Apollo acelera el control de la leonesa Curia tras activar la deuda e imposibilita la venta a un inversor local pese a una oferta de 350 millones de euros
Apollo Global Management se prepara para tomar el control de la 'leonesa' Curia, uno de los grandes fabricantes internacionales para terceros del negocio biofarmacéutico, en un movimiento ligado a la reordenación financiera de la compañía y al deterioro de su proceso de venta de activos. Según ha adelantado El Economista, el fondo neoyorquino, con una posición acreedora clave dentro de la estructura de financiación del grupo, ya ha puesto en marcha los trámites regulatorios para ejecutar ese relevo en la propiedad.
La operación se produce después de que no haya prosperado la desinversión de la filial española de Curia, una pieza incluida en el plan de reestructuración diseñado para aliviar la presión financiera del grupo. La farmacéutica, con presencia industrial en León a través de su actividad en el mercado español, había sondeado la venta de ese perímetro con el apoyo de Rothschild, aunque el proceso no ha cristalizado en una transacción cerrada.
Cambio de control en plena reestructuración
El paso dado por Apollo no responde, según la información publicada, a una inversión ordinaria desde su área de capital riesgo, sino a una actuación vinculada a su condición de financiador y a la necesidad de estabilizar la compañía. El fondo figura entre los acreedores más relevantes tras haber aportado alrededor de 1.300 millones de euros a la farmacéutica, una posición que ahora le permite pilotar la siguiente fase de la reestructuración.
La notificación del movimiento ya ha aflorado ante organismos supervisores. Entre ellos figura la Autoridad de la Competencia de Portugal, donde se ha comunicado una operación de concentración por la que Apollo Capital Management pasará a controlar UIC Parent Corporation y sus filiales, incluida Curia Global Inc. Ese trámite confirma que el fondo ha activado formalmente el proceso para asumir el mando de la compañía.
La filial española, en el centro del ajuste
La venta del negocio en España se había convertido en una de las palancas previstas para facilitar la reorganización del grupo. Curia puso en el mercado esa unidad a través de un proceso coordinado por Rothschild bajo el nombre de Proyecto Compass, al que acudieron varios fondos y firmas de inversión.
Entre los interesados figuraron Keensight, ProA Capital, Apheon y Advent, además de MCH, que en la fase final del proceso se presentó junto al empresario leonés Gerardo Gutiérrez, fundador del negocio, con una propuesta valorada en torno a 350 millones de euros. La referencia a Gutiérrez añade un componente leonés a una operación seguida con especial atención en la provincia por el peso industrial de Curia en León y por el vínculo histórico del directivo con la compañía.
La pretensión de los accionistas era superar ese umbral de valoración por el activo español, aunque la transacción no terminó cerrándose. Ese desenlace ha dejado sin efecto una de las opciones contempladas para dar salida a la tensión financiera del grupo.
Cifras del negocio en España
Las últimas cuentas disponibles de Curia Spain SL, sociedad cabecera de la actividad del grupo en el mercado español, sitúan en 126 millones de euros su cifra de negocios en 2024. En ese mismo ejercicio, el resultado de explotación ascendió a 21,5 millones de euros, según los datos recogidos por El Economista.
Esos números explican el interés que había despertado el activo entre fondos de inversión y firmas de capital privado, especialmente por tratarse de una plataforma con actividad industrial consolidada y peso en el segmento farmacéutico por contrato. También ayudan a entender por qué la compañía aspiraba a cerrar una operación con una valoración superior a los 350 millones.
Más deuda en el balance
La reestructuración de Curia no se limita a la posición de Apollo. El grupo también ha trabajado en paralelo en la refinanciación de otras obligaciones financieras tras los movimientos acometidos en 2025. Entre ellas figura un préstamo a plazo con garantía subordinada por 300 millones de dólares y una línea de financiación sobre cuentas a cobrar por 125 millones de dólares concedida por KKR.
Además, el fondo de crédito privado de Blackstone aparece como titular del préstamo subordinado, de acuerdo con la información difundida por Octus. Ese mapa financiero refleja una estructura de deuda compleja y explica que la reordenación del capital haya terminado desembocando en una toma de control por parte de uno de sus principales acreedores.
De Carlyle y GTCR a la etapa de Apollo
Hasta ahora, Curia estaba en manos de Carlyle y GTCR, que adquirieron la compañía en 2017, cuando todavía operaba bajo la denominación Albany Molecular Research, AMRI. Aquella operación se pactó a 21,75 dólares por acción en efectivo y valoró el conjunto de la empresa en 922 millones de dólares.
El consejo de administración de AMRI respaldó entonces de forma unánime la venta y recomendó a los accionistas su aprobación. Nueve años después, el grupo afronta un escenario radicalmente distinto: una reestructuración abierta, una venta fallida en España y el desembarco de Apollo como futuro accionista de control para tratar de encauzar la compañía.
León, pendiente de la evolución de Curia
La evolución de Curia se sigue de cerca en León por el arraigo de su actividad industrial y por la vinculación de la empresa con el tejido económico de la provincia. La compañía leonesa Curia —a través de su estructura en España— y la figura del empresario Gerardo Gutiérrez parecían destinadas a reencontrarse en un proyecto farmacéutico de futuro que por el momento entra en un compás de espera.