El nuevo grado medio de FP de Emergencias de Ponferrada arrancará este año con 30 plazas
Los alumnos llevarán a cabo la formación práctica en las instalaciones del parque de bomberos municipal
La consejera de Educación, María Pardo Álvarez, y el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, firmaron este martes el convenio de colaboración que permitirá ofertar desde el próximo curso, 2026-2027, un total de 30 plazas del ciclo formativo de grado medio en Emergencias y Protección Civil en el Centro Integrado de Formación Profesional de Ponferrada, cuyas prácticas se llevarán a cabo en las instalaciones del Parque de Bomberos de la ciudad, y para el que la Junta de Castilla y León aporta más de 170.000 euros en dos anualidades.
Una formación que, según aseguró la consejera, permitirá a los alumnos “contactar con los profesionales que prestan habitualmente el servicio”, lo que hará que sea “mucho más práctica y mucho más ligada a la realidad y al territorio” en una materia “más que relevante hoy en día”.
“Lo que hoy se ha firmado supone una semilla de futuro en el corazón de nuestra estructura educativa y social”, afirmó al respecto el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, durante el “pistoletazo de salida definitivo a la implantación por primera vez del ciclo formativo de grado medio en Emergencias y Protección Civil en el CIFP de Ponferrada y la apertura de las puertas de nuestro parque de bomberos municipal para convertirlo en una gran aula práctica de excelencia”.
Formar a las futuras generaciones
En este sentido, Morala detalló que, mientras que la Consejería de Educación “realiza un esfuerzo presupuestario y de planificación intachable para financiar el asesoramiento, la instrucción de profesionales expertos, la adquisición de equipos de protección individual y la cobertura de las actividades formativas”, el Ayuntamiento de Ponferrada “abre de par en par las puertas de un parque de bomberos dotado con las mejores instalaciones, la tecnología más avanzada y un capital humano y profesional de primer nivel dispuesto además a formar a las futuras generaciones de rescatadores y protectores de la sociedad”.
Con la implantación del grado medio en Emergencias y Protección Civil, Marco Morala abogó por convertir Ponferrada en “un polo de atracción formativo y un referente de aprendizaje técnico en todo el noroeste peninsular para prepararse para profesiones muy demandadas por las sociedades abiertas, modernas y tecnológicas”.
Además, quiso aludir la FP “no como una alternativa de segundo orden”, sino como “la vía más directa, eficaz y moderna hacia la inserción laboral de calidad y el ajuste real entre las aulas y las necesidades del tejido productivo y social”.
“Con la llegada del ciclo de Emergencias y Protección Civil, Ponferrada da un salto cualitativo y se convierte en un centro neurálgico de formación en seguridad pública y gestión de riesgos”, celebró, convencido de que “la protección civil y la respuesta ante emergencias exigen rigor, ciencia, técnica, coordinación y máxima cualificación profesional”, de forma que el módulo “formará a hombres y mujeres que velarán por nuestra tranquilidad, que estarán en la primera línea de fuego cuando la tierra arda, que achicarán agua cuando los ríos se desborden, que acudirán con celeridad al rescate en un accidente y que sabrán organizar el caos en momentos de crisis”.
51.000 alumnos en 1.600 ciclos
La consejera de Educación, María Pardo Álvarez, aprovechó la ocasión para poner de relieve la “relevancia” de la Formación Profesional en Ponferrada, donde existen cinco centros que la ofertan a más de 1.500 alumnos, a los que permite “aprender un oficio e incorporarse al mundo laboral” y que, en el caso de la provincia de León al completo, la cifra de amplía a más 7.000 alumnos que cursan algún ciclo de Formación Profesional.
En este sentido, Pardo resaltó la “apuesta” de la Junta de Castilla y León para que “los alumnos de FP tengan una oferta formativa lo suficientemente variada” a través de una política educativa que, según afirmó “tanto tiene que ver con la inserción en el mundo laboral”.
Así, en los últimos cuatro años, los alumnos de Formación Profesional en Castilla y León se han incrementado en un 18 por ciento, al pasar de 43.000 a casi 51.000 alumnos repartidos en más de 1.600 ciclos formativos y más de 165 titulaciones, lo que, para la consejera de Educación, “demuestra la demanda cada vez más creciente por una forma concreta de formarse para el mundo laboral” y que cuenta con una inserción laboral superior al 85 por ciento.
Además, nueve de cada diez alumnos que encuentran trabajo al finalizar sus estudios lo hacen en la provincia donde los ha cursado lo que, según María Pardo, “es un indicativo de que permite también que esas personas se queden en el territorio” y, así, “mejorar también el volumen de población”, algo que también supone “otro de los objetivos estratégicos de las políticas de la Junta de Castilla y León”.