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Estudiantes del Campus de Ponferrada conocen el funcionamiento de una carbonera tradicional en Villar de los Barrios

Estudiantes de Forestales del Campus de Ponferrada conocen en Villar de los Barrios una carbonera tradicional como ejemplo de gestión y bioeconomía rural.
La actividad permitió a los alumnos conocer técnicas de gestión forestal sostenible y prevención de incendios en el Bosque del Año 2024

Estudiantes de la asignatura de Ordenación de Montes del Grado en Ingeniería Forestal y del Medio Natural del Campus de Ponferrada visitaron la carbonera tradicional instalada en el soto de Villar de los Barrios, en la capital berciana. El objetivo fue conocer experiencias de gestión forestal sostenible y bioeconomía rural instalada en este bosque, nombrado Bosque del Año en 2024.

Encendido y proceso de quema

La visita coincidió con el encendido y proceso de quema controlada de la carbonera tradicional de castaño, en la que se realiza una quema, autorizada y supervisada para crear carbón vegetal a partir de restos forestales, ayudando así a la limpieza del monte y contribuyendo a la prevención de incendios.

Los estudiantes observaron en directo un proceso en el que confluyen tradición, prevención de incendios, gestión forestal y generación de recursos para el medio rural.

La iniciativa forma parte del proyecto ‘¿Puede el fuego ser nuestro mejor aliado para proteger el bosque y generar riqueza en el territorio?’, impulsado por Souto Vivo y la Asociación de Desarrollo Rural Bierzo-Cabrera, con financiación de la Dirección General de Agenda 2030 y en colaboración con la Asociación Bierzo Vivo.

Plan Dasocrático del Grupo de Montes de Ponferrada

Durante la jornada, los participantes también conocieron el Plan Dasocrático del Grupo de Montes de Ponferrada, diseñado para coordinar la gestión de 6.062 hectáreas forestales, y analizaron distintas actuaciones selvícolas orientadas a disminuir la vulnerabilidad del territorio frente al fuego.

Según explica el investigador y docente Alfonso Fernández Manso, la experiencia permitió comprobar “cómo el manejo activo del territorio puede contribuir a proteger el bosque, reducir el riesgo de incendios forestales y, al mismo tiempo, generar recursos y oportunidades para el medio rural”.