Y ahora, terrazas sin humo
Las terrazas de los bares y restaurantes de León podrían convertirse en espacios completamente libres de humo si el Congreso da luz verde al proyecto de ley aprobado este martes por el Consejo de Ministros. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Sanidad que dirige Mónica García, amplía de forma notable los lugares donde estará prohibido fumar o utilizar cigarrillos electrónicos y otros dispositivos similares.
La propuesta no ha sido bien recibida por buena parte de la hostelería, donde empresarios del sector consideran que una medida de este alcance puede afectar a la actividad de los establecimientos, especialmente en una provincia en la que las terrazas constituyen uno de los principales reclamos durante buena parte del año. El rechazo se suma al malestar ya expresado desde organizaciones hosteleras de distintos puntos de España, que cuestionan el impacto que la norma puede tener sobre el consumo.
Más espacios libres de humo
La reforma va más allá de las restricciones vigentes desde hace más de tres lustros. Además de las terrazas, el texto incorpora como espacios sin humo los campus universitarios, las piscinas de uso colectivo, las playas, las instalaciones deportivas, las marquesinas, los andenes, los espectáculos al aire libre y los parques nacionales.
También establece una distancia mínima de 15 metros respecto a hospitales, centros educativos, edificios públicos, bibliotecas, museos, centros culturales, instalaciones deportivas o parques infantiles, donde tampoco estará permitido fumar ni vapear.
Los vapeadores, bajo la misma regulación
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto consiste en equiparar la normativa de los cigarrillos electrónicos al tabaco convencional. De este modo, los vapeadores, tanto con nicotina como sin ella, las cachimbas, los productos elaborados con hierbas para fumar y otros dispositivos que reproduzcan el acto de fumar pasarán a estar sujetos prácticamente a las mismas limitaciones.
El objetivo del Ejecutivo es adaptar la legislación a la evolución del mercado y a la aparición de nuevos productos, especialmente populares entre la población más joven. La única excepción son las bolsas de nicotina, que no estarán incluidas en las restricciones de consumo en espacios sin humo, aunque sí quedará prohibido su uso por menores de edad.
Protección de la salud y de los menores
El proyecto introduce además una novedad de calado: por primera vez se prohibirá expresamente el consumo de tabaco y productos relacionados por parte de los menores de edad. Hasta ahora, la legislación limitaba únicamente su venta y suministro.
Desde el Ministerio de Sanidad se sostiene que la reforma persigue reducir la exposición al humo en lugares de convivencia y avanzar hacia una generación con menor dependencia del tabaco. El departamento que dirige Mónica García recuerda que el tabaquismo continúa siendo responsable de unas 50.000 muertes anuales en España y estima que las medidas previstas podrían traducirse en un ahorro sanitario de entre 100 y 200 millones de euros cada año.
Pendiente del Congreso
La reforma todavía deberá superar su tramitación parlamentaria antes de entrar en vigor. Mientras el Gobierno defiende que la ampliación de los espacios sin humo responde a criterios de salud pública y a las recomendaciones europeas, el sector hostelero observa con preocupación un cambio normativo que afectaría directamente a las terrazas, uno de los espacios con mayor afluencia de clientes en ciudades como León. La posibilidad de que los usuarios no puedan fumar ni vapear mientras permanecen en ellas es, precisamente, el punto que genera un mayor rechazo entre los empresarios de la hostelería leonesa.