Addoor Sticky

El Congreso reconoce a los funcionarios de prisiones como agentes de autoridad

Imagen de la Prisión de Villahierro, en Mansilla de las Mulas.
La reforma de la Ley Orgánica General Penitenciaria sale adelante con 323 votos a favor y refuerza la protección jurídica de los trabajadores penitenciarios, que sufren agresiones de forma recurrente

El Congreso de los Diputados ha aprobado la modificación del artículo 80 de la Ley Orgánica General Penitenciaria, una reforma que otorga a los funcionarios de prisiones la condición de agentes de la autoridad en el ejercicio de sus funciones.

La iniciativa ha salido adelante con un respaldo muy mayoritario de la Cámara Baja, con 323 votos a favor y 21 en contra, tras un proceso de negociación en el que han participado distintos grupos parlamentarios y organizaciones sindicales del ámbito penitenciario.

El texto legislativo continuará ahora su tramitación en el Senado, donde deberá ser revisado antes de su aprobación definitiva y posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Una reivindicación histórica del colectivo penitenciario

La medida supone, según los representantes del sector, la culminación de una demanda que venía planteándose desde hace años por parte de los trabajadores de centros penitenciarios, que reclamaban un mayor reconocimiento legal y una protección reforzada en el desempeño de sus funciones.

Desde la organización sindical ACAIP-UGT se ha destacado que la aprobación parlamentaria es fruto de un trabajo conjunto con diferentes fuerzas políticas para alcanzar un consenso amplio en torno a la reforma.

El colectivo sostiene que la modificación responde a una necesidad urgente de refuerzo de la seguridad jurídica de estos empleados públicos, que, según sus datos, sufren agresiones de forma reiterada en el desarrollo de su actividad laboral.

Refuerzo de la protección jurídica y económica

Uno de los efectos más relevantes de la reforma es el reconocimiento explícito de la condición de agentes de la autoridad, lo que conlleva un refuerzo de la protección legal en caso de agresión o incidente durante el ejercicio profesional.

Además, el nuevo marco normativo garantiza el acceso a indemnizaciones en aquellos supuestos en los que los trabajadores penitenciarios sean víctimas de ataques vinculados a su labor.

Un paso hacia el Senado tras un amplio consenso político

La aprobación en el Congreso se produce tras un acuerdo que ha reunido a una amplia mayoría de la Cámara, lo que ha sido valorado como un indicador del consenso político alcanzado en torno a la necesidad de reforzar la protección de este colectivo.

La reforma continuará ahora su recorrido parlamentario en el Senado, donde, si no se introducen modificaciones, quedará lista para su entrada en vigor tras su publicación oficial.