Antonio Silván acusa al Gobierno de "abuso de poder" en el Senado
El Senado de España ha abordado este miércoles el debate de dos conflictos de atribuciones planteados por el Partido Popular frente al Gobierno y al Congreso. La iniciativa, según defienden los populares, busca responder al “abuso de poder de Pedro Sánchez” y “defender al Parlamento, la Constitución y nuestra democracia”.
La formación sostiene que lo que está en juego es el papel del poder legislativo y advierte de que “cuando se vulnera el Derecho, lo que está en juego es la democracia misma”.
Críticas al Ejecutivo
El portavoz adjunto del Grupo Popular en la Cámara Alta, Antonio Silván, ha calificado de “extraordinariamente grave” la eliminación de enmiendas aprobadas por el Senado. A su juicio, el Ejecutivo “ya no sólo gobierna al margen del Parlamento, sino que lo hace contra el Parlamento”.
Silván ha insistido en que el Senado “debatió, votó y aprobó, por mayoría absoluta, dos enmiendas”, pero que estas fueron posteriormente eliminadas antes de su tramitación final. En su opinión, esta actuación supone “una alteración consciente del procedimiento legislativo” y “una auténtica aberración constitucional”.
Cuestión de procedimiento
Desde el Grupo Popular se denuncia que el Gobierno habría impedido que dichas enmiendas llegaran al Pleno del Congreso, lo que consideran una vulneración del procedimiento parlamentario. Según Silván, “se ha impedido deliberar y votar”, afectando al ejercicio de la función parlamentaria recogida en la Constitución.
El senador también ha cuestionado el uso del veto presupuestario, al considerar que no existe una base válida para aplicarlo, al no haber un presupuesto en vigor reciente que justifique su utilización.
Acusaciones de “corrupción institucional”
Por su parte, el senador por Almería Luis Rogelio Rodríguez Comendador ha elevado el tono de las críticas al asegurar que la situación responde a “un abuso de poder manifiesto” y a “una falta absoluta de respeto a las reglas del juego democrático”.
Rodríguez Comendador ha afirmado que lo sucedido constituye “un claro boicoteo al Senado como Cámara Legislativa” y lo ha definido como “una forma de corrupción institucional muy grave”.
Defensa del papel del Parlamento
Los populares sostienen que estos conflictos de atribuciones son una respuesta necesaria ante lo que consideran una deriva en el funcionamiento institucional. En este sentido, advierten de que la situación actual refleja un problema de fondo relacionado con la falta de mayoría parlamentaria del Ejecutivo.
A su juicio, se abre un debate sobre el modelo democrático, al plantear “qué tipo de democracia queremos: una donde el Parlamento debate, vota y decide o una donde el Gobierno impide votar y sustituye al Parlamento”.