Addoor Sticky
365 leoneses | Sara Ibáñez, estudiante

"Me apunté a Pasapalabra sin expectativas y acabé viviendo una experiencia única"

La leonesa Sara Ibáñez en Pasapalabra.
Estudiante de Telecomunicaciones, jugadora de baloncesto y apasionada de los concursos, la leonesa Sara Ibáñez dio el salto a la televisión tras años soñando con participar en uno de esos formatos que veía en familia

Hay aficiones que se heredan sin darse cuenta. En casa de Sara Ibáñez, los concursos formaban parte de la rutina diaria. A las ocho de la tarde, el televisor se encendía casi por inercia y programas como 'Boom' reunían a la familia frente al sofá. “Siempre decía que me encantaría ir a un programa”, recuerda. Entonces incluso fantaseaba con apuntarse junto a los suyos, ya que 'Boom' es un concurso al que hay que acudir en equipo. Años después, aquel deseo lanzado casi como una broma se materializó en el plató de Pasapalabra, donde participó el pasado jueves 15 de enero, esta vez en solitario.

León, estudios y baloncesto

Leonesa “de toda la vida”, Sara tiene 21 años y cursa en Valladolid cuarto de Ingeniería de Telecomunicaciones, una carrera que empezó en 2022 sin tener del todo claro el destino, pero que con el tiempo se ha convertido en una elección firme. “Empecé porque me gustaba la ingeniería y esta tenía asignaturas que me interesaban. Ahora que ya sé bien de qué va, estoy muy contenta”, explica. Si todo va según lo previsto, este será su último cuatrimestre universitario.

El deporte ocupa otro lugar central en su vida. Desde pequeña ha jugado al baloncesto, no tanto por la competición como por el ambiente que genera el deporte en equipo. “Siempre me ha gustado estar con mis compañeros”, apunta. Ha pasado por clubes como Aros y Lioness, y actualmente juega en La Salle, ya en Valladolid, donde continúa entrenando mientras termina la carrera.

Maraña, el refugio de cada verano

Pero si hay un sitio al que siempre vuelve, ese es Maraña, su pueblo, situado en la montaña leonesa, cerca de Riaño y a las puertas de los Picos de Europa. “Voy todos los veranos. Es un sitio precioso, está en un parque regional y, sobre todo, están mis amigos”, explica.

Del sofá al plató

La televisión y los concursos nunca han estado del todo lejos de su día a día. Aunque durante un tiempo la residencia universitaria limitó sus horas frente a la pantalla, fue ya viviendo en un piso cuando, una tarde cualquiera, volvió a ver Pasapalabra y tomó una decisión. “Pensé: ya soy mayor de edad, puedo ir sola y no necesito montar un equipo”. Sin grandes expectativas, rellenó la inscripción convencida de que no obtendría respuesta.

Una experiencia distinta a cualquier día normal

La llamada llegó. Superó el proceso de selección y, en diciembre, viajó para grabar el programa. Todo sucedió rápido. “Me avisaron tres días antes y, de repente, estaba allí”. La experiencia fue breve ante las cámaras -apenas unos minutos en la conocida silla azul-, pero intensa en lo personal. “Estaba bastante nerviosa”, admite, aunque se queda con el trato recibido y con la sensación de estar viviendo algo completamente fuera de lo habitual. “Te lo organizan todo: viaje, hotel, maquillaje, peluquería… pasas allí toda la mañana. Es un día muy distinto a cualquiera”, reflexiona.

La leonesa Sara Ibáñez junto al presentador de Pasapalabra, Roberto Leal.

Próxima parada… ¿Atrapa un millón?

Lejos de quitarle las ganas, la experiencia ha reforzado su interés por este tipo de formatos. “Me gustaría ir a más programas”, confiesa. De hecho, recientemente ha enviado junto a su hermana el casting para 'Atrapa un millón', otro concurso que recuerda ver de pequeña los fines de semana en casa.

Quién sabe si ese sofá familiar desde el que empezó todo volverá a verla pronto, de nuevo, al otro lado de la pantalla.