Las demoras y la falta de personal tensionan la sanidad leonesa e inciden de forma directa en áreas como oncología
La situación de la sanidad pública en León continúa marcada por problemas de personal y por unas listas de espera que, según denuncia USO Sanidad, siguen condicionando la atención a miles de pacientes.
La organización sindical señala que en el Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE) los tiempos para acceder a una primera consulta especializada oscilan actualmente entre los 50 y los 230 días, dependiendo de la especialidad. A ello se suma una demora media cercana a los 90 días para una intervención quirúrgica y cerca de 4.500 pacientes pendientes de una operación.
En el ámbito de la Atención Primaria, el sindicato sostiene que los usuarios deben esperar habitualmente entre siete y quince días para ser atendidos por su médico de referencia y advierte de que "un sistema sanitario público no puede resignarse a normalizar estas cifras".
La escasez de médicos, uno de los principales problemas
USO Sanidad identifica la falta de facultativos como uno de los grandes desafíos de la asistencia sanitaria en la provincia. Según expone, la dificultad para cubrir consultas, bajas o jubilaciones está provocando una presión creciente sobre los profesionales que permanecen en activo.
La organización considera que esta situación "compromete seriamente la asistencia sanitaria" y genera "ciudadanos de primera y de segunda categoría dependiendo del lugar donde residan", especialmente en las zonas con mayores dificultades para cubrir plazas.
Plantillas insuficientes en hospitales y centros sanitarios
La denuncia sindical se extiende al conjunto de categorías profesionales. En particular, alerta de la situación de los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en distintas unidades del Hospital de León y del Hospital Monte San Isidro.
Servicios como Medicina Interna, Neurología, Urología o Traumatología funcionan, según la organización, con dotaciones de personal insuficientes para responder al volumen asistencial actual.
Además, el sindicato asegura que las plantillas orgánicas de enfermeras, TCAE y técnicos superiores de radiología, radioterapia y laboratorio no se han adaptado al incremento de la actividad asistencial, el aumento de pacientes y la incorporación de nueva tecnología.
"Llevamos años escuchando que las plazas están solicitadas a la Gerencia Regional de Salud y que no llegan las autorizaciones necesarias", lamenta la organización, que asegura que algunos déficits se prolongan desde hace más de cuatro años.
Oncología, bajo una presión creciente
Uno de los servicios que más preocupa al sindicato es Oncología. La falta de especialistas obliga a los profesionales disponibles a asumir tanto la actividad asistencial del Caule como los desplazamientos al Hospital del Bierzo para mantener la atención especializada.
Según USO Sanidad, esta situación incrementa notablemente la carga de trabajo y dificulta la capacidad de respuesta ante una demanda que continúa creciendo.
A ello se añade una circunstancia conocida en las últimas horas por la organización sindical: la ausencia de contrataciones estivales para reforzar el servicio de Urgencias. Fuentes médicas trasladadas al sindicato advierten de que, si no se incorporan nuevos profesionales, la planificación de vacaciones durante el verano podría verse seriamente condicionada.
Procesos de estabilización y carrera profesional pendientes
El sindicato también denuncia la falta de avances en diversos procedimientos administrativos que afectan a miles de trabajadores sanitarios.
Entre ellos figuran los procesos de estabilización de categorías como Enfermería, Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería y personal de mantenimiento, así como diversas oposiciones y procesos selectivos.
Asimismo, critica que las carreras profesionales permanezcan paralizadas, "sin resolver ni convocar", una situación que, según señala, está generando "una enorme frustración entre los trabajadores".
Para la organización, este escenario es consecuencia de "años de inacción política y de una preocupante falta de voluntad para abordar los problemas reales de la sanidad pública de Castilla y León".
Infraestructuras pendientes y promesas sin ejecutar
El estado de algunos centros sanitarios también forma parte de las reivindicaciones trasladadas por el sindicato. Hospitales como Santa Isabel y Monte San Isidro precisan, a su juicio, actuaciones urgentes en materia de climatización, mantenimiento y renovación de instalaciones.
USO Sanidad muestra además su preocupación por posibles externalizaciones de servicios de mantenimiento y advierte de que las subcontrataciones "no ofrecen la calidad esperada ni garantizan una respuesta rápida ante incidencias" en numerosos casos.
Entre los proyectos pendientes vuelve a aparecer el Centro de Salud de Sahagún, una infraestructura anunciada desde hace años cuya construcción sigue sin materializarse.
16 años reclamando la recuperación salarial
La organización también reclama la recuperación íntegra de las pagas extraordinarias recortadas tras la aprobación del Real Decreto-Ley 8/2010.
Según sus cálculos, una enfermera ha dejado de percibir aproximadamente 1.000 euros anuales por este concepto, mientras que la pérdida acumulada para un médico alcanza unos 1.600 euros al año.
Ante este escenario, el sindicato plantea que la cuestión de fondo no es únicamente la falta de profesionales. "La verdadera pregunta es: ¿quién quiere trabajar en estas condiciones?", señala la organización, que describe un escenario marcado por "sobrecarga asistencial, plantillas insuficientes, procesos administrativos eternamente bloqueados, infraestructuras envejecidas, herramientas informáticas deficientes y recortes salariales que se perpetúan durante años".
USO Sanidad concluye reclamando medidas urgentes para reforzar la asistencia sanitaria, mejorar las condiciones laborales de los profesionales y garantizar una atención "segura, digna y de calidad" para los pacientes de la provincia de León.