La Cibercomandancia de la Guardia Civil en León destapa un fraude de 240.000 euros
La Cibercomandancia de la Guardia Civil con sede en el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe), en León, ha dirigido una operación contra el fraude empresarial a través de internet que se ha saldado con la investigación de tres personas por su presunta implicación en varias estafas informáticas. La actuación, enmarcada en la denominada operación “Dynabec”, ha permitido esclarecer un entramado basado en la suplantación de identidad corporativa.
Estafa mediante correos electrónicos
Los investigados utilizaron el método conocido como Business Email Compromise (BEC), también denominado “estafa del CEO”, para acceder de forma fraudulenta a cuentas de correo corporativo. Desde ahí, alteraban facturas legítimas modificando los números de cuenta para desviar los pagos a cuentas bajo su control.
Según ha informado la Guardia Civil, los autores “engañaron y estafaron a tres empresas, a la vez que suplantaron la identidad de otras tres con las que mantenían relaciones contractuales”, generando así un doble perjuicio económico y reputacional.
Empresas afectadas y cuantía
Las víctimas de los hechos fueron compañías con sede en Las Rozas (Madrid), Paradas (Sevilla) y Jaén, que realizaron transferencias sin saber que los datos bancarios habían sido manipulados. El importe total defraudado superó los 240.000 euros.
No obstante, la rápida actuación policial permitió recuperar una parte muy significativa del dinero. En concreto, se lograron bloquear 200.000 euros en una primera cuenta receptora y otros 25.000 euros que habían sido transferidos a una segunda cuenta fraudulenta.
Intervención clave desde León
La investigación fue impulsada desde la Cibercomandancia ubicada en el Incibe, donde el Equipo@ se encargó del análisis técnico y del seguimiento de los movimientos financieros. Gracias a esta labor, se pudo reconstruir la trazabilidad de las transferencias y avanzar en la identificación de los implicados.
Los tres investigados residen en las provincias de Algeciras, Badajoz y Tarragona, según los datos aportados por la investigación.
Denuncias y desarrollo del caso
La primera de las denuncias se presentó a través de la Sede Electrónica de la Guardia Civil en menos de 24 horas desde la realización de la transferencia fraudulenta, lo que facilitó el bloqueo inmediato de los fondos. En los otros dos casos, las empresas afectadas detectaron el fraude días después, tras recibir reclamaciones de pago de los proveedores reales.
Un fraude con doble impacto
Este tipo de estafa provoca un perjuicio añadido, ya que las empresas afectadas no solo pierden el dinero transferido, sino que siguen obligadas a abonar las facturas a los proveedores legítimos. Además, las compañías suplantadas también resultan perjudicadas al ver comprometida su identidad corporativa.
La operación refuerza el papel de León como centro neurálgico en la lucha contra la ciberdelincuencia en España, con la Cibercomandancia de la Guardia Civil liderando investigaciones de alcance nacional desde sus instalaciones en el Incibe.