El parque de turismos de Castilla y León eleva su antigüedad media hasta los 16,9 años
La edad media del parque de turismos de Castilla y León ha aumentado hasta alcanzar los 16,9 años de antigüedad superando así a la media española, situada en 14,6 años, según el último Informe Anual 2025 elaborado por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).
En cuanto al total de turismos que circulan por las carreteras de la Comunidad, más de la mitad tienen 15 años o más (59,5 por ciento), una tasa que supera en once puntos porcentuales a la cifra nacional (48,5 por ciento). Esta situación se repite en otras categorías, como vehículos comerciales (59,8 por ciento) e industriales (55,2 por ciento), informa Ical.
Según los datos de la asociación, en el último año por cada turismo nuevo matriculado en España, se han vendido 1,19 turismos de más de diez años. En el caso de Castilla y León, esta ratio aumenta hasta los 2,98 turismos de más de diez años por turismo nuevo vendido. En este sentido, el mercado continúa decantándose por vehículos de ocasión que tienen una edad mayor, “retrasando así el rejuvenecimiento del parque y lastrando al mismo tiempo los objetivos de reducción de emisiones exigidos desde Europa”.
Etiquetas de la DGT
En relación con el total del parque, según las etiquetas de la DGT, que contemplan las emisiones contaminantes (no de CO2, para lo que existen otras herramientas), los vehículos etiqueta 0 experimentaron un crecimiento del 68,2 por ciento con respecto a 2024. Por otro lado, el crecimiento de los Etiqueta ECO ha sido del 31,5 por ciento. Sin embargo, estos vehículos de cero o bajas emisiones representan el 6,1 por ciento del parque móvil de la Comunidad, con un crecimiento con respecto al año anterior de 1,6 puntos porcentuales.
La etiqueta B es la que cuenta con una mayor presencia en la región con 531.741 unidades (32 por ciento), aunque su parque descendió un uno por ciento con respecto al año anterior. Por último, los vehículos sin distintivo y con etiqueta medioambiental C representaron un 32,3 y un 29,5 por ciento, respectivamente. Es decir, más de un millón de unidades. No obstante, los vehículos sin etiqueta redujeron su presencia, con un 6,1 por ciento menos de vehículos que en 2024.
En cuanto al parque de vehículos de Castilla y León clasificados por fuentes de energía, los eléctricos puros suman un total de 8.006 unidades, un 56,6 por ciento más que el año anterior y una cuota del 0,5 por ciento. Por su parte, Castilla y León cuenta con 12.235 híbridos enchufables (PHEV), un 76,1 por ciento más que el año pasado y una cuota del 0,7 por ciento del parque total de la región.
Infraestructura de recarga
Según ANFAC, para poder avanzar en la electrificación del parque móvil de la región, es necesario mejorar la calidad (puntos de recarga de más de 150kW), cantidad y capilaridad de estaciones de recarga de acceso público. Según los datos del último Barómetro de la Electromovilidad de la asociación, la infraestructura encargada de cargar el vehículo eléctrico en Castilla y León ha alcanzado los 3.659 puntos operativos hasta el 2º trimestre de 2026. Sin embargo, el 53,7 por ciento de los puntos siguen siendo de carga lenta o inferior a 22kW.
Además de estos puntos, Castilla y León cuenta con 1.048 puntos que están instalados, pero no operativos. Si entrasen en funcionamiento, la región contaría con 4.707 puntos de carga de acceso público.
Anfac pone el foco en la necesidad de retirar de la circulación vehículos antiguos por razones tanto medioambientales como de seguridad. Por ejemplo, un turismo que cumple la normativa Euro 6d (el nivel actual para vehículos nuevos) emite un 55 por ciento menos de NOx y un 38 por ciento menos de emisiones de CO2 que un turismo de 14 años de antigüedad.
Según el Informe Anual 2025 de la asociación, durante el año pasado, las emisiones medias de CO2 del país se redujeron hasta los 103g CO2/km recorrido, según los datos obtenidos de las matriculaciones de turismos nuevos conforme al Procedimiento WLTP. Esto supone un descenso del 10,8 por ciento con respecto a 2024, lo que demuestra el esfuerzo continuo del sector hacia un mercado libre de emisiones.
Reclamación de políticas estables
En este sentido, José López-Tafall, director general de Anfac, aseguró que “la radiografía del parque automovilístico muestra que España avanza a distintas velocidades". “Mientras algunas comunidades están renovando su parque con mayor intensidad, otras continúan acumulando vehículos cada vez más antiguos”, dijo.
El alto ejecutivo indicó que “la entrada de nuevos vehículos en el parque no solo es una cuestión de descarbonización, también supone mejorar la seguridad vial, reducir el consumo energético y facilitar el acceso de los ciudadanos a las nuevas tecnologías de movilidad”.
Asimismo, expuso que el impulso del Plan Auto+ “representa una oportunidad para acelerar esa renovación, pero será necesario mantener políticas estables que permitan reducir las diferencias territoriales y rejuvenecer el parque en todo el país”.
"Cada vehículo nuevo que sustituye a otro de más de diez o quince años, aunque no sea un eléctrico puro, supone un avance para el medio ambiente, para la seguridad y para la modernización de nuestra movilidad. Las barreras a la renovación o las propias dudas sobre la utilidad del vehículo privado son, por el contrario, el mayor enemigo de la reducción de emisiones”, cerró.