Feijóo promete en La Bañeza finalizar la A-60 y la conexión ferroviaria León-Ponferrada
En un acto celebrado este viernes en La Bañeza, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que su formación tiene la intención de “acabar la A-60 y conectar León con Valladolid con un calendario realista”, así como impulsar la unión ferroviaria entre León y Ponferrada para “empezar a construir realmente el Corredor Atlántico”, pasando “de la redacción del proyecto a la ejecución material de la obra”.
Feijóo recalcó que la provincia de León “ha sufrido más que ninguna los efectos de la política que miente” y señaló que “el Partido Socialista es una máquina de incumplimientos con la provincia”. Para garantizar transparencia, aseguró que “el ministro de Fomento deberá acudir cada tres meses a León a dar la cara, a decir cómo está el proyecto y la obra y reponer el orgullo que se le ha robado”.
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, respaldó el mensaje del partido en la provincia y añadió que “tras 39 años de gobierno ‘popular’ en Castilla y León, no hace falta cambiar nada”. Muñoz insistió en que “no vamos a permitir que un candidato de Sánchez venga a traer el odio a Castilla y León y a que no se pueda salir a la calle para que te insulten como ocurre con el PSOE”.
Apoyo al sector primario y a los agricultores
La candidata del PP a las Cortes por León, María José Álvarez Casais, centró parte de su intervención en la defensa del sector agrícola tras el cierre de la planta de Azucarera. La candidata aseguró que el partido “está trabajando para reforzar todas las estructuras vinculadas a la remolacha”, así como “el compromiso con los remolacheros”, y prometió que apoyarán a agricultores y ganaderos para “garantizar que el campo tenga un futuro”, definiéndolo como “el escudo del sector primario”.
El alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, añadió que el municipio está “plenamente identificado con los valores del PP: libertad, igualdad y prosperidad”, y remarcó la necesidad de políticas “centradas en la gente, certezas y preocupación por las personas”.
Crítica al Gobierno y a Sánchez: España “en riesgo”
En el mismo marco territorial y nacional, Feijóo volvió a criticar la política exterior del Gobierno: exigió a Pedro Sánchez que someta a votación en el Congreso cualquier envío de tropas y armamento a zonas de conflicto, recordando que “el Ejército es de los españoles y no suyo” y que el Ejecutivo “manda una fragata sin el aval del Congreso, aunque sabe que no puede movilizar efectivos militares sin la autorización de las Cortes Españolas”.
El líder del PP defendió la contención y la diplomacia: “Parar la guerra y paz es lo que todo el mundo quiere”, mientras que señaló que Sánchez “es el único que la usa para enfrentarse a todo el mundo”, generando una imagen de España como “un país no fiable”. También criticó la política migratoria y destacó la necesidad de cuidar a los jóvenes con medidas fiscales y sociales, como “un paquete fiscal específico para la gente joven, menos impuestos, ayudas para comprar vivienda, facilitar la deducción mediante una cuenta ahorro y no cobrar IRPF durante cuatro años”.
Estabilidad en Castilla y León y bloqueos políticos
Feijóo alertó sobre posibles bloqueos políticos relacionados con intereses electorales: “Quien ha bloqueado Extremadura por Castilla y León estará dispuesto a bloquear Castilla y León por las elecciones de Andalucía y, por eso, el 15 de marzo se debe votar sabiendo lo que ha pasado en Extremadura”.
El presidente popular defendió la gestión autonómica y la figura de Mañueco: “Mañueco ha estado a las duras y maduras, no se ha ido y vuelve a dar la cara, por eso hay que votarle, para seguir haciéndolo con más intensidad, más fuerza, más sentido del deber, más responsabilidad, más futuro y más ambición”. Sobre la actuación del PP en la comunidad, subrayó que “se han obtenido resultados gracias a un ejecutivo que gobierna al estilo de su gente y por eso funciona” y añadió que “lo verdaderamente rompedor es cumplir con la palabra”.
Con estas intervenciones, Feijóo articula su campaña en León y a nivel nacional, combinando promesas de infraestructuras, defensa del sector primario y juventud, con críticas al Gobierno de Sánchez en política exterior, social y territorial, mientras refuerza el liderazgo y estabilidad del PP en Castilla y León.