Los empresarios del noroeste reclaman a la UE acelerar el Corredor Atlántico
Las organizaciones empresariales de Galicia, Asturias y León han elevado de forma conjunta su voz ante la Unión Europea para reclamar un impulso decidido al Corredor Atlántico. Los presidentes de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG), Juan Manuel Vieites; de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), María Calvo; y de la Federación Leonesa de Empresarios (FELE) y vicepresidente de CEOE Castilla y León, Juan María Vallejo, mantuvieron una reunión telemática con el coordinador europeo del Corredor Atlántico, François Bausch, en la que exigieron el despliegue efectivo de las infraestructuras necesarias para conectar el noroeste con el resto de España y con la Unión Europea.
Durante el encuentro, las tres organizaciones trasladaron una visión compartida: sin una planificación equilibrada y una ejecución ágil de las inversiones, el noroeste seguirá perdiendo competitividad frente a otros territorios, especialmente en comparación con el Corredor Mediterráneo, que avanza a mayor velocidad.
Un noroeste que pierde peso económico
CEG, FADE y FELE expusieron los principales indicadores socioeconómicos de sus territorios. Galicia, Asturias y Castilla y León representan en conjunto alrededor del 12% del PIB español, pero en los últimos años no han logrado mantener el ritmo de crecimiento del conjunto del país ni converger con la media de la Unión Europea.
Desde 2008, el noroeste ha perdido unos 250.000 empleos brutos, con especial incidencia en el empleo joven, que se ha reducido a la mitad en el tramo de edad entre 18 y 35 años. A ello se suma un marcado envejecimiento demográfico, con una población jubilada que supera en un 30% la media nacional.
Infraestructuras como palanca de futuro
Ante este escenario, los empresarios insistieron en que el desarrollo del territorio pasa por atraer inversiones, reforzar el peso de la industria hasta el 20% del PIB, dimensionar y profesionalizar las empresas existentes y crear condiciones para que jóvenes y profesionales puedan desarrollar su proyecto vital en el noroeste.
Las organizaciones denunciaron que estas regiones no han sido priorizadas históricamente en la planificación de infraestructuras, no solo de transporte. Aunque 2021 supuso un punto de inflexión con la incorporación del noroeste al Corredor Atlántico, alertan de que el ritmo de ejecución sigue siendo insuficiente y muy por detrás de otros ejes estratégicos.
Logística, ferrocarril e intermodalidad
Uno de los ejes centrales de la reivindicación es el transporte ferroviario de mercancías. El noroeste dispone de puertos, aeropuertos y nodos intermodales, pero adolece de una red ferroviaria competitiva y de conexiones eficaces entre los puertos y el ferrocarril. Por ello, CEG, FADE y FELE reclaman la incorporación efectiva del noroeste a las autopistas ferroviarias y a la iniciativa estatal “Mercancías 30”, al mismo ritmo que el resto del país.
También exigieron contar con el plan director del Corredor Atlántico, conocer el detalle de las actuaciones e inversiones previstas y constituir una comisión de seguimiento que garantice la cooperación público-privada y una interlocución directa con la Comisión Europea.
La visión de Galicia
Desde la perspectiva gallega, el Corredor Atlántico es una herramienta clave para la competitividad industrial y exportadora. Juan Manuel Vieites recordó que “Galicia es una región atlántica por naturaleza, una puerta de Europa hacia América”, apoyada en una red portuaria de primer nivel, pero advirtió de que sin una conectividad ferroviaria moderna esa posición estratégica no se traduce en ventajas reales.
Asturias y la industria
FADE puso el foco en la necesidad de pasar “de la planificación a la ejecución”, subrayando la importancia de la ZALIA y su conexión con los puertos. Para María Calvo, el Corredor Atlántico es “la principal palanca de competitividad del tejido productivo regional” y la clave para sostener el peso de la industria asturiana en el PIB.
León y su tejido empresarial
En el caso de León, Juan María Vallejo destacó un tejido formado por más de 27.800 empresas y cerca de 171.000 trabajadores, en su mayoría pymes y autónomos, muy dependientes de infraestructuras eficientes. La provincia sobresale además por el crecimiento de su sector biofarmacéutico, que ha convertido a León en uno de los principales polos biotecnológicos y farmacéuticos de España, solo por detrás de Madrid y Barcelona.
Las organizaciones empresariales coincidieron ante François Bausch en un mensaje común: sin un Corredor Atlántico plenamente operativo, el noroeste seguirá partiendo de una posición de desventaja en el mercado único europeo y global.