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La falta de potencia eléctrica paraliza el desarrollo urbano de La Granja, con 1.475 viviendas pendientes de construcción

Imagen del área de La Grana, donde deberían levantarse 1.475 viviendas.
El sector de La Granja, ya urbanizado, no puede acoger las 1.475 viviendas previstas —la mitad de carácter público— por la saturación de la subestación eléctrica según el propio sector

La imposibilidad de garantizar suministro eléctrico suficiente se ha convertido en el principal freno para el crecimiento urbano de León. El ejemplo más evidente se da en el sector de La Granja, un ámbito ya urbanizado en el que los empresarios leoneses no pueden iniciar nuevas construcciones pese a contar con suelo listo y planeamiento aprobado. La razón es técnica pero decisiva: la subestación eléctrica que debe abastecer la zona carece de potencia disponible.

Este bloqueo afecta directamente a las 1.475 viviendas previstas en el sector, de las cuales aproximadamente el 50% estaban destinadas a vivienda pública o a precio tasado, según el planteamiento inicial del desarrollo. Sin potencia eléctrica suficiente, no es posible avanzar en licencias, proyectos ni ejecución de obra, lo que mantiene el ámbito completamente paralizado y frena una de las principales bolsas de crecimiento residencial de la capital.

Promociones imposibles de ejecutar

Promotores y constructores alertan de que el problema no es coyuntural ni limitado a La Granja. En la práctica, la red de media y baja tensión de la ciudad está saturada, lo que impide contratar nueva potencia incluso en edificios ya terminados. “Sin suministro no hay licencia de primera ocupación y, por tanto, no se pueden entregar las viviendas”, advierten desde el sector, que ya acumula retrasos y sobrecostes.

La paradoja es evidente en una provincia altamente productora de energía, pero con graves carencias en su red de distribución urbana, lo que impide transformar ese potencial en desarrollo económico y residencial.


El dato

1.475 viviendas paralizadas

La imposibilidad de aportar suministro eléctrico a la zona por parte de la subestación paraliza la construcción en el área de La Granja, donde la mitad de la vivienda debería ser pública.


Nudos eléctricos colapsados en la capital

Los datos oficiales de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia confirman la magnitud del problema: el 83,4% de la capacidad nacional para nuevos suministros está ya ocupada. En León, la situación es aún más crítica, con los nudos que abastecen a la capital prácticamente al límite, incluidos los de zonas en expansión como La Palomera y el entorno universitario.

Desde el Ayuntamiento se reconoce que, solo en el último año, varias licencias han tenido que revisarse o aplazarse ante la imposibilidad de certificar el suministro eléctrico exigido por la normativa vigente.

La falta de potencia golpea de lleno a uno de los principales motores económicos de la ciudad.

La construcción, primera damnificada

La falta de potencia golpea de lleno a uno de los principales motores económicos de la ciudad. La construcción genera miles de empleos directos e indirectos en León capital y sostiene a un amplio tejido de pymes vinculadas a oficios, ingeniería, arquitectura y suministro de materiales. La incertidumbre energética está desincentivando nuevas inversiones y encareciendo las promociones viables.

“Nadie inicia una obra sin la garantía de poder conectarse a la red”, subrayan desde el sector, que alerta de un riesgo real de parálisis prolongada si no se refuerzan las infraestructuras eléctricas.

Distribuidoras sin margen

En la provincia operan fundamentalmente Iberdrola, Endesa y Naturgy, todas con la red prácticamente copada. Iberdrola gestiona 76 nudos eléctricos, la mayoría sin capacidad disponible; solo quedan ocho con cierto margen en Cistierna, Puente Almuhey, Boca de Huérgano y El Castro, que suman apenas 15 megavatios residuales.

Naturgy dispone de 57 nudos, con 27 completamente saturados y un 80% de los nudos de un megavatio —claves para proyectos urbanos— sin capacidad. Endesa, por su parte, no cuenta con potencia libre en ninguna de sus subestaciones en El Bierzo.


El dato

Nudos saturados

Naturgy dispone de 57 nudos, con 27 completamente saturados y un 80% de los nudos de un megavatio —claves para proyectos urbanos— sin capacidad. Endesa, por su parte, no cuenta con potencia libre en ninguna de sus subestaciones en El Bierzo.


Un freno también para la industria

El problema trasciende la vivienda. Polígonos estratégicos como Villadangos del Páramo se enfrentan a serias dificultades para atraer nuevas empresas o ampliar las existentes. Sin acceso a la red, no hay inversiones, ni crecimiento, ni empleo.

En Castilla y León, el escenario es especialmente delicado: Burgos tiene su red totalmente ocupada y León apenas dispone de margen para absorber nuevas demandas, en línea con comunidades como Cantabria, País Vasco o La Rioja.

Miles de proyectos rechazados

El desequilibrio entre demanda y capacidad se hizo evidente en 2024, cuando las distribuidoras rechazaron solicitudes por 40.000 MW en toda España. El sector industrial acumuló más de 10.700 MW denegados, y casi la mitad de las peticiones fueron descartadas, frente al 27% registrado en 2020.

Desde el Ministerio para la Transición Ecológica se reconoce que, tras la pandemia, se han conectado 43.000 MW de nueva demanda, pero la inversión en redes no ha crecido al mismo ritmo.

Un cuello de botella para el futuro de León

El resultado es un auténtico “overbooking eléctrico” que en León ya se traduce en sectores urbanizados sin edificar, como La Granja, promociones bloqueadas y un serio riesgo para el empleo y la economía local. Sin una ampliación urgente de la red de distribución y de la potencia disponible en subestaciones clave, el desarrollo urbano y residencial de la capital seguirá detenido, con especial impacto en la vivienda pública y asequible que la ciudad necesita.