"Nunca imaginé que grabar vídeos sobre música en mi habitación me haría vivir tantas cosas"
Hace apenas dos años, Ángela Vecín grababa vídeos en su habitación hablando de los artistas que escuchaba cada día. Duki, Paulo Londra o Trueno eran entonces poco más que una afición compartida a través de una pantalla. Lo que la joven ponferradina no imaginaba era que aquella costumbre acabaría llevándola a eventos, entrevistas y colaboraciones, además de permitirle conocer a personas que hoy forman parte de una comunidad que ha construido casi sin darse cuenta.
Tiene 19 años, estudia Turismo en León y es de esas bercianas que llevan su tierra por bandera allá donde van. Aunque el salto de Ponferrada a la capital leonesa supuso un cambio importante, la adaptación fue mucho más sencilla de lo que esperaba. “Evidentemente se echa de menos estar en casa, pero León me ha acogido genial. He conocido a gente increíble, he hecho muy buenos amigos y ahora mismo siento que tengo un trocito de mi hogar aquí también”, confiesa.
Una carrera con su nombre
La elección de su carrera encajaba con una forma de entender la vida marcada por la curiosidad. “Siempre me ha gustado todo lo relacionado con viajar, descubrir sitios nuevos y conocer gente”.
Una inquietud que, en realidad, va mucho más allá de las aulas y que explica buena parte de las decisiones que ha ido tomando con el paso de los años.
El baile, una pasión recuperada
Antes de las redes sociales hubo otra afición que ocupó una parte importante de su tiempo. El baile. Desde niña pasó por distintas academias de Ponferrada, una actividad que mantuvo durante años y que terminó dejando aparcada.
La llegada a León le brindó la oportunidad de reencontrarse con esa pasión. “Este año me animé a volver y la verdad es que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado”, confiesa.
Todo empezó con una afición musical
Sin embargo, la historia que más ha cambiado su día a día comenzó de una forma mucho más sencilla. Solo con ganas de compartir algo que le gustaba. “Empecé hablando en redes de trap argentino porque me encanta la música y me pasaba horas escuchando artistas y siguiendo todo lo que ocurría en esa escena”, explica.
Lo que nació como un entretenimiento terminó creciendo hasta convertirse en una parte importante de su rutina. Con el tiempo, los vídeos sobre música dieron paso a un contenido más personal, relacionado con su día a día y con aspectos más cercanos de su vida. “Me apetecía enseñar una parte más cercana. Además, era algo que me pedían bastante”, dice.
A medida que sus perfiles fueron creciendo, también llegaron oportunidades que nunca había imaginado cuando empezó. “Si me hubieran dicho hace unos años que por grabar vídeos en mi habitación acabaría conociendo a tanta gente y viviendo experiencias tan distintas, probablemente no me lo habría creído”, reconoce. Aunque enseguida matiza. “Bueno, o sí, porque siempre he sido bastante soñadora”.
El crecimiento en redes
Entrevistas, eventos, colaboraciones con discotecas y campañas con marcas de distintos sectores forman ya parte de una rutina que sigue viviendo con la misma naturalidad que el primer día. “Son oportunidades que me motivan mucho porque me permiten seguir aprendiendo y desarrollando nuevas habilidades”.
Cuando habla de redes sociales, evita centrar la conversación en números o estadísticas. Lo que más valora es todo lo que ha surgido alrededor de ellas. “Siempre digo que no tengo una comunidad gigantesca, pero sí una muy bonita”, afirma.
Como ocurre en cualquier ámbito expuesto al público, también ha tenido que convivir con críticas y comentarios de personas que no la conocen. Una realidad que, asegura, nunca ha condicionado demasiado su forma de actuar. “Con todo el apoyo que recibo tengo bastante claro que voy a seguir haciendo lo que me gusta. Al final, lo más importante es estar segura de quién eres”.
Mirar al futuro sin perder las raíces
Cuando piensa en lo que vendrá después, Ángela evita marcarse un único camino. Le gustaría seguir creciendo en el ámbito del turismo, pero también continuar explorando todo lo relacionado con la comunicación y la creación de contenido. “La vida da muchas vueltas. Solo espero seguir haciendo algo que me haga feliz”, sentencia.
Con 19 años, no sabe exactamente dónde estará dentro de un tiempo. Lo que sí tiene claro es que seguirá buscando nuevas experiencias, aprendiendo y dejándose sorprender por oportunidades que, como aquella cuenta de redes que empezó casi por casualidad, aparecen cuando menos las esperas. Y, ocurra lo que ocurra, sin perder nunca el vínculo con la tierra de la que tan orgullosa se siente.