3.000 leoneses en lista de espera para el carnet de conducir por falta de examinadores
Acole advierte del "importante colapso" en los exámenes prácticos que tiene un "impacto directo" sobre el sector automoción
La Asociación de Concesionarios Oficiales de León, integrada en el Círculo Empresarial Leonés, denunció este jueves la “grave carencia” de examinadores de Tráfico en la provincia de León, que está provocando un “importante colapso” en la obtención del carné de conducir, ya que se estima que alrededor de 3.000 alumnos se encuentran en lista de espera, con demoras de varios meses para poder realizar el examen práctico.
Un problema que, para Acole, “tiene un impacto directo sobre el sector de la automoción”, ya que reduce la incorporación de nuevos conductores al mercado, frena la demanda de vehículos, afecta a la actividad de concesionarios y autoescuelas y genera un perjuicio añadido a la economía local.
Plan Renove
Además, mostraron su "preocupación" por la ausencia de un Plan Renove “realista” de vehículos, tanto en Castilla y León como a nivel estatal, y reclamaron a las administraciones competentes la puesta en marcha urgente de “medidas eficaces” que impulsen la renovación del parque automovilístico.
Ambas asociaciones recordaron que, aunque el Gobierno de España anunció el Plan Auto 2030 con una inversión asociada, “a día de hoy no existe ningún programa en vigor ni operativo”, lo que está generando “una elevada incertidumbre en el mercado y está ralentizando especialmente la venta de vehículos electrificados”.
Según explicaron desde Acole, esta falta de concreción está provocando un efecto de espera en los consumidores, que posponen sus decisiones de compra ante la expectativa de futuras ayudas, con un impacto directo en la actividad de los concesionarios y en el ritmo de matriculaciones.
Reducir la antigüedad del parque
Por ello, consideraron que la solución no pasa por limitar los incentivos a vehículos cien por cien eléctricos, sino por diseñar un Plan de renovación del parque automovilístico “amplio, tecnológicamente neutro y realista, que incentive la retirada de vehículos antiguos y su sustitución por otros más seguros, más eficientes y con menores emisiones, independientemente de la tecnología empleada”.
“El verdadero objetivo debe ser reducir la antigüedad del parque, mejorar la seguridad vial y avanzar en sostenibilidad, no imponer una única tecnología que todavía no es viable para todos los usuarios”, señalaron desde Acole.
Talleres de reparación
Acole y Cel también trasladaron este jueves la preocupación existente en el sector por determinadas prácticas de algunas compañías aseguradoras que “afectan de forma directa” a la actividad de los talleres de reparación y, en última instancia, al consumidor final.
Según expusieron, el sector denuncia la falta de actualización de las tarifas de mano de obra y de los precios de los recambios, así como la imposición de condiciones de trabajo que no reflejan los costes reales de la actividad.
Asimismo, se alerta de presiones para el uso de piezas usadas o alternativas y de prácticas que pueden limitar la libre elección del taller por parte del cliente, un derecho reconocido legalmente. Así, en muchos casos, “los talleres se ven obligados a asumir costes adicionales, sin que las primas de los seguros se adapten al incremento de los costes derivados de la siniestralidad, la energía, los recambios o la inversión en equipamiento técnico”.
Unas prácticas que “no solo afectan a la viabilidad económica de los talleres”, sino que también repercuten directamente en los usuarios, que pueden sufrir retrasos en las reparaciones, dificultades para ejercer su derecho a elegir taller o presiones para aceptar soluciones basadas en criterios económicos y no técnicos.
Por ello, ambas organizaciones advirtieron que “la creciente concentración del mercado asegurador está generando desequilibrios que distorsionan la competencia y afectan a la calidad del servicio al cliente final”.
Mano de obra
Finalmente, Acole y Cel pusieron de relieve la escasez de personal cualificado en los talleres de reparación de vehículos, en los que “la creciente complejidad tecnológica de los vehículos, unida a la falta de relevo generacional, está dificultando la captación y retención de talento técnico”.
Desde ambas asociaciones consideraron “imprescindible” que las administraciones públicas, en colaboración con el sector, impulsen un plan específico de formación, orientación y captación de profesionales, apoyándose en la Formación Profesional y en programas de empleo que permitan “garantizar la sostenibilidad del sector y la calidad del servicio a medio y largo plazo”.