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El negocio de la baliza V16 y la web donde se ven todas las que están activas

baliza
La señalización obligatoria mueve miles de millones entre Hacienda, telecos y fabricantes y ya permite seguir en tiempo real las incidencias en carretera

La sustitución de los tradicionales triángulos por la baliza V16 conectada ha supuesto mucho más que una modificación en las normas de seguridad vial. Con la obligación de contar con este dispositivo en cada vehículo, se ha abierto un mercado millonario en el que confluyen la Administración, las operadoras de telecomunicaciones y los fabricantes de hardware.

En España circulan en torno a 30,5 millones de vehículos. Con un precio medio de unos 50 euros por baliza, el volumen de negocio generado ronda los 1.500 millones de euros solo en la venta inicial de dispositivos.

Hacienda, el gran beneficiado fiscal

La Agencia Tributaria se sitúa como uno de los principales receptores indirectos de esta medida. La aplicación del IVA del 21% sobre un producto de compra obligatoria supone una recaudación aproximada de 300 millones de euros. A ello se suma un beneficio estratégico: la Dirección General de Tráfico despliega su plataforma digital DGT 3.0 sin inversión directa en hardware, ya que son los conductores quienes financian los dispositivos que alimentan el sistema.

Las telecos y la conectividad cautiva

La baliza V16 conectada incorpora una eSIM que transmite datos automáticamente. Aunque al comprador se le presenta como “conectividad incluida durante 12 años”, ese coste ya está integrado en el precio final. Operadoras como Telefónica, Vodafone u Orange participan en este negocio, con Telefónica Tech gestionando la conectividad de buena parte de los modelos homologados.

El sistema tiene además fecha de caducidad: la normativa solo garantiza esa conexión durante 12 años. A partir de 2038, millones de balizas quedarán obsoletas, lo que obligará a una nueva compra para seguir cumpliendo la ley.

Fabricación asiática y patentes españolas

Aunque el concepto nació en Galicia de la mano de los creadores de Help Flash, pioneros y titulares de patentes clave, la producción masiva se ha desplazado mayoritariamente a China. Empresas como Limburg Technology o Ningbo Chakesi concentran gran parte de la fabricación de los modelos homologados por la DGT, aprovechando que España es el único país de la UE que exige una baliza conectada de forma obligatoria.

Para la Dirección General de Tráfico, el retorno no es directamente económico, sino informativo. Cada activación envía la geolocalización del vehículo a DGT 3.0, generando un mapa en tiempo real de incidencias en la red viaria. Eso sí, el sistema penaliza los errores: utilizar una baliza no homologada puede derivar en sanciones, incluso aunque el conductor ya haya adquirido un dispositivo anteriormente.

La web que muestra todas las balizas activas

Ese flujo constante de datos ya es visible para cualquier usuario. La web mapabalizasv16.es ofrece un mapa dinámico con todas las balizas V16 conectadas que están activas en España en cada momento. Cada punto corresponde a una incidencia real —averías, accidentes o detenciones por problemas mecánicos— y permite observar cómo se distribuyen según la hora o la intensidad del tráfico.

Transparencia en tiempo real

El mapa se alimenta directamente de las activaciones que llegan a la plataforma DGT 3.0 y muestra información real, no estimaciones. Desde autopistas hasta carreteras secundarias, la mayoría de los avisos responden a incidencias cotidianas y no a grandes accidentes.

Desde el 1 de enero de 2026, las balizas V16 conectadas son el único sistema legal de preseñalización de peligro en España. Más allá de su función luminosa, cada encendido deja un rastro digital que evidencia cómo la seguridad vial se ha convertido también en un negocio tecnológico a gran escala.