Conmoción en Segunda por un 'tortazo' histórico
El derbi aragonés entre la SD Huesca y el Real Zaragoza, disputado con victoria local por 1-0, derivó en un episodio que ha sacudido a la Segunda División. El guardameta zaragocista Esteban Andrada, que hasta ese momento había tenido una actuación destacada —incluyendo la detención de un penalti a Óscar Sielva—, fue expulsado en la segunda mitad tras ver su segunda tarjeta amarilla.
Segundos después de conocer la decisión arbitral, el portero argentino protagonizó una agresión sobre el capitán del Huesca, Jorge Pulido, en la zona central del campo. El defensor terminó el encuentro con visibles secuelas en el rostro, concretamente un hematoma en el pómulo izquierdo.
La brutal agresión
Del protagonismo deportivo al escándalo
La acción de Andrada eclipsó por completo el desarrollo del partido, que hasta entonces se había mantenido dentro de los parámetros habituales de un derbi de alta tensión. Su reacción, fuera de contexto tras la expulsión, desencadenó una tangana en la que se vieron implicados varios jugadores de ambos equipos.
El colegiado del encuentro, Arcediano Monescillo, detuvo el juego durante varios minutos mientras trataba de recuperar el control sobre el terreno de juego.
El VAR amplía las sanciones
Tras revisar las imágenes, el árbitro decretó nuevas expulsiones: Dani Jiménez, portero del Huesca, fue sancionado por golpear a un rival durante el altercado, mientras que Tasende también vio la roja por una acción violenta.
El encuentro se reanudó en un clima de máxima tensión y con múltiples bajas sobre el césped.
Un final insólito y posibles consecuencias
La acumulación de expulsiones obligó a ambos equipos a finalizar el partido con jugadores de campo ocupando la portería durante un prolongado tiempo añadido de 18 minutos.
Más allá del resultado, el foco queda ahora en las posibles sanciones disciplinarias que podrían derivarse de unos hechos sin precedentes. Andrada ya ha pedido disculpas, pero el Zaragoza ha anunciado sanciones al portero por su agresión y todo a la espera de la propia sanción federativa.