Diésel de récord en León: 2,199 euros/litro
Las gasolineras de la provincia de León viven días de auténtica conmoción. El precio del combustible se ha disparado hasta niveles inéditos y el diésel ha rebasado con claridad la barrera psicológica de los dos euros por litro, situándose en algunos surtidores en 2,199 euros, un registro que muchos conductores califican ya de histórico.
La escalada se ha hecho especialmente visible este martes, con estaciones de servicio en la capital y su área metropolitana donde el diésel normal alcanza los 2,149 euros por litro, mientras que el diésel A llega a los 2,199 euros, una cifra que supera ampliamente los precios registrados incluso durante los momentos más duros de la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania.
Frente a esta subida, la gasolina se mantiene por ahora en niveles más moderados, en torno a los 1,7 euros por litro, aunque también con tendencia al alza.
Martes de locura en los surtidores
La subida ha sido tan rápida que muchos conductores han comprobado cómo los precios cambiaban en cuestión de días. Según organizaciones de consumidores como Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) o Facua, el diésel ha experimentado incrementos de dos dígitos en apenas una semana.
Desde el sector, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) cifra el encarecimiento en cerca de 28 céntimos por litro en solo siete días, lo que explica el salto repentino que están viendo los automovilistas en los surtidores leoneses.
La pregunta ahora es hasta dónde puede llegar la escalada, ya que los indicadores del mercado internacional apuntan a que el ajuste de precios todavía podría continuar.
El petróleo presiona al alza
Uno de los principales factores detrás de la subida es la evolución del crudo en los mercados internacionales. El barril de Brent crude oil, referencia en Europa, ha experimentado una fuerte escalada desde el inicio del conflicto en Oriente Próximo.
El precio del diésel en los mercados mayoristas ha reaccionado incluso con más intensidad. La cotización a futuros del combustible pasó de 750 dólares por tonelada métrica a más de 1.045 dólares, un aumento cercano al 53 % en apenas unos días.
Este incremento aún no se ha trasladado completamente al precio final en los surtidores, lo que alimenta el temor de que los carburantes puedan seguir encareciéndose en las próximas semanas.
Por qué el diésel sube más que la gasolina
Aunque tanto la gasolina como el diésel se refinan a partir del petróleo, los analistas coinciden en que el segundo suele reaccionar con mayor intensidad ante las crisis energéticas.
La razón principal es su elevada demanda en el transporte y la industria, ya que camiones, maquinaria pesada o transporte marítimo dependen en gran medida de este combustible.
A ello se suma que Europa depende más de las importaciones de diésel refinado, lo que hace que cualquier interrupción del suministro o subida del crudo se traslade con mayor rapidez al precio final.
Un escenario que recuerda a la crisis de Ucrania
La situación evoca inevitablemente lo ocurrido tras el inicio de la Invasión rusa de Ucrania de 2022, cuando los carburantes iniciaron una escalada histórica.
Sin embargo, algunos analistas consideran que la subida actual podría ser incluso más agresiva, debido a la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz en el comercio mundial de petróleo.
En aquel momento el Brent subió alrededor de un 22 %, mientras que en el contexto actual el incremento ya supera el 30 %, lo que explica la presión que se está trasladando al precio de los combustibles.
Expectativa ante el G7
El mercado espera ahora posibles medidas internacionales para contener la escalada energética. Los países del Grupo de los Siete (G7) han anunciado una reunión para estudiar la liberación de reservas estratégicas de petróleo con el objetivo de aliviar la presión sobre los precios.
La noticia ya provocó una reacción inmediata en los mercados, con el barril de Brent retrocediendo momentáneamente por debajo de los 100 dólares.
Mientras tanto, en León los conductores afrontan ya una realidad que parecía lejana hace apenas unas semanas: llenar el depósito con diésel cuesta hoy más que nunca.