Addoor Sticky

3.300 aspirantes, solo cuatro examinadores y unas listas de espera de hasta seis meses: el colapso del carné de conducir en León

Imagen de un coche de autoescuela en la capital.

La falta de examinadores tras jubilaciones no repuestas y bajas laborales mantiene bloqueados los exámenes prácticos de coches, motos y camiones y alarga la espera hasta medio año en toda la provincia

La obtención del carné de conducir se ha convertido en una espera interminable para miles de leoneses. Más de 3.300 aspirantes permanecen actualmente en lista de espera para realizar el examen práctico en la provincia de León, una situación provocada por la falta de examinadores tras bajas laborales y varias jubilaciones no repuestas que está generando retrasos de hasta casi seis meses, según confirman alumnos y profesionales del sector.

Ángela aprobó el examen teórico el pasado mes de septiembre, pero su proceso permanece bloqueado. "Aún estoy esperando a que me llamen para poder comenzar las prácticas”, explica. Su caso no es una excepción. Como ella, miles de aspirantes ven cómo el tiempo pasa sin una fecha clara para poder examinarse, mientras sus planes personales y laborales quedan en suspenso.

"Vas de reserva y no sabes si te vas a examinar"

La situación se agrava especialmente tras suspender el examen práctico. Una alumna de una autoescuela de la capital relata que, después de no superar la primera prueba, fue enviada “directamente al final de la lista”. “Tienes que esperar unos tres meses para volver a presentarte y encima no vas fijo, vas de reserva. No sabes al cien por cien si te vas a examinar hasta casi el último momento”, denuncia. En su caso, a pocos días de la fecha prevista, todavía no tiene confirmación definitiva de si finalmente podrá realizar el examen.

Este sistema de reservas se debe a que los cupos diarios están completos desde hace meses. “La lista está cerrada y solo entras si falla alguien”, explica la alumna, que lamenta la incertidumbre constante. “Después de tanto tiempo sin examinarte, cuando te vuelven a llamar ya no te acuerdas igual de las prácticas y tienes que pagar más clases para recuperar soltura”, añade.

Solo cuatro examinadores para León y Ponferrada

El origen del colapso está en la falta de personal examinador. En la actualidad, en la provincia de León deberían trabajar entre siete y ocho examinadores para cubrir tanto la capital como Ponferrada. Sin embargo, apenas hay alrededor de cuatro en activo, una cifra que en algunos momentos se reduce aún más debido a bajas laborales. “Se han jubilado varios examinadores y esas plazas no se han repuesto. Desde septiembre el retraso en el práctico es enorme porque no hay personal suficiente para salir a examinar en los coches”, explica la directora de un centro de reconocimiento médico de conductores de la provincia.

Mientras el examen teórico continúa realizándose con normalidad al depender de un sistema informatizado, el práctico se ha convertido en el principal cuello de botella. “Ahora mismo se están dando citas a casi seis meses vista”, señala esta profesional, que confirma que la cifra de aspirantes en espera ronda los 3.300 en toda la provincia, no solo en la capital.

Las consecuencias del colapso afectan también a la organización de las autoescuelas. Para evitar que los alumnos tengan que pagar prácticas durante meses sin posibilidad de examen, muchos centros retrasan el inicio de la formación. “Si un alumno está preparado en noviembre pero no se puede examinar hasta febrero o marzo, tendría que seguir pagando prácticas todo ese tiempo. Por eso se van ajustando los tiempos”, explica una estudiante, que subraya que la situación no depende de las autoescuelas, sino de la falta de examinadores.

Impacto en camión y moto

El problema es todavía más grave en otros permisos. Según los datos que maneja el sector, en el carné de camión apenas se han realizado uno o dos exámenes en el último año en la provincia. “Hay aspirantes a los que se les ha caducado toda la documentación sin haber llegado siquiera a examen”, advierte la directora del centro médico. 

La falta de examinadores afecta además a todo el territorio provincial. En Ponferrada, donde debería haber al menos un examinador de forma estable, la actividad es mínima, lo que obliga a muchos aspirantes a prolongar aún más la espera o a examinarse en la capital.

Mientras tanto, los alumnos continúan pendientes de una llamada que confirme si podrán examinarse o si deberán seguir esperando. “No pedimos aprobar, solo poder examinarnos”, resume una de las afectadas. Una demanda que se repite entre los miles de aspirantes que permanecen atrapados en un sistema saturado y sin soluciones a corto plazo a la vista.