Un diagnóstico a través del microscopio
La Anatomía Patológica es una especialidad médica muy desconocida y, sin embargo, vital en el diagnóstico certero de enfermedades para aplicar los correctos tratamientos.
Lo sabe bien el patólogo Ángel Fernández Flores, profesional del Hospital del Bierzo, con más de treinta años de trayectoria, y una referencia a nivel mundial. De hecho hace tan solo unos meses participó en México en un encuentro internacional de patólogos, organizado por el Colegio Mexicano de Anatomopatólogos, donde la representación española fue muy pequeña.
“Han invitado a muy pocos de España, entre ellos a mí. A algunos de Cataluña y a mí. Hay que decirlo con orgullo, que el Hospital del Bierzo está en muchas reuniones internacionales, donde hay hospitales selectos de Madrid, Barcelona, Bilbao y nosotros. Lo tenemos que decir para que la gente lo sepa”, dice con orgullo.
El doctor es especialista en enfermedades de la piel y dirige un programa de formación para Médicos Interno Residentes, MIR, de Dermatología, quienes gracias a él descubren la importancia de la Anatomía Patológica, cómo se estudian las muestras que ellos toman en consulta y cómo se llega al diagnóstico final.
La responsabilidad detrás del diagnóstico
“Nosotros estamos detrás del escenario, entre bambalinas. Hacemos diagnósticos de muchas enfermedades, que no necesariamente son cánceres. También son enfermedades inflamatorias y de muchos órganos”, explica. Y es que cuando el paciente llega a la consulta para conocer su diagnóstico no es consciente de todo lo que se ha hecho para conseguirlo.
“Aunque el público no nos conoce, somos responsables de todo lo que se les dice en consulta. Y eso conlleva mucho trabajo y pericia, porque no tenemos una máquina en la que metas la muestra y te diga todo. Estudiamos lo que nos mandan al microscopio y al final, como los jueces, somos responsables del diagnóstico. Es una gran responsabilidad”, insiste.
Eso sí, en sus tres décadas de profesión, las cosas han cambiado mucho. “Las técnicas y el aparataje que usamos ahora son muy buenos para el paciente. Pero requiere que los especialistas tengamos que ponernos las pilas para dar unos resultados acordes con las necesidades del mundo moderno”, asegura el patólogo.
“El último paso es la digitalización. Siempre hemos funcionado con microscopios y ahora empezamos a funcionar con ordenadores. Todo lo que veíamos en microscopio empezamos a verlo ahora en las pantallas con un sistema de escáner que nos digitaliza las imágenes y podemos intercambiarlas con otros especialistas. La Inteligencia Artificial va a tener mucho que decir y se traducirá en diagnósticos más certeros y seguros”, afirma.
Apuesta por el Bierzo
El doctor Fernández Flores es madrileño, pero lleva más de treinta años trabajando en el hospital berciano, al que anima a venir a otros profesionales. “Quiero que vengan y lo conozcan. Yo creo que hay mucho desconocimiento”, dice.
Y es que el centro hospitalario, en el ámbito dermatológico, “ofrece muchas posibilidades” ya que hay colaboraciones con profesionales de toda España e internacionales. “Este hospital nos ofrece una posibilidad muy buena, que es la de colaborar con muchos centros y acudir a reuniones nacionales e internacionales. Eso es algo que otros sitios no te ofrecen”, desvela.
Fernández Flores aprovecha estos foros para hablar de sus investigaciones, ver lo que se está haciendo en otros lugares o intercambiar opiniones. En el encuentro mexicano se habló, sobre todo, de los últimos avances en los melanomas, “que ha progresado muchísimo y ahora los pacientes suelen evolucionar muy bien gracias a los tratamientos”, recuerda. Pero también se debatió sobre las dermatosis neutrofílicas, “un área que se ha desarrollado mucho en los últimos años, con fármacos que han cambiado la vida de los pacientes”, continua. En estos casos, la detección precoz es vital, ya que de lo contrario estas patologías pueden llevar a la muerte. Por eso la figura del patólogo es tan importante.
Programa MIR
Con el objetivo de que los futuros dermatólogos tengan la mejor formación posible, el Hospital del Bierzo, y concretamente el patólogo Fernández Flores, ha elabora un programa para Médicos Interno Residentes que es muy atractivo.
“Ofrecemos un programa muy atractivo para los dermatólogos. Empezamos gota a gota y ahora, a lo largo de 2026, vamos a tener a un grupo amplio de toda España, que vendrán en períodos de dos meses”, detalla. “Toman contacto con las biopsias que hacen en consulta y que después, muchas veces, no saben qué ocurre con ellas, cómo se interpretan”, añade. De esta manera los dermatólogos conocen mucho mejor su especialidad clínica y las enfermedades.
Algo que ha comprobado Zita Álvarez, residente de dermatología, que decidió venir desde Zaragoza hasta el Bierzo para realizar esta formación de dos meses.
“Para mí este tiempo ha sido un antes y un después en mi conocimiento de dermatología porque ves lo que hay detrás”, dice la joven. “Ha sido fundamental porque he entendido lo que hace tres años no terminaba de comprender o conceptos erróneos que he ido arrastrando”, reconoce.
La residente anima a otros dermatólogos a hacer una rotación en el Hospital del Bierzo para conocer de cerca la Anatomía Patológica. “Yo vengo de Zaragoza, que es un hospital mucho más grande, de referencia en Aragón y muy diferente a este. Es cierto que a veces piensas que es mejor rotar en Madrid o Barcelona, porque piensas que en un centro grande habrá mejores profesionales, pero no siempre es así”, reconoce.
Álvarez conoció este programa gracias a un adjunto suyo que se lo recomendó. Y ahora ella lo recomienda a otros profesionales.
“Que vengan sin duda. Es una antes y un después. Estoy muy contenta. Es un hospital muy familiar. En la carrera la formación patológica es muy básica, pero ahora he visto que es maravillosa y tiene detrás un trabajo impresionante. Hasta que no se ve, no se sabe y el programa docente de Ángel es excepcional”, concluye.