La Guardia Civil centra la investigación del posible crimen en los vecinos de Arganza
La muerte de Domingo San Miguel, el vecino de 78 años encontrado sin vida el pasado lunes en una finca de cerezos de Arganza, ha dado un giro radical tras las primeras pesquisas de la Guardia Civil. Los investigadores consideran ya que el fallecido fue asesinado y han descartado prácticamente la hipótesis inicial de una caída accidental mientras realizaba labores agrícolas.
El cuerpo apareció en una parcela situada en el centro del municipio berciano, de unos 800 habitantes, a escasa distancia de su vivienda y cerca de un parque infantil y del Ayuntamiento. En un primer momento se pensó que el hombre podría haberse precipitado desde uno de los árboles de la finca, pero el examen forense reveló lesiones incompatibles con un accidente fortuito esencialmente en el cráneo.
Declaraciones a vecinos y entorno cercano
La Guardia Civil mantiene abierta una investigación que, por el momento, no se ha saldado con detenciones, aunque sí se están practicando numerosas tomas de declaración entre residentes y personas próximas al fallecido.
En una localidad pequeña como Arganza, donde prácticamente todos los vecinos se conocen, la noticia ha causado una fuerte conmoción. Los agentes tratan ahora de reconstruir los últimos movimientos de Domingo San Miguel y esclarecer con quién pudo haber estado antes de su desaparición.
La alerta saltó después de que familiares denunciaran que no lograban localizarlo. A partir de ese momento se organizaron búsquedas por distintas zonas del pueblo con colaboración vecinal, hasta que finalmente el cadáver fue localizado en la finca agrícola.
Una vida ligada a la minería
Domingo San Miguel era una persona muy conocida en la comarca. Soltero y sin hijos, había trabajado durante décadas como conductor de la empresa de autobuses, encargándose del traslado de trabajadores de las explotaciones mineras de la zona.
Ya jubilado, mantenía una vida discreta y seguía ocupándose de algunas propiedades agrícolas. La Policía Judicial analiza indicios recogidos en el lugar donde apareció el cuerpo. La principal línea de trabajo pasa ahora por determinar el móvil de la agresión y la identidad de la persona o personas implicadas en su muerte.