido que modificar sus hábitos cotidianos de consumo y el 77,3 por ciento afirma que el aumento del coste afectará directamente a sus vacaciones.

Presupuestos

El presupuesto para las vacaciones de verano es el gran sacrificado de este año. En el desglose, el 40,1 por ciento de los trabajadores encuestados optará por reducir la duración de su viaje (menos días de estancia), mientras que el 37,2 por ciento priorizará buscar destinos o alojamientos más económicos. Tan solo un 22,7 por ciento de los trabajadores mantendrá sus vacaciones sin ningún tipo de reajuste.

Las mujeres trabajadoras sufren un mayor ajuste global en sus vacaciones (80,1 por ciento frente al 74,6 por ciento de los hombres). En concreto, un 39,3 por ciento de las trabajadoras elegirá un destino más barato (frente al 35,2 por ciento de los varones) y un 40,7 por ciento recortará días de estancia (frente al 39,4 por ciento de los hombres).

Porcentajes

El colectivo de 25 a 44 años es el más castigado (79,2 por ciento modifica sus planes), al ser la generación más expuesta al encarecimiento de las hipotecas y los alquileres. Este grupo lidera tanto el recorte en días de viaje (40,6 por ciento) como la búsqueda de alojamientos más económicos (38,6 por ciento), superando claramente a los mayores de 45 años (76,2 por ciento de modificación) y a los jóvenes de 18 a 24 años (73,5 por ciento).

Por último, el nivel educativo actúa también como factor diferenciador ya que, de forma generalizada, un mayor nivel formativo suele ir vinculado a salarios más altos. Los trabajadores con un nivel formativo de postgrado o doctorado son los que más conservan sus vacaciones (un 27,5 por ciento no las modificará). En el extremo opuesto, los trabajadores con Educación Básica (42 por ciento) y Bachillerato o FP (40,9 por ciento) son los que más se ven obligados a recortar los días de estancia fuera de casa.