OncoBierzo denuncia que el tiempo de espera para un PET-TAC duplica los 30 días recomendados
La plataforma OncoBierzo explicó este miércoles que los testimonios de pacientes oncológicos del Área de Salud de la comarca leonesa reflejan que el tiempo de espera para la realización de las pruebas PET-TAC (Tomografía por Emisión de Positrones-Tomografía Axial Computarizada), una de las herramientas más importantes de las que dispone la medicina moderna para el diagnóstico y seguimiento del cáncer, es de unos dos meses de media, cuando el plazo recomendado no debería superar, en términos generales, los 30 días.
Retrasos en el proceso asistencial
Después, queda la interpretación de las imágenes, la elaboración del informe por Medicina Nuclear y la consulta con el especialista que debe tomar las decisiones clínicas. “Mientras tanto, el cáncer sigue su curso. No culpamos a los profesionales que realizan estas pruebas ni a quienes las informan. Como ocurre en tantos otros servicios, continúan trabajando bajo una enorme presión asistencial y haciendo todo lo posible para atender a los pacientes”, señalan en un comunicado en el que explican que estas pruebas, que antes se realizaban en Salamanca, se practican ahora en el Centro Asistencial Universitario de León, donde “la saturación que también soporta este centro provoca que los tiempos de respuesta se alejen de lo que cualquier paciente podría considerar razonable”.
La importancia del tiempo
OncoBierzo insiste en que existe “un problema de planificación y de capacidad del sistema. Porque el tiempo en oncología no es un concepto administrativo. El tiempo puede significar un diagnóstico precoz o tardío. Puede significar comenzar un tratamiento cuando aún existen más opciones terapéuticas. Puede significar reducir la incertidumbre de una familia que vive pendiente de una llamada que nunca llega”.
Llamamiento a los pacientes
El colectivo anima a quienes hayan vivido una situación similar en el Área de Salud del Bierzo, o a los que una demora, una cancelación o la falta de un especialista haya condicionado tu atención sanitaria a que “no normalicen lo que no debería ser normal. Contarlo no busca señalar a nadie. Busca que la realidad deje de ser invisible. Cuando una persona habla, cuenta un problema. Cuando hablan cientos, aparece una realidad que ya no puede ignorarse”.